14 de abril de 2012

"Medianeras". Marchábamos sin buscarnos sabiendo que nos encontraríamos.

Hoy en día, la gente camina por la calle sin ánimo de pararse a conversar con un conocido o un vecino, camina para llegar no para disfrutar del paseo. Su cabeza está dirigida al suelo o a la pantalla de su teléfono móvil. Los avances en telecomunicaciones son directamente proporcionales a los retrocesos en la auténtica comunicación persona a persona. Si quieres tomarte una cerveza con un amigo, lo tienes que agregar al facebook, esperar que acepte, concretar hora y lugar y, aún así, llegará tarde porque el facebook le ha robado tiempo comentando la foto de otro "amigo" que tenía agregado. Ahora los amigos no se tienen, se agregan.

¿Dónde está Wally? o ¿Dónde está Martín?. Así es como podría llamarse este film del argentino Gustavo Taretto. Pilar López de Ayala interpreta a Mariana, una arquitecta en crisis que se dedica a la decoración de escaparates para ganarse la vida, es aficionada a los libros de ¿Dónde está Wally? y vive sola en un pisito en Buenos Aires. Está abierta a entablar una relación, pero no encuentra a su Wally particular.

Por otro lado está Martín (Javier Drolas), un diseñador web con muchas fobias, vive en sus pocos metros cuadrados conectado a internet para todo: chatea, encarga comida, trabaja, baja música...También está dispuesto a conocer a una chica con la que entablar una relación , pero esta chica no aparece, lo cual no es de extrañar por la poca vida social que lleva.

Ambos viven cerca, las medianeras de sus edificios están cara a cara. Se cruzan pero no se miran, comparten gustos musicales y cinematográficos pero no lo saben, chatean entre ellos pero no se conocen. Un día toman la determinación algo ilegal de hacer una pequeña ventana en sus medianeras. Un pequeño espacio por el que pueda entrar algún rayo de sol. Es así, cuando sus miradas se cruzan por primera vez. No pasa de eso, pero se miran. Un día, Mariana se asoma a la ventana y ve entre la abultada multitud de gente una persona con jersey de rayas horizontales de color blanco y rojo, gorro y gafas...No sabe quién es, pero debe ser él, el Wally que tanto le ha costado encontrar en su libro y en su propia vida.
La película se deja gustar y gusta, está mucho mejor en forma o continente que en contenido, el cual no deja de ser una historia de amor entre dos personas que todavía no se conocen, pero la originalidad con la que se cuenta es, al menos, gratificante. Quizás haya demasiada voz en off, lo cual puede gustar o disgustar, pero al tratarse de una película con pocos personajes, se hace casi necesaria. Se nos describe a partir de los edificios en los que vivimos; el principio del film consigue enganchar al espectador. La descripción de edificios, medianeras, telecomunicaciones...asociándolos a los distintos caracteres del ser humano es, cuanto menos, desconcertante pero edificante, valga la redundancia. Un 6'5 alto sobre 10.

9 de abril de 2012

"Almanya". ¿Cada uno es de dónde nace?.


Hüseyin Yilmaz, es el inmigrante un millón uno de Alemania. Fue buscando un trabajo y lo encontró. Al principio viaja solo para asomar la cabeza, pero cuando las cosas le van mejor, deciden que sea toda la familia -mujer y cuatro hijos- la que se instale en Alemania, con todos los cambios culturales que ello conlleva. Unos cambios cuyo reflejo en la pantalla son la nota más cómica del film. En la actualidad, Hüseyin, en una comida familiar, anuncia a toda su familia que desea volver a Turquía donde ha comprado una casa. La noticia no es, en principio, bien recibida, más cuando él y su mujer tienen recién adquirida la nacionalidad alemana. Por mucho que haya sido el país donde ha vivido, trabajado y criado a sus hijos, no le hace ninguna gracia la nacionalidad alemana. Él se siente turco y quiere que sus hijos se empapen de la cultura turca. Pero cuando el choque cultural es tan grande, es muy difícil de controlar.

Aunque retrata una historia ya vivida en la segunda mitad del siglo pasado, podría retratar una historia que se está empezando a vivir otra vez en la segunda década del actual siglo. Es fácil criticar a la inmigración cuando vives acomodado y no sabes que el día de ayer eran nuestros padres y tíos los que debían buscar trabajo fuera de su país.

Todo está contado desde el sentido del humor, un humor burlón pero no ofensivo, al menos en intención. Siempre viene bien que una historia que, perfectamente podría ser un drama, se te cuente en clave cómica, aunque ello vaya en cierto detrimento de su verosimilitud. En ciertos momentos puede recordar a "Bienvenidos al Norte" por el tema de la dificultad idiomática.

Debut prometedor en la dirección de Yasemin Samdereli que, junto a su hermana Nesrin, guionista de la misma, se tiran a la piscina con un proyecto que llevaba estancado diez años. En esta ocasión, la piscina rebosa agua por todos los costados. Un 6'5 alto sobre 10.

8 de abril de 2012

"El Padrino". 40 años de Familia.

         
          Recién cumplidos los 40 años de la creación de "El Padrino" parece que el tiempo no haga más que añadirle valor. Creación porque una obra maestra no se hace, no se plasma, no se filma, no se realiza, sino que simplemente se crea, y su creador es Francis Ford Coppola, uno de los directores más empeñado y empecinado en que su proyecto salga tal y como lo tiene él en su cabeza aunque ello implique un incremento considerable en el presupuesto inicial de la obra.

          Es junto a "Ciudadano Kane" la película que más números uno ocupa en diferentes rankings. No es para menos. A nivel técnico, interpretativo y de guión es espectacular.

          Es curioso que al hablar de Padrino o de Don, enseguida nos viene la imagen de Brando con su cara de bulldog, en lugar de la de Al Pacino, el cual realmente, al menos en metraje de la trilogía es más tiempo Don que Brando, que sólo lo es en el primer capítulo. Esto va en beneficio de Marlon Brando y no en detrimento de Pacino, al cual considero junto con Jack Nicholson y Robert de Niro los mejores actores de la generación algo posterior a la de Brando.

          Curiosidades sobre el rodaje hay tantas como blogs que hablan de ellas, así que tampoco me jactaré, simplemente quisiera hacer algún apunte de friki padrinero.

          ¿Por qué acudiste a la justicia y no viniste a mi primero?. Ésta es la frase que vendría a resumir el sistema bajo el que actúa La Familia, Esta Familia, Los Corleone. Se la dice a Bonasera, el funerario. Es sólo el primer "favor" que se le pide al Don a cambio de que en un futuro se lo pueda devolver si fuera necesario. En este caso será necesario. Para qué acudir a la justicia si la justicia la puede hacer Don Corleone.


          Ni siquiera me llamas Padrino. En cambio, vienes a mi casa el día de la boda de mi hija a pedirme que mate por...dinero.

          Al principio muestra reticencia queriendo demostrar autoridad y respeto, pero luego:

          Porque cuando uno de mis amigos se crea enemigos, yo los convierto en mis enemigos,..., y a ese le temen

          Con esta secuencia magistral da comienzo la película. Es un zoom out espectacular en el que la figura de El Padrino va apareciendo a medida que Bonasera le expone la razón de sus necesidades.


