8 de abril de 2012

"El Padrino". 40 años de Familia.

         
          Recién cumplidos los 40 años de la creación de "El Padrino" parece que el tiempo no haga más que añadirle valor. Creación porque una obra maestra no se hace, no se plasma, no se filma, no se realiza, sino que simplemente se crea, y su creador es Francis Ford Coppola, uno de los directores más empeñado y empecinado en que su proyecto salga tal y como lo tiene él en su cabeza aunque ello implique un incremento considerable en el presupuesto inicial de la obra.

          Es junto a "Ciudadano Kane" la película que más números uno ocupa en diferentes rankings. No es para menos. A nivel técnico, interpretativo y de guión es espectacular.

          Es curioso que al hablar de Padrino o de Don, enseguida nos viene la imagen de Brando con su cara de bulldog, en lugar de la de Al Pacino, el cual realmente, al menos en metraje de la trilogía es más tiempo Don que Brando, que sólo lo es en el primer capítulo. Esto va en beneficio de Marlon Brando y no en detrimento de Pacino, al cual considero junto con Jack Nicholson y Robert de Niro los mejores actores de la generación algo posterior a la de Brando.

          Curiosidades sobre el rodaje hay tantas como blogs que hablan de ellas, así que tampoco me jactaré, simplemente quisiera hacer algún apunte de friki padrinero.

          ¿Por qué acudiste a la justicia y no viniste a mi primero?. Ésta es la frase que vendría a resumir el sistema bajo el que actúa La Familia, Esta Familia, Los Corleone. Se la dice a Bonasera, el funerario. Es sólo el primer "favor" que se le pide al Don a cambio de que en un futuro se lo pueda devolver si fuera necesario. En este caso será necesario. Para qué acudir a la justicia si la justicia la puede hacer Don Corleone.


          Ni siquiera me llamas Padrino. En cambio, vienes a mi casa el día de la boda de mi hija a pedirme que mate por...dinero.

          Al principio muestra reticencia queriendo demostrar autoridad y respeto, pero luego:

          Porque cuando uno de mis amigos se crea enemigos, yo los convierto en mis enemigos,..., y a ese le temen

          Con esta secuencia magistral da comienzo la película. Es un zoom out espectacular en el que la figura de El Padrino va apareciendo a medida que Bonasera le expone la razón de sus necesidades.


          Ya fuera de la casa, en la celebración de la boda de Connie (Talia Shire -hermana de Coppola-) con Carlo Ricci, Don Vito no quiere hacerse la foto familiar hasta que aparezca su hijo Michael. Es un acto premonitorio. No dejará su silla de Don hasta que la ocupe Michael. Éste hace aparición con Kay Adams (Diane Keaton) cogida del brazo, la cual muestra demasiada curiosidad sobre los quehaceres de Los Corleone. Al principio Michael le cuenta un capítulo real y violento con Don Vito y Luca Brasi como protagonistas. Ante la cara de sorpresa de Kay, Michael le dice que así es su Familia, pero él no. Parece convencerla. ¿Qué se le va a hacer si está perdidamente enamorada de Michael?.

          Un hombre que no vive con su familia no puede ser un hombre. Esta frase la dice Don Vito para que su hijo Sonny (James Caan), un mujeriego que ningunea a su mujer, se dé por aludido.
          Le haré una oferta que no podrá rechazar. Una de las frases más empleadas de "El Padrino" en el ámbito coloquial. Se la dice a su ahijado Johny Fontane, un cantante de mucha fama y éxito que quiere dar el salto definitivo al cine con un papel protagonista en una película de Jack Woltz, productor cinematográfico de renombre.

          El encargado de mediar con Woltz es Tom Hagen (Robert Duvall), el "hijo" acogido por Los Corleone cuando era sólo un niño y actual consigliere de La Familia. En la reunión con Woltz, las naranjas que hay en el frutero, no hacen presagiar nada bueno. La sugerencia de Hagen es rechazada y al señor Corleone le gusta que le informen inmediatamente. La Familia mueve pieza, cual partida de ajedrez, y dejen la cabeza del caballo Jartum sobre la cama de su dueño, Jack Woltz. Finalmente Johny Fontane hará ese papel protagonista.

          Sollozzo "El Turco", asociado con la Familia Tattaglia,  quiere que Don Vito le preste sus contactos políticos para entrar en el negocio de las drogas. El Don no quiere, piensa que las drogas es un negocio sucio y sospecha que Sollozzo no trama nada bueno tras el rechazo de los Corleone. Mis hijos hablan cuando deben escuchar. Se lo dice a Sollozzo haciendo referencia a su hijo Sonny, el cual interrumpe la conversación entre Sollozzo y Don Vito.
         
          Aquí se nos muestra una vez más el carácter temperamental y visceral del primogénito Corleone. El Don ordena a Luca Brasi que se encuentre con Sollozzo para calmar las aguas. En el encuentro matan a Luca.
 
          Don Vito sale con su segundo hijo, Fredo (John Cazale) a la calle y es, en el momento que va a comprar fruta cuando atentan contra El Padrino asestándole varios disparos. Las naranjas -una vez más- rodando por los suelos evidencian el peligro vivido. La lenta reacción de Fredo y la torpeza en sus movimientos no consiguen evitarlo. Su Padre resulta malherido pero no muerto.

          En casa de los Corleone se recibe un paquete con un pescado muerto. Es un mensaje siciliano, significa que Luca está durmiendo con los peces.


          Clemenza, caporegime de la familia, comienza a enseñar a Michael a hacer los espaguetis a la boloñesa. Es un símil que nos avisa que, ante la gravedad de Don Vito, será Michael quien se haga con el mando y el cuidado de La Familia.

          Michael visita a su padre al hospital y se percata de que se encuentra solo, no hay vigilancia. Tan solo una enfermera. ¿Sabe quién es mi padre?. Van a venir a matarlo. Lo dice Michael a la enfermera solicitándole un cambio de habitación al tiempo que empiezan a escucharse pasos en el silencio. Planos de pasillos y estancias vacías. Finlamente, los pasos son de Enzo, el pastelero que en muestra de agradecimiento por un favor realizado, va a visitar a Don Vito con un ramo de flores.

          El puñetazo que McCluskey, capitán corrupto de la policía, propina a Michael es el que despierta la rabia contenida que hay en el hijo menor de Los Corleone.

          De vuelta a la casa, Tesio, el otro caporegime de La Familia, anuncia que han matado a Bruno Tattaglia. La venganza por el ataque a Don Vito y la muerte de Luca Brasi ha comenzado a fraguarse.

          Michael Corleone, sentado en la butaca del Don, se ofrece ante Tom Hagen, Sonny y Clemenza para mediar con Sollozzo y McCluskey y aprovechar ese encuentro para asesinarlos. Al principio todos se ríen de él, pero insiste diciendo no es personal Sonny, sólo negocio.


          Clemenza es, otra vez, el encargado de darle las instrucciones oportunas de cómo debe actuar. Pactarán el lugar del encuentro con los otros dos -Restaurante Louis- y, previamente le dejarán un arma escondida en la letrina del baño. Michael parece entender a la perfección qué movimientos debe hacer. Aquí se da paso a la mejor secuencia, junto con la inicial y la final, de todo el film. Ya reunido en el restaurante Louis con El Turco y el capitán McCluskey, llega el momento de ir a la acción. Pide permiso para ir al baño. A pesar del nerviosismo de la situación, Michael actúa con una tremenda frialdad mientras se escucha el ruido de tren, un tren que, mademás de añadir tensión a la secuencia, parece anunciarle que, después de cometer esos asesinatos, deberá poner tierra de por medio. Sale del baño, no actúa exactamente como lo había planeado con Clemenza, pero el resultado obtenido es el mismo. Sollozzo y McCluskey descansan entre espaguetis.


          Michael debe huir con destino a Sicilia, donde también cuenta con protección. Allí conoce a Apolonia, hija del dueño del Bar Vitelli, se enamora de ella y pronto se casan con toda la parafernalia siciliana que ello conlleva. Pero el peso de la venganza traslada fronteras y, en un atentado con coche-bomba que debería acabar con la vida de Michael, es Apolonia la que muere.


          Carlo Ricci, marido de Connie Corleone, es agresivo y violento con su mujer. Tras una llamada de auxilio por parte de Connie, Sonny, lleno de furia, sale en busca de Carlo para poner las cosas en su sitio. No sé si las cosas las pone en su sitio, lo que sí sé es que la paliza que le mete ante la mirada atónita de la gente en la calle es monumental. Cuando se repite la historia y Sonnny va otra vez en busca de Carlo, no es otra cosa que una emboscada perpetrada por Barzini, otro gran Capo de otra Familia. Cuando Sonny llega a la aduana, la barrera no sube, le bloquean el camino y empiezan a metrallazo limpio contra el hijo del Don. Asesinato inspirado en "Bonnie and Clyde", ambos personajes mueren acribillados como bailando al son de cada balazo.


          Mi mujer está arriba llorando, he oido llegar varios coches. consigliere mío, dile a tu don lo que todos sabeis menos yo. Se lo dice Don Vito a Hagen para que este le confirme lo que no quiere que confirme. Parece ser que Hagen necesita beber para contárselo. El gesto de dolor de Brando-Don Vito es digno de aplaudir. Le dice que hable con Bonasera, el funerario, porque ha llegado la hora de que les devuelva el favor. Mira lo que han hecho con mi hijo. También le pide a Hagen que convoque a las Cinco Familias.


          La noticia llega a Sicilia, donde Michael se ve obligado a volver para tratar de llevar las riendas de La Familia, dando por supuesto que Fredo no lo hará.

          En la reunión de las Cinco Familias también podemos apreciar que hay una naranja en el frutero de la mesa. Esa naranja nos dice que la paz no va a ser declarada aunque Don Vito la pida y diga que no quiere vengar la muerte de su hijo mayor. Le dice a Tattaglia que ambos dos han perdido a un hijo y que quiere firmar la paz. Al final se abrazan con Barzini como intermediario.


