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19 de noviembre de 2012

"Sorgo rojo". Inicios de la era Yimou.

Ya en su primera película como director, Yimou nos ofrece un retrato de una mujer fuerte y con carácter. Retrato que se verá repetido en varios de sus films. Ganar el Oso de Oro en Berlín en 1988 le abrió las puertas de la distribución internacional. De hecho en futuros trabajos se ha encontrado con más trabas en su propio país que a nivel mundial. 

En la China de los años treinta una mujer es enviada para casarse con el propietario de una bodega de vino de sorgo, que tiene la lepra. "Si te aburres, habla con alguien; si tienes problemas, canta"...Esto de lo dice uno de los porteadores de la silla en la que es transportada hasta la bodega. Además también le dice, a modo de vaticinio, que "cuando lloras en una silla, tu futuro no es seguro". Curioso que se lo diga la misma persona que más adelante se vaya a convertir en el padre de su hijo.

La actriz encargada de dar vida a esa mujer es Gong Li, que tuvo una relación más que profesional con el propio Yimou, convirtiéndose en su musa hasta "La joya de Shanghai" de 1995. Luego Yimou prefirió a la joven que protagoniza "El camino a casa" (también comentada en este blog), Zhang Ziyi.

La película quizá no tenga la potencia visual que sí tienen otros filmes de este director, pero sí hace pensar en que a quien sí le espera un futuro prometedor es a Zhang Yimou. Veintiucuatro años más tarde puedo asegurar que así ha sido. Con algún que otro altibajo, este director chino ha sabido mantenerse a la vanguardia del cine mundial, con un cine que emociona, sobresalta y sobrecoge en la misma medida. Un 7 sobre 10.

13 de octubre de 2012

"The flowers of war". Zahng Yimou se atrinchera.

Quizás la película más yanqui de Zhang Yimou pero, no por ello, de baja calidad, ni mucho menos. Y es que su personaje principal está interpretado por Christian Bale, un papel más que correcto (me gusta su voz, la original, claro está); a pesar de haber visto muchas y buenas películas de Bale ("The fighter", "El maquinista"...), sigo recordándolo como el niño inocente pero valiente de la grandiosa "El Imperio del Sol"...Se comió él sólo la película y emocionó al mundo entero.

En "The Flowers of war", Yimou sigue demostrando que es un auténtico maestro de lo visual. Memorables los planos a través de los cristales rotos del rosetón de la iglesia. Belleza. En esta ocasión se trata de la adaptación de la novela "Las trece rosas de Nankín" de Yan Geling. Si "Ciudad de vida y muerte" de Lu Chuan nos cuenta la ocupación japonesa de Nankin pero desde un punto de vista más belicoso, más desde el campo de batalla, aquí Yimou nos muestra el mismo drama que supuso aquella II Guerra chino-japonesa o sino-japonesa, pero de puertas adentro, de puertas adentro de una Iglesia donde se encuentran cobijadas unas estudiantes, un joven que debe protegerlas, un falso sacerdote (Bale) y más tarde un grupo de prostitutas.

No pongo en duda de la crueldad de ambos bandos, especialmente del nipón, pero si algo tengo que reprochar a Yan Geling (escritor de la novela) o a Zhang Yimou (director de la película) es que esa crueldad se nos es mostrada única y exclusivamente por parte del bando japonés. Torturaban, violaban y mataban sin escrúpulos, vale, pero los chinos no creo que se quedaran de brazos cruzados, ¿no?. Ese es el único "pero" que le pongo a una obra que, aun no siendo la mejor de Yimou, sí la catalogo dentro de sus obras mayores. Un 7 sobre 10.

9 de agosto de 2012

"La búsqueda". Los pasos de la redención.

No cabe duda de que Zhang Yimou ama su China, su China rural, sus costumbres, sus gentes, sus montañas, sus aldeas, todo lo "made in China"...pero, considero que da demasiadas pinceladas sobre la bondad de sus gentes y sus normas.

No sé si un acto de redención es un acto de cierto egoísmo; ¿buscas la aceptación de la persona dañada o buscas sentirte bien contigo mismo?. Considero que si no hay aceptación, no hay lugar para la redención.

Takata, un japonés al que su nuera le acaba de decir que su hijo, con el que no tiene trato desde hace tiempo, emprende un viaje a la China profunda con el propósito de grabar la ópera que tanto gustaba a su hijo y poder enseñársela antes de su muerte. Un hombre que proyecya la imagen de su propio hijo en un niño chino, al que da abrazos que ya perdió con su hijo, al que trata como nunca lo hizo a su hijo; un niño que en toda su inocencia ignora ser el poseedor de la llave del cuarto de la redención.

Un viaje a la redención dirigido enormemente por Yimou. Igualmente enorme es la interpretación de Takakura Ken como Takata, el padre viajero. Un bonito y emotivo final. Un 7 sobre 10.

5 de agosto de 2012

"Ni uno menos". Educación para todos.