          Ya fuera de la casa, en la celebración de la boda de Connie (Talia Shire -hermana de Coppola-) con Carlo Ricci, Don Vito no quiere hacerse la foto familiar hasta que aparezca su hijo Michael. Es un acto premonitorio. No dejará su silla de Don hasta que la ocupe Michael. Éste hace aparición con Kay Adams (Diane Keaton) cogida del brazo, la cual muestra demasiada curiosidad sobre los quehaceres de Los Corleone. Al principio Michael le cuenta un capítulo real y violento con Don Vito y Luca Brasi como protagonistas. Ante la cara de sorpresa de Kay, Michael le dice que así es su Familia, pero él no. Parece convencerla. ¿Qué se le va a hacer si está perdidamente enamorada de Michael?.

          Un hombre que no vive con su familia no puede ser un hombre. Esta frase la dice Don Vito para que su hijo Sonny (James Caan), un mujeriego que ningunea a su mujer, se dé por aludido.
          Le haré una oferta que no podrá rechazar. Una de las frases más empleadas de "El Padrino" en el ámbito coloquial. Se la dice a su ahijado Johny Fontane, un cantante de mucha fama y éxito que quiere dar el salto definitivo al cine con un papel protagonista en una película de Jack Woltz, productor cinematográfico de renombre.

          El encargado de mediar con Woltz es Tom Hagen (Robert Duvall), el "hijo" acogido por Los Corleone cuando era sólo un niño y actual consigliere de La Familia. En la reunión con Woltz, las naranjas que hay en el frutero, no hacen presagiar nada bueno. La sugerencia de Hagen es rechazada y al señor Corleone le gusta que le informen inmediatamente. La Familia mueve pieza, cual partida de ajedrez, y dejen la cabeza del caballo Jartum sobre la cama de su dueño, Jack Woltz. Finalmente Johny Fontane hará ese papel protagonista.

          Sollozzo "El Turco", asociado con la Familia Tattaglia,  quiere que Don Vito le preste sus contactos políticos para entrar en el negocio de las drogas. El Don no quiere, piensa que las drogas es un negocio sucio y sospecha que Sollozzo no trama nada bueno tras el rechazo de los Corleone. Mis hijos hablan cuando deben escuchar. Se lo dice a Sollozzo haciendo referencia a su hijo Sonny, el cual interrumpe la conversación entre Sollozzo y Don Vito.
         
          Aquí se nos muestra una vez más el carácter temperamental y visceral del primogénito Corleone. El Don ordena a Luca Brasi que se encuentre con Sollozzo para calmar las aguas. En el encuentro matan a Luca.
 
          Don Vito sale con su segundo hijo, Fredo (John Cazale) a la calle y es, en el momento que va a comprar fruta cuando atentan contra El Padrino asestándole varios disparos. Las naranjas -una vez más- rodando por los suelos evidencian el peligro vivido. La lenta reacción de Fredo y la torpeza en sus movimientos no consiguen evitarlo. Su Padre resulta malherido pero no muerto.

          En casa de los Corleone se recibe un paquete con un pescado muerto. Es un mensaje siciliano, significa que Luca está durmiendo con los peces.


          Clemenza, caporegime de la familia, comienza a enseñar a Michael a hacer los espaguetis a la boloñesa. Es un símil que nos avisa que, ante la gravedad de Don Vito, será Michael quien se haga con el mando y el cuidado de La Familia.

          Michael visita a su padre al hospital y se percata de que se encuentra solo, no hay vigilancia. Tan solo una enfermera. ¿Sabe quién es mi padre?. Van a venir a matarlo. Lo dice Michael a la enfermera solicitándole un cambio de habitación al tiempo que empiezan a escucharse pasos en el silencio. Planos de pasillos y estancias vacías. Finlamente, los pasos son de Enzo, el pastelero que en muestra de agradecimiento por un favor realizado, va a visitar a Don Vito con un ramo de flores.

          El puñetazo que McCluskey, capitán corrupto de la policía, propina a Michael es el que despierta la rabia contenida que hay en el hijo menor de Los Corleone.

          De vuelta a la casa, Tesio, el otro caporegime de La Familia, anuncia que han matado a Bruno Tattaglia. La venganza por el ataque a Don Vito y la muerte de Luca Brasi ha comenzado a fraguarse.

          Michael Corleone, sentado en la butaca del Don, se ofrece ante Tom Hagen, Sonny y Clemenza para mediar con Sollozzo y McCluskey y aprovechar ese encuentro para asesinarlos. Al principio todos se ríen de él, pero insiste diciendo no es personal Sonny, sólo negocio.


          Clemenza es, otra vez, el encargado de darle las instrucciones oportunas de cómo debe actuar. Pactarán el lugar del encuentro con los otros dos -Restaurante Louis- y, previamente le dejarán un arma escondida en la letrina del baño. Michael parece entender a la perfección qué movimientos debe hacer. Aquí se da paso a la mejor secuencia, junto con la inicial y la final, de todo el film. Ya reunido en el restaurante Louis con El Turco y el capitán McCluskey, llega el momento de ir a la acción. Pide permiso para ir al baño. A pesar del nerviosismo de la situación, Michael actúa con una tremenda frialdad mientras se escucha el ruido de tren, un tren que, mademás de añadir tensión a la secuencia, parece anunciarle que, después de cometer esos asesinatos, deberá poner tierra de por medio. Sale del baño, no actúa exactamente como lo había planeado con Clemenza, pero el resultado obtenido es el mismo. Sollozzo y McCluskey descansan entre espaguetis.


          Michael debe huir con destino a Sicilia, donde también cuenta con protección. Allí conoce a Apolonia, hija del dueño del Bar Vitelli, se enamora de ella y pronto se casan con toda la parafernalia siciliana que ello conlleva. Pero el peso de la venganza traslada fronteras y, en un atentado con coche-bomba que debería acabar con la vida de Michael, es Apolonia la que muere.


          Carlo Ricci, marido de Connie Corleone, es agresivo y violento con su mujer. Tras una llamada de auxilio por parte de Connie, Sonny, lleno de furia, sale en busca de Carlo para poner las cosas en su sitio. No sé si las cosas las pone en su sitio, lo que sí sé es que la paliza que le mete ante la mirada atónita de la gente en la calle es monumental. Cuando se repite la historia y Sonnny va otra vez en busca de Carlo, no es otra cosa que una emboscada perpetrada por Barzini, otro gran Capo de otra Familia. Cuando Sonny llega a la aduana, la barrera no sube, le bloquean el camino y empiezan a metrallazo limpio contra el hijo del Don. Asesinato inspirado en "Bonnie and Clyde", ambos personajes mueren acribillados como bailando al son de cada balazo.


          Mi mujer está arriba llorando, he oido llegar varios coches. consigliere mío, dile a tu don lo que todos sabeis menos yo. Se lo dice Don Vito a Hagen para que este le confirme lo que no quiere que confirme. Parece ser que Hagen necesita beber para contárselo. El gesto de dolor de Brando-Don Vito es digno de aplaudir. Le dice que hable con Bonasera, el funerario, porque ha llegado la hora de que les devuelva el favor. Mira lo que han hecho con mi hijo. También le pide a Hagen que convoque a las Cinco Familias.