          Aunque ya se encuentra en casa, Don Vito no se encuentra en disposición de seguir llevando el peso de La Familia en su espalda, por lo que "abdica" en su hijo Michael. Clemenza y Tesio quieren formar sus propias familias y Don Vito les dice que lo hagan cuando Michael lo considere oportuno. Tom Hagen deja de ser consigliere para pasar a ser el abogado de la familia en Las Vegas y, Michael, tendrá como mano derecha a Carlo Ricci, su cuñado y que mejor consigliere que mi padre.


          El primer viaje de Michael como Don es a Las Vegas, donde trabaja su hermano Fredo a las órdenes de Moe Green, al que propone comprarle ciertos casinos que regenta. Green se siente ofendido ante tal muestra de autoridad por parte de Michael y le dice que no teme a los "espaguetis" negando en rotundo la oferta del nuevo Don. Fredo trata de calmar las aguas y Michael le dice nunca me pongas del lado de nadie que vaya contra La Familia.


          Si alguien dice que te entrevistes con Barzini, ese es el traidor; no lo olvides. Se lo dice Vito a Michael ya de vuelta a Nueva York.


          Y no me digas que eres inocente; es un insulto a mi inteligencia y eso no me divierte. Michael recrimina a Carlo Ricci y le pregunta quién le ordenó que llevara a cabo la emboscada contra su hermano Sonny. Finalmente confiesa y, no cumpliendo su palabra, ordena su ejecución. Es Clemenza quien se ensucia las manos. Eres una bestia sin entrañas. Dice Connie a su hermano por la muerte de Carlo. Kay Adams se queda perpleja. ¿Es cierto, Mike?. Y, tras resistirse a contestar, finalmente le dice que no. Sale del despacho y en un magnífico plano, vemos a Kay en un primer término y al fondo la imagen del besamanos a Michael, sentado en la butaca del Don, mientras la puerta se va cerrando poco a poco. Es evidente que Michael no quiere que Kay sepa más de lo que le toque saber; prefiere mantenerla al margen por el bien de ambos.



          En las afueras de la casa, nos encontramos a un Vito envejecido que está jugando con su nieto mientras se está comiendo una naranja. Se pone un pedazo de corteza en la dentadura asustando a su nieto. ¿Qué nos dice esto?. Pues que Vito Andolini va a fallecer, como así ocurre instantes después. Tus admiradores nunca te olvidaremos.


          Finalmente es Tesio quien propone a Michael reunirse con Barzini, por lo tanto, y recordando el último aviso de su Padre, Tesio debe ser eliminado.


          La secuencia final es otra genialidad, sobre todo en montaje. Se nos muestra de manera paralela el bautizo del hijo de Connie y Carlo, con Michael como padrino y las ejecuciones de Cuneo, Stracci, Tattaglia, Barzini, Moe Green... Alguien ha llegado a la vida y otros tantos la han abandonado y, en ambos casos, con Michael como director de orquesta.






            Así termina la primera parte de la mejor de las trilogías. En mi opinión, la mejor de las tres, aunque haya mucha gente que prefiera el segundo acto. No sé si es la película que más veces he visto, pero si sé que es la que más me ha hecho disfrutar del cine, del CINE con mayúsculas, porque no es una película, es cine puro. Coppola puede presumir de haber hecho la mejor trilogía, la mejor película, la mejor secuela...No es, en mi opinión el mejor de los directores, pero siempre será el que creó "El Padrino" y "Apocalypse Now". Y con eso ya puede morirse tranquilo. Pasarán otros cuarenta años y la gente seguirá diciendo por la calle: Le haré una oferta que no podrá rechazar...




5 de abril de 2012

"Canino". El mito de la caverna Hanekiano.


Es difícil hablar bien de una película cuando de antemano ya sabes que mucha gente te recriminaría habérsela aconsejado. Hay que andar con ojo a ver a quien se la recomiendas. A mí me la recomendó una persona con la que también hay que andar con ojo.

Extraña película en la misma medida que rompedora; fuera de todos los moldes, en ocasiones,  su director Giorgos Lanthimos recuerda al Haneke, sobre todo al de "Funny games". Una familia de tres hijos vive en una casa de la que no salen para nada. No reciben ninguna influencia externa (mirándolo así podríamos pensar que es lo mejor que nos podría ocurrir). El único de la familia que sale es el padre; para ir a trabajar, y la única persona fuera de la familia que entra y sale es la guardia de seguridad de la fábrica del padre. Acude a la casa para hacer favores sexuales a los tres hermanos. 

Los hijos no reciben ni han recibido más educación que la que sus padres han decidido. No es de extrañar que estos piensen que Frank Sinatra es su abuelo, que los zombies son pequeñas flores amarillas, que los aviones son juguetes que aterrizan en su jardín...De subtítulo le poindría "El mito de la caverna hanekiano". Los cavernícolas de Platón sólo veían las sombras de los objetos reales y los de Lanthimos ven determinados objetos y hacen determinadas acciones sin saber realmente para qué sirve o por qué se hace de una manera o de otra. El sexo es cavernícola es más necesidad que deseo, es incestuoso, es irrisorio, es...extraño. Cuando la vuelva a ver, que lo haré, volveré a valorarla. De momento un 7 sobre 10.

"Redención". Ken Loach crea escuela.


Paddy Considine nos muestra en este su gran debut que sí, que bebe del cine de Ken Loach por los cuatro costados del negativo, pero que aun así es capaz de dotar al film de una identidad propia, que da igual que pudiera ser obra de Ken Loach si al final la obra es suya. 

Peter Mullan nos recuerda al papel que hizo en "Mi nombre es Joe" de Ken Loach, por cierto. Él es Joseph, un viudo alcohólico y agresivo al que nadie parece que quiera tenerlo cerca. Las únicas personas con las que tiene cierta relación es su mejor amigo, el cual cuenta las horas mientras espera la muerte tumbado en su lecho, y un niño vecino suyo. Un día tratando de huir del peligro acaba entrando en la tienda de Hannah (Olivia Colman), una joven muy cristianamente creyente. Al principio Joseph la trata con cierto desprecio burlándose de la vida acomodada que lleva ella hasta que descubre la vida real de Hannah, una mujer maltratada y denigrada por su marido que, como tristemente suele ocurrir, no tiene el valor necesario para escapar de las garras de su lobo.

Joseph necesita a Hannah y Hannah necesita a Joseph. Entablan una relación. Aquí las penas se ahogan en el afecto y en el amor, no en el alcohol que ambos digieren sin control, que de igual manera se queda ahogado y absorbido por Joseph-Hannah.

Papeles espectaculares de ambos dos, quizás mejor el de Olivia Colman por no tener el privilegio de ser tan conocida como Peter Mullan, pero este último es merecedor de todos mis respetos y aplaudo su trabajo con todas mis fuerzas. Un 7'5 sobre 10.

"Hace mucho que te quiero". Verse obligado a lo peor.


Como también ocurre en su posterior "Silencio de amor" (comentada en este blog), aquí Philippe Claudel también nos presenta a dos hermanos -en este caso, a dos hermanas, Juliette y Léa- que nada tiene que ver la una con la otra pero que se llevan bien o al menos eso aparentan. También nos encontramos con un círculo de amigos que llevan el cartel de "buen rollito" colgando del cuello.

Juliette (Kristin Scott Thomas) sale de la cárcel tras haber permanecido en ella 15 años. La razón se nos va exponiendo poco a poco a lo largo de la narración. Su hermana Léa (Elsa Zylberstein) la acoge en su casa donde vive con su marido Luc y sus dos hijas vietnamitas adoptadas. Luc (Serge Hazanavicius -hermano de Michel, director de "The artist"-) no parece estar muy de acuerdo con la decisión de Léa, pero poco a poco, con la ayuda del entusiasmo de sus hijas y de su grupo de amigos, la va aceptando.

Al principio parece estar más condenada en la calle que en la cárcel. La verdad que queremos que se nos cuente va apareciendo con cuentagotas y cuando ya la sabemos queremos una razón, la razón que la llevó a cometer lo incometible, a asumir lo inasumible y a redimir lo irredimible. Aunque consiga reinsertarse en la sociedad, como así es, su pena y su culpa la acompañarán hasta el fin de sus días.

Gran papel de Kristin Scott Thomas ("El paciente inglés", "Cuatro bodas y un funeral", "No se lo digas a nadie"...). Consigue mostrarnos a la perfección la transformación que sufre una persona que ha pasado quince años en prisión en una persona que sigue presa pero tratando de hacerse un hueco más que digno en la sociedad. Una actriz que ha llevado su carrera entre Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia, donde actualmente se encuentra afincada y donde su cine -el francés- le está sentando como anillo al dedo. Un 7 sobre 10.




4 de abril de 2012

"La voz dormida". Algo que nunca debió ocurrir.


La Guerra Civil ha dado muchos frutos al cine español. La posguerra no tanto, pero también. El nuevo trabajo de Benito Zambrano es un retrato cruel, humano y, tristemente, real. Si un buen director de cine es un buen director de actores, Zambrano lo es. Como ya hizo en sus anteriores "Solas" y "Habana Blues", aquí cada personaje y cada intérprete está trabajado y sabe en qué momento debe hacer este gesto o este otro. 

Pepita (María León) es una cordobesa que, acabada la guerra, decide trasladarse a Madrid para estar cerca de su hermana Hortensia -La Tensi- (Inma Cuesta), que está embarazada, encarcelada y condenada a muerte. Todo en ese orden. Pepita tiene un carácter bastante inocente, no tiene una ideología política definida pero, aun así, decide inmiscuirse en ambos ambientes con tal de encontrar a alguien que pueda hacer que le quiten la condena a su hermana.

María León es todo un descubrimiento. Soy el primero en reconocer que no me la imaginaba haciendo un papel dramático, pero realmente lo borda. Goya merecidísimo. Inma Cuesta también hace un gran papel pero no está a la altura de la hermana de Paco León.