Zhang Yimou, como ya hiciera en su siguiente cinta "El camino a casa", abarca el tema de la educación en el mundo rural y/o marginal. En este caso es una niña de trece años que se ve obligada a sustituir al profesor titular de una escuela y, éste le promete 10 yuan si a su regreso permanecen en la escuela todos los niños. No se trata de dinero, se trata de no privar a nadie de un derecho fundamental como es la educación.

Partiendo de la base de que los actores no son profesionales, la sencillez en los diálogos, muchas veces redundantes, se pasa por alto. Wei Minzhi, la niña maestra, es la Wei Minzhi real, así como el alcalde y el niño rebelde que huye a la ciudad. Wei decide ir a la ciudad en busca del niño haciendo gala de un enorme tesón; es aquí donde la historia se traslada a un universo desconocido por los dos jóvenes protagonistas, un universo de coches, edificios altos y gente que únicamente ve en esos niños un incordio sin saber que en humanidad y valores no hay quien los gane. Yimou hace uso de cámaras ocultas que dan más realismo si cabe a las escenas.

Bailando entre el cine de ficción y el documental, Yimou realiza de manera sobresaliente, con algún exceso perdonable de moralina, un producto que emociona, transmite y da que pensar. Alguna secuencia es bella hasta decir basta. Un León de Oro del festival de Venecia más que merecido. Un 8 sobre 10.

12 de julio de 2012

"Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos". "Sangle" fácil.

¿Quién diría a los hermanos Coen, que tras 25 años del estreno de su ópera prima -quizá una de las mejores óperas primas del cine contemporáneo-, Zhang Yimou, un director chino de renombre, iba a hacer un remake de su "Sangre fácil"?.

Pero no es un remake al uso. Mientras que la "coeniana" era cine negro, un thriller brillante que acabó por convertirse en cine de culto, la de Yimou es un cinta oriental con un humor absurdo e infantil cuyos personajes, aunque a veces acertados, te hacen caer en el aburrimiento.

Tratándose de un film de Yimou, se echa de menos abundantes efectos especiales del tipo de "La casa de las dagas voladoras" y "Hero". Salvando la fotografía, los decorados y tres momentos visualmente brillantes, el resto no hace nada por sumar números a un film extrañamente recomendable. Un 5'5 sobre 10.

10 de julio de 2012

"Hero" ("Ying Xiong"). Versos coloridos.

Si de algo se caracteriza el cine asiático es de su poesía visual y, posiblemente, uno de sus mejores poetas sea el chino Zhang Yimou. Si ya nos sorprendió y enriqueció Ang Lee con su "Tigre y dragón", Yimou le sigue o le pasa de muy cerca con su "Hero", una historia sobre los reinados chinos antes de su unificación. 

Independientemente de un argumento que pueda interesar más o menos atendiendo al perfil del espectador, se trata de un producto merecedor de ser disfrutado por cualquier persona merecedora de disfrutarlo. Yimou nos ofrece toda la gama de colores posibles casada a la perfección con unos efectos especiales asombrosos, una fotografía espectacular, unas batallas coreografiadas al milímetro y unos escenarios, naturales casi todos, bellos hasta decir "basta".

No me cansaré de decir que el cine asiático es una joya que, a pesar de ser para todo tipo de espectadores, es una minoría la que realmente lo sabe apreciar; minoría si la comparamos con el consumo masivo de productos "u.es.ei" comerciales que, como su nombre indica, tienen como único objetivo la recaudación. 

No es de extrañar que Zhang Yimou nos volviera a sorprender dos años más tarde con su cinta más conocida: "La casa de las dagas voladoras".

Si eres de los que piensa que cada película tiene su momento, no dudes ni un segundo en gozar de esta película un día de esos que dices: "me apetece ver una gran película". Un 7'5 sobre 10.

30 de junio de 2012

"El camino a casa". Se hace camino al amar.

"Wo de fu qin mu qin" o su título en español "El camino a casa" es otra gran película del director chino Zhang Yimou ("La casa de las dagas voladoras", "Hero", entre otras...). Grande por su fotografía, grande por la inteligente utilización del color para el tiempo pasado y del blanco y negro para el tiempo presente como anunciando que cualquier tiempo pasado fue mejor y grande por hacer de una sencilla y bonita historia algo hermoso sin caer en el cursilismo o pastelismo.

Un camino adondequiera que vaya o de dondequiera que venga puede dejar huella en el caminante y, éste a su vez, en el camino. Éste, en concreto, vaya si deja huella en la protagonista que tantas veces lo recorrió, recorre y recorrerá para oír la voz de su amado o incluso para esperar su regreso.

La historia está contada en off por el hijo de ambos, el cual vuelve al pueblo tras la muerte de su padre con la intención de ofrecerle un digno funeral.

La sencillez de los planos concuerdan a la perfección con la sencillez de la historia. Una película sobre el amor y el respeto a un marido y a un padre tanto en vida como tras su muerte. Un 7 sobre 10.