          La noticia llega a Sicilia, donde Michael se ve obligado a volver para tratar de llevar las riendas de La Familia, dando por supuesto que Fredo no lo hará.

          En la reunión de las Cinco Familias también podemos apreciar que hay una naranja en el frutero de la mesa. Esa naranja nos dice que la paz no va a ser declarada aunque Don Vito la pida y diga que no quiere vengar la muerte de su hijo mayor. Le dice a Tattaglia que ambos dos han perdido a un hijo y que quiere firmar la paz. Al final se abrazan con Barzini como intermediario.


          Aunque ya se encuentra en casa, Don Vito no se encuentra en disposición de seguir llevando el peso de La Familia en su espalda, por lo que "abdica" en su hijo Michael. Clemenza y Tesio quieren formar sus propias familias y Don Vito les dice que lo hagan cuando Michael lo considere oportuno. Tom Hagen deja de ser consigliere para pasar a ser el abogado de la familia en Las Vegas y, Michael, tendrá como mano derecha a Carlo Ricci, su cuñado y que mejor consigliere que mi padre.


          El primer viaje de Michael como Don es a Las Vegas, donde trabaja su hermano Fredo a las órdenes de Moe Green, al que propone comprarle ciertos casinos que regenta. Green se siente ofendido ante tal muestra de autoridad por parte de Michael y le dice que no teme a los "espaguetis" negando en rotundo la oferta del nuevo Don. Fredo trata de calmar las aguas y Michael le dice nunca me pongas del lado de nadie que vaya contra La Familia.


          Si alguien dice que te entrevistes con Barzini, ese es el traidor; no lo olvides. Se lo dice Vito a Michael ya de vuelta a Nueva York.


          Y no me digas que eres inocente; es un insulto a mi inteligencia y eso no me divierte. Michael recrimina a Carlo Ricci y le pregunta quién le ordenó que llevara a cabo la emboscada contra su hermano Sonny. Finalmente confiesa y, no cumpliendo su palabra, ordena su ejecución. Es Clemenza quien se ensucia las manos. Eres una bestia sin entrañas. Dice Connie a su hermano por la muerte de Carlo. Kay Adams se queda perpleja. ¿Es cierto, Mike?. Y, tras resistirse a contestar, finalmente le dice que no. Sale del despacho y en un magnífico plano, vemos a Kay en un primer término y al fondo la imagen del besamanos a Michael, sentado en la butaca del Don, mientras la puerta se va cerrando poco a poco. Es evidente que Michael no quiere que Kay sepa más de lo que le toque saber; prefiere mantenerla al margen por el bien de ambos.



          En las afueras de la casa, nos encontramos a un Vito envejecido que está jugando con su nieto mientras se está comiendo una naranja. Se pone un pedazo de corteza en la dentadura asustando a su nieto. ¿Qué nos dice esto?. Pues que Vito Andolini va a fallecer, como así ocurre instantes después. Tus admiradores nunca te olvidaremos.


          Finalmente es Tesio quien propone a Michael reunirse con Barzini, por lo tanto, y recordando el último aviso de su Padre, Tesio debe ser eliminado.


          La secuencia final es otra genialidad, sobre todo en montaje. Se nos muestra de manera paralela el bautizo del hijo de Connie y Carlo, con Michael como padrino y las ejecuciones de Cuneo, Stracci, Tattaglia, Barzini, Moe Green... Alguien ha llegado a la vida y otros tantos la han abandonado y, en ambos casos, con Michael como director de orquesta.






            Así termina la primera parte de la mejor de las trilogías. En mi opinión, la mejor de las tres, aunque haya mucha gente que prefiera el segundo acto. No sé si es la película que más veces he visto, pero si sé que es la que más me ha hecho disfrutar del cine, del CINE con mayúsculas, porque no es una película, es cine puro. Coppola puede presumir de haber hecho la mejor trilogía, la mejor película, la mejor secuela...No es, en mi opinión el mejor de los directores, pero siempre será el que creó "El Padrino" y "Apocalypse Now". Y con eso ya puede morirse tranquilo. Pasarán otros cuarenta años y la gente seguirá diciendo por la calle: Le haré una oferta que no podrá rechazar...




5 de abril de 2012

"Canino". El mito de la caverna Hanekiano.


Es difícil hablar bien de una película cuando de antemano ya sabes que mucha gente te recriminaría habérsela aconsejado. Hay que andar con ojo a ver a quien se la recomiendas. A mí me la recomendó una persona con la que también hay que andar con ojo.

Extraña película en la misma medida que rompedora; fuera de todos los moldes, en ocasiones,  su director Giorgos Lanthimos recuerda al Haneke, sobre todo al de "Funny games". Una familia de tres hijos vive en una casa de la que no salen para nada. No reciben ninguna influencia externa (mirándolo así podríamos pensar que es lo mejor que nos podría ocurrir). El único de la familia que sale es el padre; para ir a trabajar, y la única persona fuera de la familia que entra y sale es la guardia de seguridad de la fábrica del padre. Acude a la casa para hacer favores sexuales a los tres hermanos. 

Los hijos no reciben ni han recibido más educación que la que sus padres han decidido. No es de extrañar que estos piensen que Frank Sinatra es su abuelo, que los zombies son pequeñas flores amarillas, que los aviones son juguetes que aterrizan en su jardín...De subtítulo le poindría "El mito de la caverna hanekiano". Los cavernícolas de Platón sólo veían las sombras de los objetos reales y los de Lanthimos ven determinados objetos y hacen determinadas acciones sin saber realmente para qué sirve o por qué se hace de una manera o de otra. El sexo es cavernícola es más necesidad que deseo, es incestuoso, es irrisorio, es...extraño. Cuando la vuelva a ver, que lo haré, volveré a valorarla. De momento un 7 sobre 10.

"Redención". Ken Loach crea escuela.


Paddy Considine nos muestra en este su gran debut que sí, que bebe del cine de Ken Loach por los cuatro costados del negativo, pero que aun así es capaz de dotar al film de una identidad propia, que da igual que pudiera ser obra de Ken Loach si al final la obra es suya. 

Peter Mullan nos recuerda al papel que hizo en "Mi nombre es Joe" de Ken Loach, por cierto. Él es Joseph, un viudo alcohólico y agresivo al que nadie parece que quiera tenerlo cerca. Las únicas personas con las que tiene cierta relación es su mejor amigo, el cual cuenta las horas mientras espera la muerte tumbado en su lecho, y un niño vecino suyo. Un día tratando de huir del peligro acaba entrando en la tienda de Hannah (Olivia Colman), una joven muy cristianamente creyente. Al principio Joseph la trata con cierto desprecio burlándose de la vida acomodada que lleva ella hasta que descubre la vida real de Hannah, una mujer maltratada y denigrada por su marido que, como tristemente suele ocurrir, no tiene el valor necesario para escapar de las garras de su lobo.