La historia es dura, como no podría ser de otra manera tratándose de la guerra que dividió el país en dos. Una guerra que no debió ocurrir y que después de más de 70 años siguen abiertas muchas heridas. Unos quieren cerrarlas y otros piensan que no se debe remover lo que, para ellos, acabó hace mucho tiempo. En su tercera película (para cine), Zambrano demuestra que sabe lo que se hace, que lo hace bien, y que emociona mejor. Un 8 sobre 10.

3 de abril de 2012

"Tan fuerte tan cerca" o cómo encontrar la cerradura para mi llave.


La última película de Stephen Daldry tiene a otro niño como protagonista como ya ocurrió en sus "Billy Elliot" y "El lector". En esta última el niño no era tan niño pero tampoco era un hombre por mucho que empezara a explorar en el mundo del sexo. Aquí, Oskar, interpretado por Thomas Horn me recuerda más al Jamie Bell de Billy Elliot, se mueven igual y también tiene ese carácter terco, tenaz y persistente. El niño bailarín quería dedicarse a bailar hasta que lo consigue, y en "Tan fuerte tan cerca", Oskar quiere encontrar a toda costa la cerradura que abre la llave que encuentra en un jarroncito azul que tenía su padre en el armario. 

Su padre, interpretado por Tom Hanks, es uno de los fallecidos en las torres gemelas aquel 11 de septiembre y, además tenía mucha conexión con su hijo, un niño al que no le diagnosticaron el síndrome de Asperger, pero parece tener todos los síntomas. La madre está interpretada por una actriz mejorada como lo es Sandra Bullock, mejorada no en el aspecto físico sino en el interpretativo. 

Al morir su padre, Oskar se encuantra tan perdido como la cerradura que puede abrir la llave que encuentra. Quizás lo que debe encontrar no es esa cerradura, sino alguna verdad sobre su familia. En la búsqueda de la cerradura entabla una relación con un hombre que vive escondido en casa de su abuela en el edificio de enfrente y que no habla. Este hombre está interpretado por Max Von Sydow (el padre Merrin en "El exorcista"). Me encanta este actor sueco. Es quizás lo mejor de la película. Eso y algunos momentos verdadaderamente originales en cuanto a la narración de la historia. La película no es un peliculón pero es amable de ver. Un 6'5 sobre 10.

25 de marzo de 2012

"Los idus de marzo". El mal olor de la clase política.

Durante los idus de marzo Julio César fue asesinado a puñaladas por Bruto. George Clooney, traslada ese momento histórico y lo adapta al momento actual. Da igual que el lugar sea Ohio, Berlín, Londres, Madrid o Valencia. Políticos ensuciados hay en todas partes.

Steve, es el director de comunicación de Morris, candidato demócrata a la presidencia de los EEUU. Ama la política, vive por, para y de ella. Todo es así hasta que descubre un trapo sucio de Morris y descubre hasta qué punto puede llegar él mismo para seguir triunfando entre los bastidores de la política.

Clooney ya demostró en "Buenas noches, y buena suerte" que además de actuar, sabe dirigir de manera más que correcta. No se nos cuenta nada nuevo pero se nos cuenta bien. La película entretiene y gusta, aunque tampoco como para echar cohetes.

Lo mejor de la película es el reparto: Paul Giamatti ("Man on the moon", "Entre copas"...), Philip Seymour Hoffman ("El gran Lebowski", "Magnolia", "Truman Capote"...) y Marisa Tomei ("En la habitación", "Antes que el diablo sepa que has muerto", "Cyrus"...), entre otros. Lo peor es la falta de minutos en el metraje de estos tres actores que aquí aparecen como secundarios. Teniendo a una estrella más que consagrada en la interpretación y casi consagrada en la dirección como Clooney, contando con un actor en alza como Ryan Gosling y con tres secundarios como Giamatti-Seymour Hoffman-Tomei, considero que se le podría haber sacado más jugo a esta película. Si una película me gusta mucho soy capaz de verla varias veces y, sinceramente, me ha gustado ver esta película pero no me veo viéndola otra vez. Un 6 sobre 10.

24 de marzo de 2012

"No se lo digas a nadie". Lo que bien empieza mal acaba.


Margot, la mujer de Alex (François Cluzet) es asesinada aunque no se nos muestra el momento, simplemente lo escuchamos. Al cabo de ocho años Alex recibe un mail en el que sale un vídeo a tiempo real en la que aparece Margot. Así empieza un thriller en toda regla...Te engancha enseguida, te pone nervioso, te pone más nervioso,..., pero, el final deja un poco que desear. Las tres cuartas partes del metraje es genial, las interpretaciones son buenas, el ritmo es frenético, pero después de lo que se nos ha presentado durante la película el final me parece facilón...Todos los misterios son desvelados en una conversación; me parece el recurso fácil.

No obstante tiene muy buenos momentos. El principio me recordó a "Funny Games", sin saber por qué sabes que algo (y nada bueno) va a pasar. Persecuciones con un ritmo espectacular y una dirección muy digna...

Me fastidia que después de ver tantas cualidades a una película siempre tenga que añadir un "pero", No se lo digas a nadie que ésta es mi opinión, más cuando las críticas que he leido la ponen por las nubes. En fin, ¿qué se le va a hacer?; lo único es que la valoraré en dos partes. Principio y desarrollo 7'5 sobre 10. Final 5 sobre 10.

"The artist". Cine de ahora como era antes.


Una gran película, divertida, con grandes momentos y, sobre todo, atrevida. Atrevida por tratarse de una película muda y en blanco y negro en el año 12 del siglo XXI. Mucha gente no la verá por ciertos prejuicios con el mudo y el B/N, pero, al fin y al cabo, el cine en su esencia es eso, imágenes en movimiento sin tener en cuenta si más tarde llevaría sonido sincronizado o no...El sonido es un tema aparte que nada tiene que ver con lo que fue el invento del cinematógrafo. Es cierto que la gente de mi generación no está acostumbrada al cine sin diálogos ni efectos sonoros, pero si de verdad gusta el cine, creo que se debería apreciar el mudo tanto o más que el sonoro. Las actrices y los actores sólo tenían su cuerpo y su rostro para expresar. Era interpretación pura. Con esto no quiero decir que el sonido se cargara el cine original, simplemente pienso que es un añadido al que se adaptó muy bien y evolucionaron juntos de la mano. Sí que es cierto, que los principales perjudicados fueron los actores y actrices, que o no supieron adaptarse o su voz no era atractiva para el espectador...

Defiendo el cine mudo sin atacar el sonoro y defiendo el cine sonoro sin atacar el mudo. Así todos contentos.

George Valentin (Jean Dujardin) es un actor de cine mudo de mucho éxito, pero su carrera se ve en peligro con la llegada del sonoro; por otra parte está Peppy Miller (Bérénice Bejo) la cual empezó de extra con Valentin y acaba convirtiéndose en una estrella de los comienzos del cine sonoro...Salvo en algún momento puntual y acertado la película es muda.

"The artist" no es sólo un homenaje al cine mudo sino que también lo es al cine sonoro, a la transición de uno al otro y a la adaptación (o no) de muchos actores a la nueva manera de interpretar. "The artist" respira cine en estado puro. Señoras y señores: "Esto es el cine", cine hecho ahora tal y como se hacía antes, con equipos más sofisticados, pero con la misma esencia. A Michel Hazanavicius le doy las gracias por atreverse, y a Jean Dujardin y a Bérénice Bejo por parecer que hayan sido sacados de alguna película de las tres primeras décadas del cine. John Goodman, grande en todos los aspectos, Penelope Ann Miller y una breve aparición de Malcolm McDowell (Álex, protagonista de "La naranja mecánica") completan el plantel. Un 8 sobre 10.

18 de marzo de 2012

"Intocable". Dos piezas de dos puzzles distintos encajan a la perfección.


Philippe Pozzo di Borgo es un aristócrata que, además de quedarse viudo, sufrió un accidente en parapente que lo dejó tetrapléjico. Le gusta el arte, la música clásica, tiene dinero, mucho dinero y quiere vivir su vida, pero claro, necesita alguien que esté con él las 24 horas del día.

En las antípodas está Driss, un inmigrante senegalés que vive en un barrio marginal de París, coquetea con la droga, ha pisado la cárcel, está en el paro y le gusta la música pop.

Éstas son las dos piezas de dos puzzles distintos que, a priori, parece que no vayan a encajar jamás. Pero cuando Philippe está buscando a la persona que haga de sus brazos y sus piernas, aparece Driss. Desde el primer momento se nota la química que tienen y, finalmente, Driss es contratado para el puesto.

Se nos ofrecen un sinfín de situaciones que en vez de llorar te hacen reír (a veces a carcajadas); toda está contado desde el sentido del humor (casi siempre humor negro). No peca de sensiblerismo. Te das cuenta de que la vida no son más que esos momentos en los que uno puede dar rienda suelta al optimismo, afrontando la "cruda" realidad no desde la resignación, sino desde la adaptación a tu nueva manera de vivir la vida; al fin y al cabo es la que te ha tocado vivir...

Está basada en hechos reales. Eric Toledano y Olivier Nakache, guionistas y directores de esta cinta vieron el documental "À la vie, à la mort" sobre el Philippe real,  y decidieron llevar el proyecto a la ficción, siempre desde el respeto a Philippe. Incluso François Cluzet ("Pequeñas mentiras sin importancia", "No se lo digas a nadie"...), actor que interpreta magistralmente a Philippe, compartió tiempo con él con el fin de reproducir lo más fielmente posible su modo de moverse, respirar, hablar...

La prolongación de Philippe en la película es Omar Sy, un actor negro que se preparó especialmente para este papel y que, con él, cuenta ya su tercera participación en un film de Toledano-Nakache. Realmente transmite una energía brutal, es pura adrenalina. La conexión que tienen tanto Philippe-Driss como Cluzet-Sy es excepcional. Philippe le aporta serenidad, solvencia y conocimientos y Driss se lo devuelve con energía, atrevimiento y comicidad, mucha comicidad. Es una relación "boomerang", reciben lo que dan y dan lo que reciben, aunque ya se sabe que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transfroma, y aquí cada uno la transforma y la utiliza a su manera. La interpretación de ambos ha sido reconocida por público y crítica, con ciertos premios incluidos.