Joseph necesita a Hannah y Hannah necesita a Joseph. Entablan una relación. Aquí las penas se ahogan en el afecto y en el amor, no en el alcohol que ambos digieren sin control, que de igual manera se queda ahogado y absorbido por Joseph-Hannah.

Papeles espectaculares de ambos dos, quizás mejor el de Olivia Colman por no tener el privilegio de ser tan conocida como Peter Mullan, pero este último es merecedor de todos mis respetos y aplaudo su trabajo con todas mis fuerzas. Un 7'5 sobre 10.

"Hace mucho que te quiero". Verse obligado a lo peor.


Como también ocurre en su posterior "Silencio de amor" (comentada en este blog), aquí Philippe Claudel también nos presenta a dos hermanos -en este caso, a dos hermanas, Juliette y Léa- que nada tiene que ver la una con la otra pero que se llevan bien o al menos eso aparentan. También nos encontramos con un círculo de amigos que llevan el cartel de "buen rollito" colgando del cuello.

Juliette (Kristin Scott Thomas) sale de la cárcel tras haber permanecido en ella 15 años. La razón se nos va exponiendo poco a poco a lo largo de la narración. Su hermana Léa (Elsa Zylberstein) la acoge en su casa donde vive con su marido Luc y sus dos hijas vietnamitas adoptadas. Luc (Serge Hazanavicius -hermano de Michel, director de "The artist"-) no parece estar muy de acuerdo con la decisión de Léa, pero poco a poco, con la ayuda del entusiasmo de sus hijas y de su grupo de amigos, la va aceptando.

Al principio parece estar más condenada en la calle que en la cárcel. La verdad que queremos que se nos cuente va apareciendo con cuentagotas y cuando ya la sabemos queremos una razón, la razón que la llevó a cometer lo incometible, a asumir lo inasumible y a redimir lo irredimible. Aunque consiga reinsertarse en la sociedad, como así es, su pena y su culpa la acompañarán hasta el fin de sus días.

Gran papel de Kristin Scott Thomas ("El paciente inglés", "Cuatro bodas y un funeral", "No se lo digas a nadie"...). Consigue mostrarnos a la perfección la transformación que sufre una persona que ha pasado quince años en prisión en una persona que sigue presa pero tratando de hacerse un hueco más que digno en la sociedad. Una actriz que ha llevado su carrera entre Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia, donde actualmente se encuentra afincada y donde su cine -el francés- le está sentando como anillo al dedo. Un 7 sobre 10.




4 de abril de 2012

"La voz dormida". Algo que nunca debió ocurrir.


La Guerra Civil ha dado muchos frutos al cine español. La posguerra no tanto, pero también. El nuevo trabajo de Benito Zambrano es un retrato cruel, humano y, tristemente, real. Si un buen director de cine es un buen director de actores, Zambrano lo es. Como ya hizo en sus anteriores "Solas" y "Habana Blues", aquí cada personaje y cada intérprete está trabajado y sabe en qué momento debe hacer este gesto o este otro. 

Pepita (María León) es una cordobesa que, acabada la guerra, decide trasladarse a Madrid para estar cerca de su hermana Hortensia -La Tensi- (Inma Cuesta), que está embarazada, encarcelada y condenada a muerte. Todo en ese orden. Pepita tiene un carácter bastante inocente, no tiene una ideología política definida pero, aun así, decide inmiscuirse en ambos ambientes con tal de encontrar a alguien que pueda hacer que le quiten la condena a su hermana.

María León es todo un descubrimiento. Soy el primero en reconocer que no me la imaginaba haciendo un papel dramático, pero realmente lo borda. Goya merecidísimo. Inma Cuesta también hace un gran papel pero no está a la altura de la hermana de Paco León.

La historia es dura, como no podría ser de otra manera tratándose de la guerra que dividió el país en dos. Una guerra que no debió ocurrir y que después de más de 70 años siguen abiertas muchas heridas. Unos quieren cerrarlas y otros piensan que no se debe remover lo que, para ellos, acabó hace mucho tiempo. En su tercera película (para cine), Zambrano demuestra que sabe lo que se hace, que lo hace bien, y que emociona mejor. Un 8 sobre 10.

3 de abril de 2012

"Tan fuerte tan cerca" o cómo encontrar la cerradura para mi llave.


La última película de Stephen Daldry tiene a otro niño como protagonista como ya ocurrió en sus "Billy Elliot" y "El lector". En esta última el niño no era tan niño pero tampoco era un hombre por mucho que empezara a explorar en el mundo del sexo. Aquí, Oskar, interpretado por Thomas Horn me recuerda más al Jamie Bell de Billy Elliot, se mueven igual y también tiene ese carácter terco, tenaz y persistente. El niño bailarín quería dedicarse a bailar hasta que lo consigue, y en "Tan fuerte tan cerca", Oskar quiere encontrar a toda costa la cerradura que abre la llave que encuentra en un jarroncito azul que tenía su padre en el armario. 

Su padre, interpretado por Tom Hanks, es uno de los fallecidos en las torres gemelas aquel 11 de septiembre y, además tenía mucha conexión con su hijo, un niño al que no le diagnosticaron el síndrome de Asperger, pero parece tener todos los síntomas. La madre está interpretada por una actriz mejorada como lo es Sandra Bullock, mejorada no en el aspecto físico sino en el interpretativo. 

Al morir su padre, Oskar se encuantra tan perdido como la cerradura que puede abrir la llave que encuentra. Quizás lo que debe encontrar no es esa cerradura, sino alguna verdad sobre su familia. En la búsqueda de la cerradura entabla una relación con un hombre que vive escondido en casa de su abuela en el edificio de enfrente y que no habla. Este hombre está interpretado por Max Von Sydow (el padre Merrin en "El exorcista"). Me encanta este actor sueco. Es quizás lo mejor de la película. Eso y algunos momentos verdadaderamente originales en cuanto a la narración de la historia. La película no es un peliculón pero es amable de ver. Un 6'5 sobre 10.

25 de marzo de 2012

"Los idus de marzo". El mal olor de la clase política.

Durante los idus de marzo Julio César fue asesinado a puñaladas por Bruto. George Clooney, traslada ese momento histórico y lo adapta al momento actual. Da igual que el lugar sea Ohio, Berlín, Londres, Madrid o Valencia. Políticos ensuciados hay en todas partes.

Steve, es el director de comunicación de Morris, candidato demócrata a la presidencia de los EEUU. Ama la política, vive por, para y de ella. Todo es así hasta que descubre un trapo sucio de Morris y descubre hasta qué punto puede llegar él mismo para seguir triunfando entre los bastidores de la política.

Clooney ya demostró en "Buenas noches, y buena suerte" que además de actuar, sabe dirigir de manera más que correcta. No se nos cuenta nada nuevo pero se nos cuenta bien. La película entretiene y gusta, aunque tampoco como para echar cohetes.

Lo mejor de la película es el reparto: Paul Giamatti ("Man on the moon", "Entre copas"...), Philip Seymour Hoffman ("El gran Lebowski", "Magnolia", "Truman Capote"...) y Marisa Tomei ("En la habitación", "Antes que el diablo sepa que has muerto", "Cyrus"...), entre otros. Lo peor es la falta de minutos en el metraje de estos tres actores que aquí aparecen como secundarios. Teniendo a una estrella más que consagrada en la interpretación y casi consagrada en la dirección como Clooney, contando con un actor en alza como Ryan Gosling y con tres secundarios como Giamatti-Seymour Hoffman-Tomei, considero que se le podría haber sacado más jugo a esta película. Si una película me gusta mucho soy capaz de verla varias veces y, sinceramente, me ha gustado ver esta película pero no me veo viéndola otra vez. Un 6 sobre 10.

24 de marzo de 2012

"No se lo digas a nadie". Lo que bien empieza mal acaba.


Margot, la mujer de Alex (François Cluzet) es asesinada aunque no se nos muestra el momento, simplemente lo escuchamos. Al cabo de ocho años Alex recibe un mail en el que sale un vídeo a tiempo real en la que aparece Margot. Así empieza un thriller en toda regla...Te engancha enseguida, te pone nervioso, te pone más nervioso,..., pero, el final deja un poco que desear. Las tres cuartas partes del metraje es genial, las interpretaciones son buenas, el ritmo es frenético, pero después de lo que se nos ha presentado durante la película el final me parece facilón...Todos los misterios son desvelados en una conversación; me parece el recurso fácil.

No obstante tiene muy buenos momentos. El principio me recordó a "Funny Games", sin saber por qué sabes que algo (y nada bueno) va a pasar. Persecuciones con un ritmo espectacular y una dirección muy digna...

Me fastidia que después de ver tantas cualidades a una película siempre tenga que añadir un "pero", No se lo digas a nadie que ésta es mi opinión, más cuando las críticas que he leido la ponen por las nubes. En fin, ¿qué se le va a hacer?; lo único es que la valoraré en dos partes. Principio y desarrollo 7'5 sobre 10. Final 5 sobre 10.

"The artist". Cine de ahora como era antes.


Una gran película, divertida, con grandes momentos y, sobre todo, atrevida. Atrevida por tratarse de una película muda y en blanco y negro en el año 12 del siglo XXI. Mucha gente no la verá por ciertos prejuicios con el mudo y el B/N, pero, al fin y al cabo, el cine en su esencia es eso, imágenes en movimiento sin tener en cuenta si más tarde llevaría sonido sincronizado o no...El sonido es un tema aparte que nada tiene que ver con lo que fue el invento del cinematógrafo. Es cierto que la gente de mi generación no está acostumbrada al cine sin diálogos ni efectos sonoros, pero si de verdad gusta el cine, creo que se debería apreciar el mudo tanto o más que el sonoro. Las actrices y los actores sólo tenían su cuerpo y su rostro para expresar. Era interpretación pura. Con esto no quiero decir que el sonido se cargara el cine original, simplemente pienso que es un añadido al que se adaptó muy bien y evolucionaron juntos de la mano. Sí que es cierto, que los principales perjudicados fueron los actores y actrices, que o no supieron adaptarse o su voz no era atractiva para el espectador...

Defiendo el cine mudo sin atacar el sonoro y defiendo el cine sonoro sin atacar el mudo. Así todos contentos.

George Valentin (Jean Dujardin) es un actor de cine mudo de mucho éxito, pero su carrera se ve en peligro con la llegada del sonoro; por otra parte está Peppy Miller (Bérénice Bejo) la cual empezó de extra con Valentin y acaba convirtiéndose en una estrella de los comienzos del cine sonoro...Salvo en algún momento puntual y acertado la película es muda.

"The artist" no es sólo un homenaje al cine mudo sino que también lo es al cine sonoro, a la transición de uno al otro y a la adaptación (o no) de muchos actores a la nueva manera de interpretar. "The artist" respira cine en estado puro. Señoras y señores: "Esto es el cine", cine hecho ahora tal y como se hacía antes, con equipos más sofisticados, pero con la misma esencia. A Michel Hazanavicius le doy las gracias por atreverse, y a Jean Dujardin y a Bérénice Bejo por parecer que hayan sido sacados de alguna película de las tres primeras décadas del cine. John Goodman, grande en todos los aspectos, Penelope Ann Miller y una breve aparición de Malcolm McDowell (Álex, protagonista de "La naranja mecánica") completan el plantel. Un 8 sobre 10.

18 de marzo de 2012

"Intocable". Dos piezas de dos puzzles distintos encajan a la perfección.


Philippe Pozzo di Borgo es un aristócrata que, además de quedarse viudo, sufrió un accidente en parapente que lo dejó tetrapléjico. Le gusta el arte, la música clásica, tiene dinero, mucho dinero y quiere vivir su vida, pero claro, necesita alguien que esté con él las 24 horas del día.

En las antípodas está Driss, un inmigrante senegalés que vive en un barrio marginal de París, coquetea con la droga, ha pisado la cárcel, está en el paro y le gusta la música pop.

Éstas son las dos piezas de dos puzzles distintos que, a priori, parece que no vayan a encajar jamás. Pero cuando Philippe está buscando a la persona que haga de sus brazos y sus piernas, aparece Driss. Desde el primer momento se nota la química que tienen y, finalmente, Driss es contratado para el puesto.

Se nos ofrecen un sinfín de situaciones que en vez de llorar te hacen reír (a veces a carcajadas); toda está contado desde el sentido del humor (casi siempre humor negro). No peca de sensiblerismo. Te das cuenta de que la vida no son más que esos momentos en los que uno puede dar rienda suelta al optimismo, afrontando la "cruda" realidad no desde la resignación, sino desde la adaptación a tu nueva manera de vivir la vida; al fin y al cabo es la que te ha tocado vivir...

Está basada en hechos reales. Eric Toledano y Olivier Nakache, guionistas y directores de esta cinta vieron el documental "À la vie, à la mort" sobre el Philippe real,  y decidieron llevar el proyecto a la ficción, siempre desde el respeto a Philippe. Incluso François Cluzet ("Pequeñas mentiras sin importancia", "No se lo digas a nadie"...), actor que interpreta magistralmente a Philippe, compartió tiempo con él con el fin de reproducir lo más fielmente posible su modo de moverse, respirar, hablar...

La prolongación de Philippe en la película es Omar Sy, un actor negro que se preparó especialmente para este papel y que, con él, cuenta ya su tercera participación en un film de Toledano-Nakache. Realmente transmite una energía brutal, es pura adrenalina. La conexión que tienen tanto Philippe-Driss como Cluzet-Sy es excepcional. Philippe le aporta serenidad, solvencia y conocimientos y Driss se lo devuelve con energía, atrevimiento y comicidad, mucha comicidad. Es una relación "boomerang", reciben lo que dan y dan lo que reciben, aunque ya se sabe que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transfroma, y aquí cada uno la transforma y la utiliza a su manera. La interpretación de ambos ha sido reconocida por público y crítica, con ciertos premios incluidos.

Como no podría ser de otra manera, los americanos ya han comprado los derechos y quieren hacer su versión USA de la película. Y yo digo: si ya está bien así, ¿por qué se empeñan los yankees en tener su propia versión?. Imperialismo, y se acabó; que se vayan dando cuenta de que el cine europeo no tiene absolutamente nada que envidiar al "made in Hollywood".