Como no podría ser de otra manera, los americanos ya han comprado los derechos y quieren hacer su versión USA de la película. Y yo digo: si ya está bien así, ¿por qué se empeñan los yankees en tener su propia versión?. Imperialismo, y se acabó; que se vayan dando cuenta de que el cine europeo no tiene absolutamente nada que envidiar al "made in Hollywood".

En resumidas cuentas, estamos ante una joyita más del cine francés, el cual, a mi parecer, está cada vez más fructífero. Que una película sea comercial, no quiere decir que no pueda ser buen cine. Creo que aquí conjugan perfectamente el cine comercial que entretiene y el buen cine que asombra. Y eso sí que es intocable. Un 7'5 sobre 10.

17 de marzo de 2012

"NEDS". Salirse del camino no es tan difícil.




Conor McCarron, ganador de la Concha de oro al mejor actor en Donosti en 2010, interpreta a John McGill, un niño inteligente y sin ningún tipo de maldad, al menos, no exteriorizada. Vive en el seno de una familia pobre, con un padre borracho y agresivo, una madre sumisa, un hermano delincuente que ha pisado varias veces los suelos de las celdas y una hermana pequeña a la que no se le augura un futuro prometedor.


El destacar por encima de los demás en el colegio hace que John sea el centro de toda crítica y amenaza. Vive amparado por la fama agresiva de su hermano Benny, hasta que al final, después de recibir amenazas, insultos y demás agresiones, decide salirse del camino recto que parecía haber empezado y ser él mismo el que cuide de él mismo. Los NEDS, delincuentes no educados, son un grupo de jóvenes con la chispa a flor de piel que buscan cualquier excusa para dar paso a la violencia, y es, en ese grupo donde John parece encontrar la aceptación.


Después de sufrir varios giros, John parece pedir a gritos la redención cual Michael Corleone en "El Padrino III" y, parece encontrarla al final de la historia. Quizás sea lo mejor de la película, ese final metafórico en el que John parece encontrar la redención. Un 6'5 sobre 10.

"Silencio de amor". El silencio tiene mucho que decir.



El director y guionista francés Philippe Claudel presenta en éste, su segundo largometraje, una historia simpática con momentos verdaderamente graciosos y personajes que hacen que la película merezca ser vista.

Si hay silencio, ¿no hay nada?. Yo creo que no...El silencio es una manifestación más en cualquiera de las disciplinas. Un slencio en música es tan necesario como la nota más aguda o la más grave, un silencio puede decir más que una masa de gente discutiendo sobre el origen del Universo...El silencio en el amor es, ausencia de amor, pero esa ausencia es tan necesaria como el barbecho en las cosechas...

Es lo que debe pensar Alessandro (Stefano Accorsi -actual pareja de Laetitia Casta con la que tiene dos hijos-), profesor italiano de música barroca en Estrasburgo que, de manera altruista, se dedica también a leer novelas a enfermos terminales. Su mujer murió cuando la hija de ambos, Irina (Lisa Cipriani), tenía cinco meses (ahora tiene 15 años), con lo que no sólo se tiene que hacer cargo de ella, sino también de su hermano, un anarquista y antisistema que no hace más que desear que Berlusconi deje el poder en su Italia natal; es el que pone la nota cómica en la historia; muy buen personaje...



Con este panorama, Alessandro vive para los demás, dejándose su propio cuidado en un segundo plano. No parece sentirse solo, lo que no es raro por el grupo de amigos que tiene; pero su hija y su hermano son los que no paran de hacer triquiñuelas para que Alessandro encuentre una mujer.

Tiene secuencias muy vivas y graciosas destacando en las que aparece el hermano anarquista y una de él en su clase bailando encima de la mesa (aquí me recordó un poco al Roberto Benigni de "La vida es bella"). Un 6 sobre 10.

"Una historia de Brooklyn". La sencillez y la calidad se cogen de la mano.


Por lo que he leido (y no visto) sobre la filmografía de Noah Baumbach, ésta es, de momento, su única película que merece ser destacada. En menos de 90 minutos de metraje se nos ofrece, con un guión muy bueno y unas interpretaciones a la par, un cúmulo de situaciones cómicas con un fondo más bien triste, pero desgraciadamente cada vez más a la orden del día.

Hay momentos que me recuerdan a "Kramer contra Kramer" sin caer en el dramatismo que ya de por sí tiene la propia historia, y otros a "American beauty", sobre todo en el "tiovivo" mental en el que se encuentran los dos progenitores de un matrimonio cuando éste debe terminar. No obstante, la película goza de una identidad propia; es cierto que no se le recordará como se hace a los otros dos films, pero eso también se debe, en parte, a la suerte del momento. Es del 2005, año muy prolífero para el buen cine ("Crash", "Buenas noches y buena suerte", "Munich", "Brokeback mountain", "Truman Capote"...), y ya se sabe que si no se tiene un buen padrino...

Tiene tintes de cine independiente aunque no lo sea: bajo presupuesto, corta duración, sin ningún efecto especial y actores de cierto reconocimiento pero sin llegar a ser superestrellas. "The squid and the whale" (el calamar y la ballena) nos llegó con el título de "Una historia de Brooklyn". -Aquí arpovecho para clamar a los cuatro vientos ¿por qué tienen los la fea manía de cambiar los títulos originales de las películas?, ¿no podrían dejarlos como están y, si acaso, poner un subtítulo con el título que se inventan?. Así quedaría: "El calamar y la ballena (Una historia de Brooklyn)". Luego el espectador que la recuerde con el nombre que quiera-.

Bernard Berkman (Jeff Daniels) y Joan (Laura Linney) son un matrimonio que se tambalea en la cuerda floja. Además de ser escritores y de que tienen dos hijos en común (Walt y Frank), no se parecen en nada más. Él era un prometedor escritor que se gana el poco pan como profesor de Universidad y ella es -en presente de indicativo- una prometedora escritora que va a publicar un libro. Quizás sea eso, el complejo de inferioridad de uno y el de superioridad de otra, lo que hace que el matrimonio se quiebre. Los hijos son, al final, quienes más sufren y, cada uno lo interioriza de una manera. Walt tiene 16 años y en un acto del instituto interpreta una canción ("Hey you" de Pink Floyd) alegando haberla escrito y compuesto él mismo. Frank es un preadolescente que actúa como si tuviera más años que su hermano; bebe cerveza y va dejando por distintos lugares restos de sus fluidos que, a la edad de 12 años, comienza a segregar el cuerpo masculino...

Con este panorama, Noah Baumbach, nos ofrece un producto notable cuyo guión pudo merecer el Oscar de 2005, en detrimento de "Crash" y cuyas interpretaciones son dignas de elogio. He visto a Jeff Daniels como nunca lo había visto (a veces me recuerda al "Nota" de "El gran Lebowski"). Laura Linney ya me gustó en "Mystic river" y en "Love actually", aunque creo que aquí se supera demostrando que una buena interpretación puede dar a una película (no superproducción) un reconocimiento especial. Y, por supuestísimo los dos actores que interpretan a sus hijos, Jesse Eisenberg (Walt -posteriormente lo vimos haciendo de Mark Zuckerberg en "La red social"-) y Owen Kline (Frank -hijo de Kevin Kline y Phoebe Cates-); quizá el que ponga la nota más cómica de toda la película. Por destacar algún actor más, también aparecen en papeles más pequeños William Baldwin y Anna Paquin. Un 6'5 sobre 10.

10 de marzo de 2012

"La invención de Hugo". Homenaje al cine por el cine.

Scorsese hace lo que quería hacer hace mucho tiempo...un homenaje al cine y, también, un homenaje a sí mismo. Además de ser un gran cineasta es el presidente de The Film Foundation, fundación no lucrativa que se dedica a la preservación de material fílmico en deterioro. Además es también un cinéfilo compulsivo desde la niñez contando en su poder con una extensa filmoteca en 35mm de grandes clásicos.

Scorsese se ha salido de sus moldes para llevar a cabo este proyecto que es el más paratodoslospúblicos de todas sus obras; además lo ha hecho también y, por primera vez en su carrera, en el ya muy recurrido 3D. Con esto demuestra que no es sólo un amante del cine en sí, sino que también quiere avanzar en la misma medida en la que lo hace el arte del celuloide.


"La invención de Hugo" es grandiosa en cuanto a técnica se refiere, pero algo floja en guión; no por tratarse de un guión infantiloide sobre libro de Brian Selznick, sino por algunas situaciones y/o diálogos que, a mi parecer, sobran un poco. Lo siento por Asa Butterfield (Hugo en la película), pero no creo que haya sido el mejor en el casting para protagonizar a Hugo; sus lágrimas y sus caras no me las acabo de creer...No se trata de un ejercicio de crucifixión de este niño-actor ya que ni siquiera he visto sus anteriores trabajos ("El niño con el pijama de rayas" "El hombre lobo"...). Para gustos colores.

El comienzo tiene un espectacular seguimiento en plano-secuencia de Hugo que es digno de destacar...Parece que lo sigas tú y no la cámara...Pero, sin duda alguna, lo mejor de la película es la escenografía; hace que te sumerjas en el París de finales de los años 30 sin ninguna nota discordante ni anacrónica. Genial. También el homenaje que hace a los comienzos del cine, concretamente al cineasta-mago George Mélies, con planos que emocionan de verdad. Porque estamos acostumbrados al cine, a la televisión y miles de medios más, pero lo que debió de vivir la gente con el invento del cinematógrafo hace más de 100 años debió ser una auténtica revolución. De hecho así fue y de hecho así se convirtió también en un negocio; pero gracias a cineastas como por ejemplo Scorsese, recordamos que este "séptimo" arte es eso, un arte que, aunque vaya cogida de la mano del negocio, no olvidamos que nos hace vibrar y nos sigue emocionando como a la gente que se sobresaltó al ver que el tren "lumierano" se les acercaba. De eso hace la friolera de 117 años.