En resumidas cuentas, estamos ante una joyita más del cine francés, el cual, a mi parecer, está cada vez más fructífero. Que una película sea comercial, no quiere decir que no pueda ser buen cine. Creo que aquí conjugan perfectamente el cine comercial que entretiene y el buen cine que asombra. Y eso sí que es intocable. Un 7'5 sobre 10.

17 de marzo de 2012

"NEDS". Salirse del camino no es tan difícil.




Conor McCarron, ganador de la Concha de oro al mejor actor en Donosti en 2010, interpreta a John McGill, un niño inteligente y sin ningún tipo de maldad, al menos, no exteriorizada. Vive en el seno de una familia pobre, con un padre borracho y agresivo, una madre sumisa, un hermano delincuente que ha pisado varias veces los suelos de las celdas y una hermana pequeña a la que no se le augura un futuro prometedor.


El destacar por encima de los demás en el colegio hace que John sea el centro de toda crítica y amenaza. Vive amparado por la fama agresiva de su hermano Benny, hasta que al final, después de recibir amenazas, insultos y demás agresiones, decide salirse del camino recto que parecía haber empezado y ser él mismo el que cuide de él mismo. Los NEDS, delincuentes no educados, son un grupo de jóvenes con la chispa a flor de piel que buscan cualquier excusa para dar paso a la violencia, y es, en ese grupo donde John parece encontrar la aceptación.


Después de sufrir varios giros, John parece pedir a gritos la redención cual Michael Corleone en "El Padrino III" y, parece encontrarla al final de la historia. Quizás sea lo mejor de la película, ese final metafórico en el que John parece encontrar la redención. Un 6'5 sobre 10.

"Silencio de amor". El silencio tiene mucho que decir.



El director y guionista francés Philippe Claudel presenta en éste, su segundo largometraje, una historia simpática con momentos verdaderamente graciosos y personajes que hacen que la película merezca ser vista.

Si hay silencio, ¿no hay nada?. Yo creo que no...El silencio es una manifestación más en cualquiera de las disciplinas. Un slencio en música es tan necesario como la nota más aguda o la más grave, un silencio puede decir más que una masa de gente discutiendo sobre el origen del Universo...El silencio en el amor es, ausencia de amor, pero esa ausencia es tan necesaria como el barbecho en las cosechas...

Es lo que debe pensar Alessandro (Stefano Accorsi -actual pareja de Laetitia Casta con la que tiene dos hijos-), profesor italiano de música barroca en Estrasburgo que, de manera altruista, se dedica también a leer novelas a enfermos terminales. Su mujer murió cuando la hija de ambos, Irina (Lisa Cipriani), tenía cinco meses (ahora tiene 15 años), con lo que no sólo se tiene que hacer cargo de ella, sino también de su hermano, un anarquista y antisistema que no hace más que desear que Berlusconi deje el poder en su Italia natal; es el que pone la nota cómica en la historia; muy buen personaje...



Con este panorama, Alessandro vive para los demás, dejándose su propio cuidado en un segundo plano. No parece sentirse solo, lo que no es raro por el grupo de amigos que tiene; pero su hija y su hermano son los que no paran de hacer triquiñuelas para que Alessandro encuentre una mujer.

Tiene secuencias muy vivas y graciosas destacando en las que aparece el hermano anarquista y una de él en su clase bailando encima de la mesa (aquí me recordó un poco al Roberto Benigni de "La vida es bella"). Un 6 sobre 10.

"Una historia de Brooklyn". La sencillez y la calidad se cogen de la mano.


Por lo que he leido (y no visto) sobre la filmografía de Noah Baumbach, ésta es, de momento, su única película que merece ser destacada. En menos de 90 minutos de metraje se nos ofrece, con un guión muy bueno y unas interpretaciones a la par, un cúmulo de situaciones cómicas con un fondo más bien triste, pero desgraciadamente cada vez más a la orden del día.

Hay momentos que me recuerdan a "Kramer contra Kramer" sin caer en el dramatismo que ya de por sí tiene la propia historia, y otros a "American beauty", sobre todo en el "tiovivo" mental en el que se encuentran los dos progenitores de un matrimonio cuando éste debe terminar. No obstante, la película goza de una identidad propia; es cierto que no se le recordará como se hace a los otros dos films, pero eso también se debe, en parte, a la suerte del momento. Es del 2005, año muy prolífero para el buen cine ("Crash", "Buenas noches y buena suerte", "Munich", "Brokeback mountain", "Truman Capote"...), y ya se sabe que si no se tiene un buen padrino...

Tiene tintes de cine independiente aunque no lo sea: bajo presupuesto, corta duración, sin ningún efecto especial y actores de cierto reconocimiento pero sin llegar a ser superestrellas. "The squid and the whale" (el calamar y la ballena) nos llegó con el título de "Una historia de Brooklyn". -Aquí arpovecho para clamar a los cuatro vientos ¿por qué tienen los la fea manía de cambiar los títulos originales de las películas?, ¿no podrían dejarlos como están y, si acaso, poner un subtítulo con el título que se inventan?. Así quedaría: "El calamar y la ballena (Una historia de Brooklyn)". Luego el espectador que la recuerde con el nombre que quiera-.

Bernard Berkman (Jeff Daniels) y Joan (Laura Linney) son un matrimonio que se tambalea en la cuerda floja. Además de ser escritores y de que tienen dos hijos en común (Walt y Frank), no se parecen en nada más. Él era un prometedor escritor que se gana el poco pan como profesor de Universidad y ella es -en presente de indicativo- una prometedora escritora que va a publicar un libro. Quizás sea eso, el complejo de inferioridad de uno y el de superioridad de otra, lo que hace que el matrimonio se quiebre. Los hijos son, al final, quienes más sufren y, cada uno lo interioriza de una manera. Walt tiene 16 años y en un acto del instituto interpreta una canción ("Hey you" de Pink Floyd) alegando haberla escrito y compuesto él mismo. Frank es un preadolescente que actúa como si tuviera más años que su hermano; bebe cerveza y va dejando por distintos lugares restos de sus fluidos que, a la edad de 12 años, comienza a segregar el cuerpo masculino...

Con este panorama, Noah Baumbach, nos ofrece un producto notable cuyo guión pudo merecer el Oscar de 2005, en detrimento de "Crash" y cuyas interpretaciones son dignas de elogio. He visto a Jeff Daniels como nunca lo había visto (a veces me recuerda al "Nota" de "El gran Lebowski"). Laura Linney ya me gustó en "Mystic river" y en "Love actually", aunque creo que aquí se supera demostrando que una buena interpretación puede dar a una película (no superproducción) un reconocimiento especial. Y, por supuestísimo los dos actores que interpretan a sus hijos, Jesse Eisenberg (Walt -posteriormente lo vimos haciendo de Mark Zuckerberg en "La red social"-) y Owen Kline (Frank -hijo de Kevin Kline y Phoebe Cates-); quizá el que ponga la nota más cómica de toda la película. Por destacar algún actor más, también aparecen en papeles más pequeños William Baldwin y Anna Paquin. Un 6'5 sobre 10.