En definitiva, es un film que entretiene, a veces aburre y, a veces, emociona a partes iguales. Digno de ver aunque solo sea una vez en la vida. En técnica, un 8'5 sobre 10 y, en lo demás, 5'5 sobre 10.

3 de marzo de 2012

"Los descendientes". Infortunio de un afortunado.

Un hombre debe hacerse cargo de sus dos hijas y de la venta de unos terrenos hawaianos de valor incalculable mientras su mujer permanece en coma tras sufrir un accidente en el mar...Ese hombre es Matt (George Clooney), quizá lo mejor de la película sea su interpretación...Está bien que se haya salido un poco del papel de galán que nos tenía acostumbrados y se fije más en este tipo de papeles porque así demuestra que además de ser una cara bonita, es mejor actor (y también director)...

Todo se tuerce un poco más cuando Alexandra (Shailene Woodley), su hija mayor le confiesa algo que, al fin y al cabo, será el leitmotiv de la película...

"Los descendientes" es un film algo lento en la narración, pero la interpretación de Clooney y de Woodley hace que este film valga la pena...El toque cómico lo aporta el amigo-novio de Alexandra, interpretado por un desconocido Nick Krause...


Todavía no he visto ninguna de las películas que optaba al Oscar 2012 al mejor film, pero quiero creer que este año ha habido alguna producción mejor que esta...Sí se ha llevado el de mejor guión adaptado, como ya lo hizo en su día Alexander Payne con su "Entre copas". Un 6 sobre 10.

"Declaración de guerra". Homenaje a la vida.

Romeo, Julieta y Adam. Estos son los nombres de los tres protagonistas de esta película. No, no se trata de la Italia medieval ni de ningún tipo de historia con tintes religiosos. Es una oda al amor a un hijo, al amor a la vida, al optimismo, a la superación..., en definitiva, una oda al buen cine.


Valérie Donzelli, directora, actriz, guionista y, además de cantar uno de los temas de la película, también es la que vivió en sus carnes y en su alma (junto con su ex-marido Jérémie Elkaïm-Romeo) esta historia triste pero optimista.


El mismo día que se declara la Guerra de Irak, Romeo y Julieta declaran otra guerra, mucho más personal, a la enfermedad de su hijo...Deciden poner -literalmente- toda su vida en ese combate, no atrincherarse y atacar al enemigo-tumor de frente con el optimismo como única arma "mortífera". Éste es, en resumidas cuentas, el argumento de la película.


Muy bien contada, muy oportuna en los momentos tristes pero también en los alegres...en cinco minutos cualesquiera de la película puedes pasar del llanto a la risa y viceversa; no cae en la trampa de la sensiblería facilona y, si lo hace, es de un modo equilibrado entre los buenos y los malos momentos. La música ayuda mucho; con piezas de hace más de 300 años (Vivaldi, Bach...) hasta un tema compuesto por Ennio Morricone ("La cosa Buffa" de 1972) hasta música que podría haber sido compuesta antes de ayer, con electrónica, postpunk, Chanson francesa ("Ton grain de beauté" -tu peca-; música de Benjamin Biolay e interpretada por la pareja protagonista). La música es un personaje más en esta película...



Es un film que respira cine francés por los cuatro costados; hay momentos que podrían recordar a "Amélie"..., pero que nadie se confunda, "Amélie" es una fábula y "Declaración de guerra" es una historia real, una historia que cualquiera podría haber sido el protagonista, pero que pocos la contarían tan bien haciendo uso de tantos recursos cinematográficos. Un 8 sobre 10

1 de marzo de 2012

"Mientras duermes". No mires debajo de la cama.


Película, director (Jaume Balagueró) y actor principal (Luis Tosar) están a la misma altura en estas casi dos horas de metraje.
Un claro ejemplo de que un buen guión y unas buenas interpretaciones hacen mucho favor a un director para realizar una buena película y, además, sin ningún tipo de floripondios especiales…Creo que Luis Tosar es el actor español más capaz de transmitir la maldad en sus interpretaciones. Una maldad real de una persona real…Ni zombies, ni fantasmas ni aliens, sino un conserje de un edificio muy servicial pero muy infeliz, muy depravado pero muy amable, muy siniestro pero muy meticuloso…, todo eso en una misma persona, la de Tosar. Marta Etura interpreta a Clara, una vecina del edificio; simpática, amable y con una sonrisa de oreja a oreja cada vez que aparece por el portal…Es precisamente esa sonrisa y esa felicidad la que saca de quicio a César (Tosar); podríamos decir con permiso de la Real Academia de la Lengua que César sería un “INFELICIDADOR”, no soporta ver feliz a la gente debido a su infelicidad casi “innata”…Ésta sería la razón por la que se inmiscuye en las casas y en las vidas de sus vecinos, especialmente en la de Clara…Al ser el conserje tiene la llave de todas las puertas…Con estos datos sobre la mesa, Balagueró consigue hacer un film de intriga con secuencias muy tensas y, a veces, sofocantes y, además, consigue que te identifiques con un personaje cuya depravación, en la vida real, haría que lo quisieras matar…Un 7’5 sobre 10.

"La fuerza del cariño". Reír y llorar.


Hay películas que se hacen para llorar y lloras, películas que se hacen para reír y ríes, películas que se hacen para reír y lloras de lo malas que son y películas que se hacen para llorar y te ríes de ellas…
Bueno pues “La fuerza del cariño” es una película hecha para reír y también para llorar…Los últimos 20 minutos son lacrimógenos a más no poder, pero durante el desarrollo de la película, hay grandes momentos cómicos (véase la primera escena de cama de Jack Nicholson y Shirley MacLaine)…Ambos se comen la cámara, pero me quedo con él que, haciendo un papel secundario, quita cierto protagonismo a ella, al menos, en las escenas compartidas…Por otra parte está la hija de ella, interpretada por una Debra Winger simpática, alocada y bastante neurótica (en su papel), pero con mucho brillo en la cara…También un Jeff Daniels muy joven (la película es de 1983); mi problema con este actor es que, después de haber visto “2 tontos muy tontos” no le puedo ver de otra manera y me lo imagino pegando su lengua en cualquier farola, valla, buzón…; de todas formas hace una interpretación justa y necesaria en cuanto a lo que requería su papel…También nombrar a Danny DeVito, que haga lo que haga siempre lo hace bien y además cae mejor; me gusta este pequeño gran actor…
La película es buena, quizá no tanto como para llevarse 5 oscars: película, director (James L. Brooks), actriz (Shirley MacLaine), actor secundario (Jack Nicholson) y guión adaptado. De todos me quedo con los de interpretación, la de ella y la de él…Un 7 sobre 10.

24 de marzo de 2011

"El tigre y la nieve". El vaso siempre medio lleno.


Cuando alguna película ha calado tanto en la sociedad, es inevitable las comparaciones de futuros trabajos de su director con aquella pequeña obra maestra. Es cierto que tiene el mismo esquema narrativo, es cierto que los dos protagonistas son los mismos, es cierto que la banda sonora corre a cargo del gran Nicola Piovani -aunque no llegue a la altura de la primera-, es cierto que Benigni sigue con el mismo aire optimista y es cierto que el emplazamiento en ambas películas sea una guerra, cada una dueña de su tiempo.

Después de tantas certezas, no voy a seguir con las comparaciones, es casi inevitable, pero prefiero ver “El tigre y la nieve” como una película única y separarla de todas referencias a “La vida es bella”. Si gustó Benigni en la primera, ¿por qué no lo iba a hacer en la segunda?.

Puedo entender que a mucha gente le desespere este personaje de gestos y aspavientos exagerados, pero no olvidemos que es italiano (y con esto no quiero ofender a nadie y menos aún a los italianos, pero es por todos sabido que son muy gesticuladores), tampoco olvidemos que es actor y director y su trabajo es ése, transmitir emociones a través de su cuerpo y su mente.

En cuanto a la peli decir que me ha divertido mucho las tres veces que la he visto. Tiene un fondo poético muy bueno, tiene grandes momentos cómicos –uno de los mejores es en el que está dando clases de poesía a sus alumnos de la Universidad para Extranjeros de Roma (“un poeta no mira, observa”), gran momento-, es romántica al más alto nivel exponencial, tiene su parte dramática, tiene su parte crítica –especialmente al gobierno Bush; véase la secuencia en la que un grupo de soldados USA casi pierden los papeles al ver llegar a Attilio con medicamentos atados en el cuerpo- y tiene, además de Benigni y Nicoletta Braschi (matrimonio en la vida real), a Jean Reno, un actor que, ya de por sí, llena la pantalla con su presencia. Me cae bien este tipo y, además, me gusta mucho como actor. No quiero olvidarme de Tom Waits que, además de aparecer varias veces en los sueños de Attilio, una canción suya -You can never hold back spring- forma parte de la banda sonora.

En fin, el caso es que para mí es una película que te deja con una sonrisa en la cara al acabar y siempre que recuerdas haberla visto. Rebosa optimismo por los cuatro costados. Un siete alto sobre diez.

4 de marzo de 2011

"Toy Story 3". Para toditos y todos.

Hacía mucho tiempo que no escribía nada, pero he querido volver a hacerlo con la última película que he visto.

Ayer vi Toy Story 3, me divertí como un enano. Hace tiempo las películas eran para niños o para mayores, pero de un tiempo a esta parte, gracias a los trabajos de Pixar y/o Dreamworks y otras empresas menores, somos testigos de producciones que puedes ver con tus hijos y/o sobrinos disfrutando tanto o más que ellos. Son películas con ironía, con guiños a un público mayor de edad pero camuflados de una manera que pasa perfectamente desapercibidos para los más pequeños. De todas las sagas de animación, me quedo con Toy Story, sin duda. Reconozco que también me gsutó Shrek, pero creo que lo están exprimiendo al máximo exponente. Que si se casa, que si tiene hijos,…, ¿qué será lo siguiente?. En cambio, Toy story, me parece mucho más original, me gustó la primera, me gustó aun más la segunda y la tercera me parece que se ha superado con creces. Las continuaciones han sido mucho más coherentes que en las del ogro verde con cara de majo.

Hecho la vista atrás y me imagino a los pitufos que tenía de goma, a mi gremlin Gizmo, a mi Hi-man con Skeletor, a todos los clicks de Playmobil, a los osos amorosos, a los gusyluz…, y, siceramente, no tengo ni pajolera idea de lo que fue de ellos. Igual vuelvo a mi casa y siguen dentro de una papelera cilíndrica de Snoopy que también formaba parte de mi habitación. ¿Quién sabe?...

En cuanto al argumento de esta tercera parte de Toy Story, decir que me parece muy original y currado. Andy, el niño dueño de Woody, Buzz Lightyear y demás componentes de su baúl de los juguetes se ha hecho mayor y se va a la Universidad guardando todos sus juguetes en una caja con destino al desván. Por despiste su madre los echa al cubo de la basura. Tras salvarse acaban en una guardería llena de niños que solo quieren destruír y destruír…Allí coinciden con otros juguetes veteranos que están destinados en otra aula para niños más mayores que tratan a los juguetes como se deben tratar. Woody tiene un golpe de nostalgia y remordimiento y les dice a los demás que pertenecen a Andy y que va a hacer lo posible para volver a sus brazos…y hasta aquí puedo escribir…

A mi parecer es recomendable al 100%. Disfrutaréis del guión, los diálogos y de su banda sonora. No es de extrañar que una película de animación de esta categoría haya estado nominada mejor película en la última edición de los Oscars. No es que me fíe mucho de los integrantes de la Academia, pero bueno, sí que sirve para hacernos una aproximación de las mejores películas del año.

26 de agosto de 2009

"El séptimo continente". Primer golpe en la mesa de Haneke

La primera de las películas en 35mm de Micahel Haneke y la primera de una trilogía sobre la violencia a través de la realidad social; luego vendrían "El vídeo de Benny" y "71 fragmentos de una cronología al azar" (También comentada en este blog).

Esta que ahora me ocupa no sé si es la mejor o la peor de la trilogía, pero está claro que empieza a desmenuzar el lado oscuro de la sociedad actual, y dentro de esa sociedad a la que se encuentra dentro de la clase burguesa de un país desarrollado. Haneke dice que en este film se pueden sentir identificados tanto un japonés, como un austriaco cono un americano (siempre y cuando sean de la clase media-alta).

La peli está dividida en tres partes, son distintas fechas pero a nivel argumental parece no haber cambiado nada. Todo es circular, los días son circulares.

Ya al comienzo de la película puedes averiguar de qué tratará. Un tunel de lavado, de principio a fin. Luego a base de planos fijos y cortos se nos va mostrando la rutina de una familia en una mañana cualquiera. Abrocharse los cordones, preparar el café, despertar a la hija, desayunar, lavarse los dientes,..., todo ello sin mostrarnos la cara de los padres ni de la niña, para que en esa situación nos podamos identificfar cualquiera.

Con tal de llamar la atención, la niña finge haberse quedado ciega, tras haber leído un artículo en un periódico en el que salía una niña ciega rodeada de gente que le quiere.

Todo parece mecánico, y además se nos muestra así. Al cobrarles la compra tienes que oír todo ruido que hacen las maquinas registradoras al pasar todos y cada uno de los productos comprados, ves como el rollo de papel para el tiquet va saliendo del rodillo, tienes ganas de que acabe ese plano pero Haneke te lo muestra hasta el final con el propósito de transmitirte a ti lo que sienten los personajes.

La familia sueña con un mundo mejor en "Australia" (séptimo continente) que en la película se materializa primero con una imagen fija de una playa. Al principio te parece paradisíaca, pero conforme va saliendo esporádicamente esa imagen (ya en movimiento y con audio) esa playa (sin vida humana, rodeada de montañas y siniestra) te va atrapando casi tanto como los tabiques de tu vida diaria.

Aún lejos del final de la película ya sabes cómo va a terminar pero no cómo se va a llegar a ese final.

Especialmente agobiantes-magistrales son las secuencias del túnel de lavado y cuando se deshacen de la guita echándola por el váter.

La secuencia final es duradera, atrapante, agobiante y montada con una maestría absoluta.

Es una historia que en su día leyó Haneke en un periódico y decidió llevarla al cine porque le había sobrecogido. ¡¡¡Mira tú por donde que parece que se pueda sobrecoger al director más sobrecogedor!!!

Sin hablar desde la admiración pienso que ya no solo la película sino la trilogía merecen la pena, pero mi consejo es no ver las tres seguidas para no acabar hospitalizado en psiquiatría. AUPA HANEKE

19 de agosto de 2009

"La pianista". El lado más oscuro del sexo

La verdad es que ver una película de Michael Haneke siempre da un poco de pereza, porque los que conocemos su filmografía sabemos a lo que nos enfrentamos, pero después agradeces haberla visto, agradeces porque sufres, agradeces porque ves buen cine y agradeces porque vuelves a ser pequeño ante el ojo dominante del señor Haneke. Es un cineasta que destripa hasta la saciedad la condición humana contemporánea. Da miedo sin asustar.


Una mujer cuarentona, pianista excepcional, que no solo vive aún con su madre, sino que también duerme con ella, es Erika, la protagonista de este film hanekiano. Una mujer fría como el acero; una mujer que practica el vouyerismo, visita cabinas de los sex-shops, y lo más sorprendente, se automutila con fines sexuales. Para ella el sexo no es el convencional -el tú arriba y yo abajo-, ella busca el dolor, busca la violencia, busca todo aquello que conocemos pero que ni suele ni gusta de ver, no obastante, te metes en esa cabina claustrofóbica que es esta película.

La madre de Erika la sobreprotege, la sigue tratando como a una adolescente y, ante el pasotismo de su hija, se refugia en la bebida y en la televisión.

En la vida de Erika irrumpe Walter, un joven apuesto, pianista autodidacta que no vive de ello pero que se le da bastante bien, deportista y con éxito entre las mujeres. Ella ve en él a la persona (o instrumento) que puede ser capaz de llevar a cabo todas sus fantasías sexuales (sadomasoquistas todas ellas). Al principio es ella quien parece tener el poder en esa extraña relación, pero poco a poco ese poder va pasando a las manos de Walter. Al principio él ve en Erika a una mujer madura con la que poder tener sexo alternativo, pero nunca tan alternativo como el que ella le propone más tarde. Es ahí cuando Walter descubre que Erika está enferma y le quiere dejar de lado, aunque parece sentir una fuerza magnética hacia ella y parece que quiere volver a entrar en el juego. Al final el sexo que tienen (salvo unas cuantas bofetadas) es el convencional, lo cual no es que no deje satisfecha a Erika, sino que la ahonda más aún en su represión. El final de esta película es una secuencia soberbia en la que ella parece que va a tomar medidas contra Walter, pero realmente es otro su cometido...

6 de agosto de 2009

"71 fragmentos de una cronología al azar". Otro duro golpe de Haneke.

Bueno, habiendo visto por segunda vez esta película cuyo título ya parace poesía pura -"71 fragmentos de una cronología al azar"-, me quedo más convencido de ser un gran admirador del cine Hanekiano.

La peli empieza sabiendo ya cuál va ser el final, pero mientras tanto, Haneke nos va mostrando fragmentos de la vida cotidiana de los personajes en la Austria de los años 90.

Otra vez, la televisión tiene un gran peso en el argumento de la película. Se nos ofrecen noticiarios en los que informan de la Guerra de los Balcanes, así como de otro tipo de catástrofes mundiales. Ése es el telón de fondo de la película.

Luego nos va ofreciendo por goteo porciones de vida de los personajes, personajes que hasta el final de la película no sabremos si tienen algún nexo de unión, si el azar consigue que tengan ese nexo. Entre porción y porción hay fundidos a negro; deduzco que esos fundidos deben ser un total de 71, porque si no no acabo de entender el por qué del "71" del título. No es casualidad que en la película dos amigos estén jugando al Mikado, el juego chino que consiste en coger los palillos sin que se muevan los restantes; así como tampoco es casualidad que haya un reto como es el formar una cruz con unos trozos de papel cortados geométricamente.

Haneke, filósofo y psicólogo, dice que lo que hace que el espectador asuma íntegramente la violencia y los problemas que nos ofrece en sus películas es no mostrándolos directamente. Nunca verás en sus películas la violencia de manera explícita. Él dice que su cine es como jugar al billar sin dar directamente a la bola elegida, sino más bien, utilizando las bandas. La mejor explicación sobre su cine la da el mismo. Recomiendo al que vea la película que luego invierta 25 minutos más de la entrevista que aparece en los extras del dvd. Este cabrón de mente perversa hace que te caiga bien y lo admires.

4 de agosto de 2009

"Léolo". Soñar no es estar loco.


Léolo Lauzon es un chaval que tiene a su propia imaginación como gran compañera para escapar del ámbito en el que le ha tocado nacer y vivir.

Para empezar cree que ha nacido de un tomate fecundado por un italiano. Su nombre real es Léo, pero él se hace llamar y pide que le llamen Léolo. Más que estar asqueado de su familia, no se siente identificado con ella, a pesar de todo, no eres tú quien elige la familia, es puro azar. Por lo tanto convierte a sus hermanos, padres y abuelo en personajes de ficción. Todo lo que imagina lo escribe en unos cuadernos que va recogiendo su amigo El Domador de Versos que es el que pone la voz en off de la película. Una de las grandes frases de Léolo es "Porque sueño no estoy loco", y es que soñar es gratis, es bonito y no tienes que rendir cuantas a nadie más que a ti mismo.
Los padres están obsesionados con la comida y con deshacerse de ella a través de la nacesidad física del cagar. Léolo les engaña tirando al váter otros excrementos que no son los suyos propios. "La salud florece al cagar", le repite su padre una y otra vez. Las hermanas son carne de psiquiátrico. El hermano, humillado tras una paliza, se refugia en el culto a sus músculos. El abuelo da rienda suelta a sus impulsos sexuales con la vecina de al lado, de la cual Léolo está profundamente enamorado -"Bianca, amor mío… mi dulce amor… mi único amor… mi Italia…"-
El amor por ella es el detonante del despertar de sus hormonas dando paso a ritos adolescentes un tanto peculiares.
En definitiva, se trata de una buena película a la vez que opresiva; sólo en los momentos imaginativos de Léolo puedes desprenderte de esa opresión. Un imprescindible film que invita a soñar -dormido o despierto-. Si no te gusta lo que te rodea moldéalo hasta que te guste.