10 de marzo de 2012

"La invención de Hugo". Homenaje al cine por el cine.

Scorsese hace lo que quería hacer hace mucho tiempo...un homenaje al cine y, también, un homenaje a sí mismo. Además de ser un gran cineasta es el presidente de The Film Foundation, fundación no lucrativa que se dedica a la preservación de material fílmico en deterioro. Además es también un cinéfilo compulsivo desde la niñez contando en su poder con una extensa filmoteca en 35mm de grandes clásicos.

Scorsese se ha salido de sus moldes para llevar a cabo este proyecto que es el más paratodoslospúblicos de todas sus obras; además lo ha hecho también y, por primera vez en su carrera, en el ya muy recurrido 3D. Con esto demuestra que no es sólo un amante del cine en sí, sino que también quiere avanzar en la misma medida en la que lo hace el arte del celuloide.


"La invención de Hugo" es grandiosa en cuanto a técnica se refiere, pero algo floja en guión; no por tratarse de un guión infantiloide sobre libro de Brian Selznick, sino por algunas situaciones y/o diálogos que, a mi parecer, sobran un poco. Lo siento por Asa Butterfield (Hugo en la película), pero no creo que haya sido el mejor en el casting para protagonizar a Hugo; sus lágrimas y sus caras no me las acabo de creer...No se trata de un ejercicio de crucifixión de este niño-actor ya que ni siquiera he visto sus anteriores trabajos ("El niño con el pijama de rayas" "El hombre lobo"...). Para gustos colores.

El comienzo tiene un espectacular seguimiento en plano-secuencia de Hugo que es digno de destacar...Parece que lo sigas tú y no la cámara...Pero, sin duda alguna, lo mejor de la película es la escenografía; hace que te sumerjas en el París de finales de los años 30 sin ninguna nota discordante ni anacrónica. Genial. También el homenaje que hace a los comienzos del cine, concretamente al cineasta-mago George Mélies, con planos que emocionan de verdad. Porque estamos acostumbrados al cine, a la televisión y miles de medios más, pero lo que debió de vivir la gente con el invento del cinematógrafo hace más de 100 años debió ser una auténtica revolución. De hecho así fue y de hecho así se convirtió también en un negocio; pero gracias a cineastas como por ejemplo Scorsese, recordamos que este "séptimo" arte es eso, un arte que, aunque vaya cogida de la mano del negocio, no olvidamos que nos hace vibrar y nos sigue emocionando como a la gente que se sobresaltó al ver que el tren "lumierano" se les acercaba. De eso hace la friolera de 117 años.


En definitiva, es un film que entretiene, a veces aburre y, a veces, emociona a partes iguales. Digno de ver aunque solo sea una vez en la vida. En técnica, un 8'5 sobre 10 y, en lo demás, 5'5 sobre 10.

3 de marzo de 2012

"Los descendientes". Infortunio de un afortunado.

Un hombre debe hacerse cargo de sus dos hijas y de la venta de unos terrenos hawaianos de valor incalculable mientras su mujer permanece en coma tras sufrir un accidente en el mar...Ese hombre es Matt (George Clooney), quizá lo mejor de la película sea su interpretación...Está bien que se haya salido un poco del papel de galán que nos tenía acostumbrados y se fije más en este tipo de papeles porque así demuestra que además de ser una cara bonita, es mejor actor (y también director)...

Todo se tuerce un poco más cuando Alexandra (Shailene Woodley), su hija mayor le confiesa algo que, al fin y al cabo, será el leitmotiv de la película...

"Los descendientes" es un film algo lento en la narración, pero la interpretación de Clooney y de Woodley hace que este film valga la pena...El toque cómico lo aporta el amigo-novio de Alexandra, interpretado por un desconocido Nick Krause...


Todavía no he visto ninguna de las películas que optaba al Oscar 2012 al mejor film, pero quiero creer que este año ha habido alguna producción mejor que esta...Sí se ha llevado el de mejor guión adaptado, como ya lo hizo en su día Alexander Payne con su "Entre copas". Un 6 sobre 10.

"Declaración de guerra". Homenaje a la vida.

Romeo, Julieta y Adam. Estos son los nombres de los tres protagonistas de esta película. No, no se trata de la Italia medieval ni de ningún tipo de historia con tintes religiosos. Es una oda al amor a un hijo, al amor a la vida, al optimismo, a la superación..., en definitiva, una oda al buen cine.


Valérie Donzelli, directora, actriz, guionista y, además de cantar uno de los temas de la película, también es la que vivió en sus carnes y en su alma (junto con su ex-marido Jérémie Elkaïm-Romeo) esta historia triste pero optimista.


El mismo día que se declara la Guerra de Irak, Romeo y Julieta declaran otra guerra, mucho más personal, a la enfermedad de su hijo...Deciden poner -literalmente- toda su vida en ese combate, no atrincherarse y atacar al enemigo-tumor de frente con el optimismo como única arma "mortífera". Éste es, en resumidas cuentas, el argumento de la película.


Muy bien contada, muy oportuna en los momentos tristes pero también en los alegres...en cinco minutos cualesquiera de la película puedes pasar del llanto a la risa y viceversa; no cae en la trampa de la sensiblería facilona y, si lo hace, es de un modo equilibrado entre los buenos y los malos momentos. La música ayuda mucho; con piezas de hace más de 300 años (Vivaldi, Bach...) hasta un tema compuesto por Ennio Morricone ("La cosa Buffa" de 1972) hasta música que podría haber sido compuesta antes de ayer, con electrónica, postpunk, Chanson francesa ("Ton grain de beauté" -tu peca-; música de Benjamin Biolay e interpretada por la pareja protagonista). La música es un personaje más en esta película...



Es un film que respira cine francés por los cuatro costados; hay momentos que podrían recordar a "Amélie"..., pero que nadie se confunda, "Amélie" es una fábula y "Declaración de guerra" es una historia real, una historia que cualquiera podría haber sido el protagonista, pero que pocos la contarían tan bien haciendo uso de tantos recursos cinematográficos. Un 8 sobre 10

1 de marzo de 2012

"Mientras duermes". No mires debajo de la cama.


Película, director (Jaume Balagueró) y actor principal (Luis Tosar) están a la misma altura en estas casi dos horas de metraje.
Un claro ejemplo de que un buen guión y unas buenas interpretaciones hacen mucho favor a un director para realizar una buena película y, además, sin ningún tipo de floripondios especiales…Creo que Luis Tosar es el actor español más capaz de transmitir la maldad en sus interpretaciones. Una maldad real de una persona real…Ni zombies, ni fantasmas ni aliens, sino un conserje de un edificio muy servicial pero muy infeliz, muy depravado pero muy amable, muy siniestro pero muy meticuloso…, todo eso en una misma persona, la de Tosar. Marta Etura interpreta a Clara, una vecina del edificio; simpática, amable y con una sonrisa de oreja a oreja cada vez que aparece por el portal…Es precisamente esa sonrisa y esa felicidad la que saca de quicio a César (Tosar); podríamos decir con permiso de la Real Academia de la Lengua que César sería un “INFELICIDADOR”, no soporta ver feliz a la gente debido a su infelicidad casi “innata”…Ésta sería la razón por la que se inmiscuye en las casas y en las vidas de sus vecinos, especialmente en la de Clara…Al ser el conserje tiene la llave de todas las puertas…Con estos datos sobre la mesa, Balagueró consigue hacer un film de intriga con secuencias muy tensas y, a veces, sofocantes y, además, consigue que te identifiques con un personaje cuya depravación, en la vida real, haría que lo quisieras matar…Un 7’5 sobre 10.

"La fuerza del cariño". Reír y llorar.


Hay películas que se hacen para llorar y lloras, películas que se hacen para reír y ríes, películas que se hacen para reír y lloras de lo malas que son y películas que se hacen para llorar y te ríes de ellas…
Bueno pues “La fuerza del cariño” es una película hecha para reír y también para llorar…Los últimos 20 minutos son lacrimógenos a más no poder, pero durante el desarrollo de la película, hay grandes momentos cómicos (véase la primera escena de cama de Jack Nicholson y Shirley MacLaine)…Ambos se comen la cámara, pero me quedo con él que, haciendo un papel secundario, quita cierto protagonismo a ella, al menos, en las escenas compartidas…Por otra parte está la hija de ella, interpretada por una Debra Winger simpática, alocada y bastante neurótica (en su papel), pero con mucho brillo en la cara…También un Jeff Daniels muy joven (la película es de 1983); mi problema con este actor es que, después de haber visto “2 tontos muy tontos” no le puedo ver de otra manera y me lo imagino pegando su lengua en cualquier farola, valla, buzón…; de todas formas hace una interpretación justa y necesaria en cuanto a lo que requería su papel…También nombrar a Danny DeVito, que haga lo que haga siempre lo hace bien y además cae mejor; me gusta este pequeño gran actor…
La película es buena, quizá no tanto como para llevarse 5 oscars: película, director (James L. Brooks), actriz (Shirley MacLaine), actor secundario (Jack Nicholson) y guión adaptado. De todos me quedo con los de interpretación, la de ella y la de él…Un 7 sobre 10.

24 de marzo de 2011

"El tigre y la nieve". El vaso siempre medio lleno.


Cuando alguna película ha calado tanto en la sociedad, es inevitable las comparaciones de futuros trabajos de su director con aquella pequeña obra maestra. Es cierto que tiene el mismo esquema narrativo, es cierto que los dos protagonistas son los mismos, es cierto que la banda sonora corre a cargo del gran Nicola Piovani -aunque no llegue a la altura de la primera-, es cierto que Benigni sigue con el mismo aire optimista y es cierto que el emplazamiento en ambas películas sea una guerra, cada una dueña de su tiempo.

Después de tantas certezas, no voy a seguir con las comparaciones, es casi inevitable, pero prefiero ver “El tigre y la nieve” como una película única y separarla de todas referencias a “La vida es bella”. Si gustó Benigni en la primera, ¿por qué no lo iba a hacer en la segunda?.

Puedo entender que a mucha gente le desespere este personaje de gestos y aspavientos exagerados, pero no olvidemos que es italiano (y con esto no quiero ofender a nadie y menos aún a los italianos, pero es por todos sabido que son muy gesticuladores), tampoco olvidemos que es actor y director y su trabajo es ése, transmitir emociones a través de su cuerpo y su mente.

En cuanto a la peli decir que me ha divertido mucho las tres veces que la he visto. Tiene un fondo poético muy bueno, tiene grandes momentos cómicos –uno de los mejores es en el que está dando clases de poesía a sus alumnos de la Universidad para Extranjeros de Roma (“un poeta no mira, observa”), gran momento-, es romántica al más alto nivel exponencial, tiene su parte dramática, tiene su parte crítica –especialmente al gobierno Bush; véase la secuencia en la que un grupo de soldados USA casi pierden los papeles al ver llegar a Attilio con medicamentos atados en el cuerpo- y tiene, además de Benigni y Nicoletta Braschi (matrimonio en la vida real), a Jean Reno, un actor que, ya de por sí, llena la pantalla con su presencia. Me cae bien este tipo y, además, me gusta mucho como actor. No quiero olvidarme de Tom Waits que, además de aparecer varias veces en los sueños de Attilio, una canción suya -You can never hold back spring- forma parte de la banda sonora.

En fin, el caso es que para mí es una película que te deja con una sonrisa en la cara al acabar y siempre que recuerdas haberla visto. Rebosa optimismo por los cuatro costados. Un siete alto sobre diez.

4 de marzo de 2011

"Toy Story 3". Para toditos y todos.

Hacía mucho tiempo que no escribía nada, pero he querido volver a hacerlo con la última película que he visto.

Ayer vi Toy Story 3, me divertí como un enano. Hace tiempo las películas eran para niños o para mayores, pero de un tiempo a esta parte, gracias a los trabajos de Pixar y/o Dreamworks y otras empresas menores, somos testigos de producciones que puedes ver con tus hijos y/o sobrinos disfrutando tanto o más que ellos. Son películas con ironía, con guiños a un público mayor de edad pero camuflados de una manera que pasa perfectamente desapercibidos para los más pequeños. De todas las sagas de animación, me quedo con Toy Story, sin duda. Reconozco que también me gsutó Shrek, pero creo que lo están exprimiendo al máximo exponente. Que si se casa, que si tiene hijos,…, ¿qué será lo siguiente?. En cambio, Toy story, me parece mucho más original, me gustó la primera, me gustó aun más la segunda y la tercera me parece que se ha superado con creces. Las continuaciones han sido mucho más coherentes que en las del ogro verde con cara de majo.

Hecho la vista atrás y me imagino a los pitufos que tenía de goma, a mi gremlin Gizmo, a mi Hi-man con Skeletor, a todos los clicks de Playmobil, a los osos amorosos, a los gusyluz…, y, siceramente, no tengo ni pajolera idea de lo que fue de ellos. Igual vuelvo a mi casa y siguen dentro de una papelera cilíndrica de Snoopy que también formaba parte de mi habitación. ¿Quién sabe?...

En cuanto al argumento de esta tercera parte de Toy Story, decir que me parece muy original y currado. Andy, el niño dueño de Woody, Buzz Lightyear y demás componentes de su baúl de los juguetes se ha hecho mayor y se va a la Universidad guardando todos sus juguetes en una caja con destino al desván. Por despiste su madre los echa al cubo de la basura. Tras salvarse acaban en una guardería llena de niños que solo quieren destruír y destruír…Allí coinciden con otros juguetes veteranos que están destinados en otra aula para niños más mayores que tratan a los juguetes como se deben tratar. Woody tiene un golpe de nostalgia y remordimiento y les dice a los demás que pertenecen a Andy y que va a hacer lo posible para volver a sus brazos…y hasta aquí puedo escribir…

A mi parecer es recomendable al 100%. Disfrutaréis del guión, los diálogos y de su banda sonora. No es de extrañar que una película de animación de esta categoría haya estado nominada mejor película en la última edición de los Oscars. No es que me fíe mucho de los integrantes de la Academia, pero bueno, sí que sirve para hacernos una aproximación de las mejores películas del año.