4 de junio de 2009

"Sicko". Psicopatía americana.

El otro día vi Sicko, una película-documental del siempre irónico y crítico Michael Moore. A pesar de imaginarme lo que podría significar el título, acabo de leer que es un juego de palabras, porque mientras sick significa «enfermo», sicko se utiliza coloquialmente para describir a una persona moralmente desestabilizada, con actitudes enfermizas u obscenas. Así que el título se refiere tanto al estado de salud (sick) como a la falta de estabilidad y salud mental (psicko)...Y es que, aunque no esté bien eso de generalizar, por mi parte, los estadounidenses se podrían meter su USA por el ojal. Haría una lista no muy extensa de la gente que salvaría, y el resto se podría hundir en su propia mierda.

La verdad es que la peli hace que sientas vergüenza ajena de un país, el más potente del mundo en cuanto a capital, pero que en mi escala de valores podría llegar a ser el último país del mundo que visitaría; sobre todo por no dejarme ni un solo céntimo en su economía. Si no fuera por eso, la verdad es que sí estaría muy bien poder hacer una visita a miles de rincones de ensueño (de hecho, eso creo que lo salva; bueno eso y miles de gentes de cine y de música que tanto me apasionan).

Que un país que presume de ser la máxima potencia mundial tenga un sistema de salud tan aberrante, abominable y apestoso, y por supuesto, privado. Sólo los ricos o medianamete ricos pueden disfrutar de una atención sanitaria aceptable.

Cuando fue entrevistado acerca de su película, Moore dijo: «Si la gente pregunta, díganles que Sicko es una comedia acerca de los 45 millones de personas sin salud pública del país más rico de la tierra».

Ya tenía claro que Estados Unidos es un país para los ricos. He visto mucho cine yanqui y si fuera un bobo que se cree todo lo que ve en el cine o en la tele, tendría pánico a los rusos, a los musulmanes, a los japoneses, a los negros..., cuando es a los USA people a quienes deberíamos tener miedo. Si se llevan mal con casi todo el mundo -y no con todo por el capital que tienen- será por algo. Es cierto que los gobernantes que han tenido, han sido unos auténticos titiriteros hasta que la razón cortó los hilos. Ahora habrá que esperar a lo que hace el señor Obama; menudo marrón ser el gobernante de una nación ingobernable.
En definitiva, en EEUU tienes un seguro médico privado o te mueres arruinado, mientras las grandes compañías de seguros se llenan los bolsillos con dinero manchado de sangre.

12 de diciembre de 2008

"Mulholland Drive". ¡Maldito sueño americano!.

Se trata de una película que cuando la vi por primera vez me quedé agilipollado, no entendí ni papa. Me puse a ver los extras del dvd y en una entrevista que le hacían a Laura Elena Harring (Rita-Camilla en la peli) decía que es una peli para ver dos veces. Así que eso hice, acto seguido volví a verla y ya me hice una idea aproximada de lo que había visto. Era de noche, me metí en internet a leer opiniones de esta película de David Lynch, y la verdad es que no había ninguna verdad absoluta, pero mi opinión se acercaba bastante a la de otros. El tema es que al día siguiente volví a verla (sí, en ese momento de mi vida tenía mucho tiempo libre!!!) y mi opinión fue haciéndose cada vez más y más firme. Desde entonces, hará ya unos tres años (o cuatro), la he vuelto a ver muchas veces, y cada vez que lo hago, cojo boli y papel para anotar nuevos descubrimientos.

Esto es solo lo que yo pienso acerca de la trama de la película; como ya he dicho antes no es la verdad absoluta pero sí que es algo que se acerca mucho a lo que opinan otros internautas.

Para empezar, cabe señalar que en la película se nos muestra un sueño entremezclado con la realidad. Hay momentos en los que no sabes que la realidad que estás viendo es un simple sueño, bueno, de simple nada, el cabronazo de David Lynch debe tener una cabeza llena de pájaros cabrones, nada de lo que hace puede ser simple, con la excepción de su tierna y entrañable Una historia verdadera.

Empezaré a hablar de lo que en la peli es la realidad:

El principio de la película nos muestra como una especie de concurso de baile en el que Diane Shelwin (la siempre buena actriz Naomi Watts) sale ganadora del concurso. Acto seguido, después de esa secuencia, se ve una plano subjetivo que se acerca a una almohada roja (cómo no!), se trata de Diane, que se remuerde la conciencia por todo lo que ha hecho. Duerme y SUEÑA;

*El Cowboy la despierta. Esto en la peli ocurre en el tramo final.

Su ahora vecina y antes amante-compañera va a su apartamento para recoger sus últimas cosas. Le dice que unos detectives andaban preguntando por ella.

Diane ve encima de la mesa una llave azul que da a entender que el crimen ya se ha consumado. Le entra una especie de ataque de ansiedad, se imagina a ella con Camilla Rhodes (Laura Elena Harring) y acaba masturbándose.

Va al ensayo de la peli que está rodando Adam (el director), cuyo papel protagonista es de Camilla. Ella siente celos al verlos juntos.

Luego se dirige a una fiesta del rodaje. Va en el mismo coche que sale al principio de la película (el coche que tiene un accidente y en el que viaja Camilla-Rita; ésta sale indemne físicamente pero con ciertos brotes de amnesia) El coche para en el mismo lugar del accidente y sale a recogerla Camilla; van al chalet donde se celebra la fiesta. Realmente Coco es la madre de Adam, el director de la película (en el sueño es el ama de llaves del bloque de apartamentos; “todos me llaman así”). En la cena, Diane cuenta su historia, dice que su tía Ruth, ha muerto. En esa fiesta aparece una chica que le da un beso a Camilla, es la misma chica que en el sueño hace el papel de Camilla Rhodes (“Ésta es la chica”). Al fondo de uno de esos planos se ve al cowboy (lo que da a entender, como luego veréis o leeréis que las cosas para Adam han salido bien). Adam y Camilla anuncian su boda. A Diane le entra un ataque de celos.

La siguiente escena nos muestra a Diane hablando con un matón en el Winkie’s, el mismo bar que sale un par de veces en su sueño. Le enseña la foto de Camilla y le dice “Ésta es la chica”. Ella le da una llave azul al matón, y éste le dice que “Cuando acabe estará justo donde te dije”. En ese mismo bar aparece un chico moreno, un tanto extraño, que parece haber oído toda la conversación.

Una vez se ha consumado el crimen, Diane no puede llevar el peso de su culpa. Se imagina a los abuelos que salen al principio de la película en el aeropuerto. Se oye cómo golpean la puerta de su apartamento, como ella no abre, la pareja de ancianos se cuelan por debajo de la puerta. Se dirigen hacia ella como diciéndole que ya le habían avisado. Ella no puede más con esa presión, se dirige al dormitorio, saca un arma de la mesita y se pega un tiro


Sueño:

Lo primero que se ve en su sueño es a una chica morena que va en un coche con dos hombres. Al llegar al punto donde también se detuvo el coche para dejar a Diane en la fiesta, los tipos sacan un arma y le dicen a la morena que se baje del coche; en ese mismo momento un coche que circula en sentido contrario colisiona frontalmente con ellos. La chica morena sale ilesa del accidente pero un poco desorientada, se dirige hacia la ciudad y acaba colándose en la casa de una mujer que se va de viaje (es Ruth, la tía de Betty-Diane); en el sueño Diane se llama Betty, como la camarera del Winkie’s, donde ella contrata el asesinato de Camilla. La policía encuentra en el coche una llave azul, pero no se hace con la chica. En su sueño-deseo ella no quiere que muera Camilla, sólo quiere que ésta pierda toda la memoria y sea una persona dócil; además Camilla se esconde en la casa donde luego se instalará Betty –es la casa de su tía Ruth, la cual ha muerto en la realidad, pero en el sueño decide que ésta se vaya de viaje; su tía Ruth era una actriz que se había hecho un hueco en el mundillo hollywoodiense.

Diane (ahora ya la llamaremos Betty) llega al aeropuerto de la mano de un matrimonio mayor. No se adivina con certeza si son sus padres, sus tíos o, simplemente, un matrimonio con el que ha congeniado en el avión. Estos le desean toda la suerte del mundo. El siguiente plano se ve a ese matrimonio en un taxi, están como riéndose de la pobre Betty, como diciendo “Pobre Ilusa”. Es una chica que se quiere comer el mundo y no sabe que las cosas no son tan fáciles como parece.

Con el Winkie’s como escenario, se ve al chico moreno extraño, que había oído la conversación entre Diane y el matón; en el sueño de Diane, este chico está loco, está recibiendo terapia en el mismo bar; el psiquiatra le sugiere que salgan del bar para hacer frente a los temores que tiene; el moreno dice tener algún tipo de trauma al girar la esquina del bar y encontrarse con un ser feo, extraño y sucio; es justo cuando van a girar la esquina y la aparición de ese ser, le provoca un susto, y con éste, la muerte. En su sueño-deseo decide que muera el chico moreno del bar porque es el único testigo de la conversación Diane-matón. Ese ser extraño representa a la muerte.

Oscuros personajes parecen actuar al saber que la chica morena del accidente parece seguir viva. El asesino que la mató en la realidad le dice a la camarera del Winkie’s (aquella Betty, ahora vistiendo la misma ropa que Diane llevaba cuando la vio) que vigile si ve aparecer a “una morenita algo magullada”.

Betty se instala en la casa de su tía; ahí se presenta con la administradora del bloque de apartamentos, una mujer muy agradable que se llama Coco (“Todos me llaman así”). Entra en el apartamento y en la ducha se encuentra con Rita (ésta decide llamarse Rita al ver un póster en la casa de Gilda, interpretada por Rita Hayworth, y como está amnésica, no recuerda su nombre real). Betty piensa que es una amiga de su tía, pero por la forma de reaccionar de Rita, pronto averigua que está amnésica. Como ya he dicho antes, Diane nos muestra en su sueño a Rita como una chica vulnerable, dócil y sin memoria, por lo que la puede manejar a su antojo.

En su sueño, Adam también es el director de la película, pero en vez de ser un hombre de éxito, es un director que sufrirá los tormentos que la vengativa Diane le ha preparado en su sueño-deseo. Unos mafiosos parecen haberse hecho con el control de la película y le imponen la actriz que interpretará el papel principal de su película (“Ésta es la chica”), si no acepta a esa actriz (Camilla Rhodes; la chica que besa a Camilla en la fiesta de la “realidad”;) deja de ser el director de la película; -como nota curiosa, decir que el personaje que vomita el expreso que le han servido en esa reunión con Adam, es Angelo Badalamenti, el compositor de las bandas sonoras de las películas de David Lynch-; además la novia de Adam le engaña con el que limpia la piscina; en pocos días se ve arruinado y “con el culo al aire”. Situación que podría cambiar cuando visite al cowboy y decida aceptar a Camilla Rhodes como protagonista en su película. Así Diane, en su sueño, lo que quiere es vengarse de Adam por ser el amante de Camilla (la de la realidad) y porque ella misma en su película tenía un papel secundario.

En otra secuencia se nos muestra al matón que, cumpliendo con una de sus misiones (robar una agenda a un tipo), mata a ese tipo y por accidente a dos personas más. En su huida, queriendo hacer parecer que todo ha sido un accidente, incendia el edificio en el que se encontraban. Éste es el matón que contrata Diane para cargarse a Camilla, pero como ella sabe que el peso de su conciencia y sus remordimientos iban a acabar con ella, en su sueño-deseo, nos presenta al matón como un auténtico patán, para que, aunque su deseo era acabar con Camilla, nunca ha dejado de estar enamorada de ella; por eso, mostrándonos al matón como lo hace, se guarda un poco de esperanzas de que el crimen no llegue a consumarse.

Betty ensaya un papel con Rita; acude al casting y deja a todos impresionados, convierte la escena en algo muy sensual que cautiva a todos los presentes; el actor que hace el casting con ella dice: “hagámoslo como con la otra, la morena”. Diane trasnmite su idea de que Camilla consiguió el papel en la película de Adam utilizando sus dotes seductoras, a su propio personaje en el sueño, Betty.

Adam, tras una conversación con el cowboy (“volverá a verme una vez más si lo hace bien, y volverá a verme dos veces más si lo hace mal”), recapacita y en el casting de su película Camilla (la falsa) a ritmo de la canción I’ve told every little star (de Linda Scott), consigue el papel. Adam se gira a los mafiosos y les dice “Ésta es la chica”. En ese momento Betty, que acudía a ese casting, tiene un cruce de miradas con Adam y ésta huye por no enfrentarse al objeto de su odio.

Rita y Betty, tratando de hacer recordar quién es Rita, se encuentran en el Winkie’s y cuando les atiende la camarera, ven que ésta se llama Diane y es cuando Rita cree recordar que conoce a una tal Diane Selwin. Buscan el teléfono en la guía y llaman. Escuchan el mensaje del contestador que tenía Diane (la real). Localizan la dirección y van allí. Las recibe una antigua compañera-¿amante? de Diane, que no las reconoce y les dice que vive en otro apartamento, se cuelan dentro de éste y descubren un cadáver en descomposición. Rita sale despavorida. Aunque todo esto ocurre en el sueño de Diane, ella proyecta su personalidad en Rita; Rita es la que recuerda su nombre y la que reacciona histéricamente a lo que parece su futuro. Esto se acentúa cuando Betty convierte a Rita en una copia rubia suya. El cadáver es el de la Diane de la realidad, sólo hay que fijarse en la ropa que lleva el cadáver y la que lleva Diane cuando se pega el tiro.

También hace acto de aparición una mujer llamada Louise, que llama a la puerta del apartamento. Ésta dice que hay problemas, que algo horrible va a ocurrir. Esto es, a mi parecer, una llamada de atención a la conciencia de Betty. Cuando Coco le dice a Betty “quiero que la eches”es como si estuviera diciendo “quiero que te despiertes”.

Rita se ha transformado en una especie de alter ego de Diane (con una peluca rubia). Betty invita a Rita a compartir cama, hacen el amor y le confiesa estar enamorada de ella. Esto es como si fuera una especie de declaración de amor de Betty hacia Rita, algo que en la realidad Diane nunca se atrevió a hacer. Mientras duermen, Rita empieza a hablar en sueños y le dice a Betty que han de ir a un sitio: el club Silencio.

El lugar es un sitio surreal, extraño y con cortinas rojasà (algo que suele utilizar Lynch para distanciar lo real de lo no real). Sale el maestro de ceremonias (que, por cierto, es el mismo hombre que echa a Adam del hotel en el que se aloja cuando su vida parece que se va a ir al garete): “no hay banda”, “todo es una grabación”, “no hay música, “there is not band”…También sale una mujer cantando “Llorando” (versión castellanizada del Crying de Roy Orbison). En un palco del club hay una mujer que tiene el pelo azul. En un momento dado a Betty le empiezan a venir unas convulsiones un tanto raras. Abre el bolso y se encuentra con una caja del mismo azul que la llave misteriosa. Esta secuencia es la que nos hace adivinar o intuir lo que es la película: un sueño, una grabación, no hay banda…A mi parecer, las convulsiones que le dan a Betty son las que le hacen ver que no es más que un sueño, es como si se estuviera despertando y acercando otra vez a su cruda realidad. El color azul de la caja, la llave, el pelo de la mujer…es el color que la conecta con la realidad (la llave que le da al matón es una llave azul). De hecho, cuando encuentra la caja en su bolso, se dirigen a casa, cogen la llave azul que apareció en el bolso de Rita y cuando se abre, es justo el momento en que Betty desaparece del sueño de Diane. La caja parece como si succionara a Rita, es como si llevara la muerte dentro. De hecho esa caja es la que sale en uno de los planos finales junto al mismo ser extraño y feo cuya aparición causa la muerte al hombre loco del Winkie’s. El cowboy despierta a Diane y ahí volvemos a la realidad…*(asterisco del principio)

El último plano de la película es la mujer del pelo azul diciendo “Silencio”. Es un plano muy bueno tanto para decir que la peli ya ha terminado como para decir que en las vidas de Diane Selwin y Camilla Rhodes no hay más que SILENCIO


La película retrata escabrosamente lo que para una chica que cree en el espléndido sueño americano, se dirige ilusionada a cumplirlo. No se encuentra más que con la cruda realidad, que el éxito es sólo para unos pocos, y al no suceder las cosas como ella cree, decide soñar aquello que habría sido idílico para ella. Ser una actriz de categoría, tener a Camilla por amante, vivir en un apartamento de semilujo en el que el ama de llaves no es otra que la madre del director en la realidad. El matón que contrata es un patán. El testigo de su charla con el matón muere…Todo lo que ha ocurrido en la realidad lo maquilla a su antojo para que con los mismos personajes, sus deseos se cumplan en la realidad que nunca se convirtió en la realidad.

Espero con esto haberos acercado a lo que expresa esta película. Vuelvo a decir que ni tengo la verdad absoluta ni leches, pero creo que con estos argumentos la película se hace mucho más clara y atractiva. Sin estas palabras en la mano, la película puede llegar a convertirse en un rompecabezas que quieras echar a la basura en cuanto la veas.

También espero que la sepáis apreciar como yo lo hago, y si es así, os aseguro que la volveréis a ver en cierto tiempo, además, cada vez que lo hagáis encontraréis algo más que pueda llevarnos a la resolución definitiva de Mulholland Drive.

Salud!

1 de diciembre de 2008

Mikel Laboa. Doctor de la Música Vasca.


Hoy es un día triste para los vascos y para los que no lo somos pero lo sentimos. Ha muerto Mikel Laboa, santo y seña de la música y la cultura vasca, podríamos decir que es el mayor referente que ha dado la música vasca en sus tantos años de historia. Muchos lo comparan con el Lluís Llach catalán; es posible, los dos han cantado en su lengua, la han impulsado y han conseguido que gente sin idea de euskera y catalán hayan cantado en esas lenguas, porque la música no es más que un instrumento que sirve para expresar, soñar, pensar, reír, llorar, transmitir..., en definitiva, un instrumento de expansión. Esa voz, esas letras y esos juegos de palabras tan característicos siempre quedarán marcados, se harán versiones, recopilatorios, homenajes…, aunque ningún homenaje será más bueno que el seguir teniendo presente su música, seguir riendo y llorando con todas y cada una de sus canciones.

Leyendo el artículo sobre su muerte me he enterado que también era médico. Era el Doctor Laboa; aunque esto no es de extrañar porque con sus letras nos ha herido y nos ha curado, era el doctor de la música vasca.

Si le hubiéramos cortado las alas habría sido nuestro, no habría escapado.Pero así,habría dejado de ser pájaro.Y nosotros...nosotros lo que amábamos era un pájaro. (Txoria txori)
Estaría bien poder decirle cada vez que lo echemos en falta un Haika mutil, jeiki hadi (levántate muchacho, ponte en pie) y cántanos cómo sólo tú sabes, nos apetece escucharte una sola vez más.

Aunque nos complace (a él y a nosotros) saber que del mismo tronco del que nacimos nosotros nacerán otras ramas jóvenes que continuarán la lucha, que se constituirán en dueños conscientes de su futuro por la fuerza y evidencia de los hechos convertirán en fecunda y racional realidad lo que en nosotros es sueño y deseo. (Gu sortu ginen enbor beretik sortuko dira besteak, burruka hortan iraungo duten zuhaitz-ardaska gazteak…-Izarren hautsa-)
Por todo esto y por mucho más

Eskerrik Asko

Miklel Laboa

Beti ta betirako
Pinchad aquí y disfrutad de uno de sus mejores temas: