6 de junio de 2012

"Ed Wood". A positivar...

Catalogado como el peor director de todos los tiempos; no Tim Burton, sino Ed Wood, pasó a convertirse, tras su muerte, en un director de culto de serie B. Lo único que podría salvar sus producciones era la creencia en sí mismo y su amistad con Bela Lugosi, el "Drácula" de Tod Browning, al que ofreció el papel protagonista en sus películas. Pero ni aun así consiguió hacer ninguna cinta digna de destacar. Me atrevo a añadir que se hizo mundialmente conocido a raíz de que Tim Burton decidiera llevar a la gran pantalla los andares de este peculiar director.

Bien dirigida y mejor interpretada, sobretodo por un Martin Landau en el papel de Bela Lugosi, es una película con buena dosis de humor que entretiene y que ha llegado a convertirse en la película de Tim Burton más de culto.

En cuanto a las interpretaciones, Martin Landau quita cierto protagonismo a un Johnny Depp en el papel de Ed Wood. No quiero ofender a los admiradores de Depp, pero creo que es uno de esos casos de endiosamiento que se hace a algunas estrellas del cine, que una vez te pones a examinar su carrera y su filmografía, te preguntas ¿por qué?. Siendo el actor fetiche de Tim Burton, Depp ha protagonizado siete cintas de Burton: Eduardo Manostijeras, Ed Wood, Sleepy Hollow, Charlie y la fábrica de chocolate, Sweeney Todd: el barbero diabólico de la calle Fleet, Alicia en el País de las Maravillas y Sombras tenebrosas, creo que es Johnny Depp el que debería estar más agradecido a Burton y no lo contrario. Al fin y al cabo es Tim Burton el que se ha convertido en un director de culto, sobretodo en el de animación y en el género fantástico. Habrá quien lo encumbre y habrá quien lo critique; yo, simplemente, afirmo que me parece uno de los directores con mayor imaginación y que hay producciones de él que me han hecho vibrar (especialmente las de animación) y otras que no tanto. Ed Wood, en concreto, me ha parecido una cinta mucho más que correcta que debe hacer gala de ese cine de culto que es. 

Junto a Landau y a Depp, nos encontramos con una Sarah Jessica Parker, que nada tiene que ver con la de Sexo en Nueva York, con Patricia Arquette y un Bill Murray en un pequeño papel pero siempre excelente.

¿Recomendable?. Yo creo que sí, al menos si quieres ser director de cine, sirve de manual de cómo no debes hacer una película. Lo mejor: la interpretación de Martin Landau, la fotografía y ciertos momentos llenos de comicidad. Lo peor: el encumbramiento de un Johnny Depp cuyas interpretaciones son correctas pero que, a mi parecer, no dicen nada más allá de la corrección. Un 6 sobre 10.

2 de junio de 2012

"300". Ajú, Ajú, Ajú. Sangre, gritos y tabletas de chocolate.

De Frank Miller, creador de "Sin city", llegó dos años más tarde la cinta del cómic "300". Una película de un guión flojo, una voz en off que chirría a pesar de ser muy ronca y unos cuerpos esculturales que rozan la irrealidad; pero en su favor diré que a nivel estético, visual y de efectos es deslumbrante.

Como vengo diciendo en opiniones anteriores, una película tiene muchos aspectos que pueden hacer de ella digna de ser admirada o rechazada. En este caso, lo que la salva a mis ojos es eso, la vista y el disfrute de una estética y unas coreografías que te hacen vibrar y que pocas veces he visto en la gran pantalla. Además, no siendo mi caso, es un escaparate de cuerpos, algo así como 300, con sus respectivas tabletas de chocolate a la altura del vientre que crees que no existen más que en los anuncios de calzoncillos y colonias masculinas.

En cuanto a la historia no es más que la puesta en escena de la batalla de las Termópilas en la que el rey Leónidas (Gerard Butler) y 300 soldados espartanos se enfrentaron en defensa de Grecia a los persas cuyo ejército era inmensamente superior, al menos en número. La condición de tipo duro del rey Leónidas acaba provocando risas en lugar de seriedad.

En fin, ¿si me ha gsutado?. Pues sí, porque a veces es mejor dejar que la mente duerma y sacar los ojos a pasear y ¿qué mejor que "300" para llevar a cabo tales acciones?. Un 7 sobre 10.

"Fast food nation". Ya lo sabíamos pero...

En la estructura piramidal en la que se basa el sistema empresarial, el que se encuentra muy cerca del vértice superior no tiene ni la más remota idea del trabajo y las condiciones laborales de la gente que trabaja en lo más bajo de esa pirámide y que, paradójicamente, son la base de la empresa, los soldados rasos, los peones, los currelas.

Que los Estados Unidos de América son la cuna de la comida rápida y, por lo tanto, de la comida basura, ya lo sabíamos. Quizás toda la cadena y sus "mafias" que va desde los ganados hasta que te sirven en bandeja de plástico la hamburguesa en cualquier restaurante "fast food", pasa más desapercibido a las mentes de los clientes que, gustosamente, dan el primer mordisco a esa masa cárnica de dudosa producción y procedencia.

Es una película que perfectamente se podría haber convertido en un documental pero para eso ya está "Supersize me", así que aquí nos topamos con actores de la talla de Greg Kinnear, Ethan Hawke, Patricia Arquette, Catalina Sandino Moreno ("María llena eres de gracia"...) y breves apariciones de Bruce Willis y Kris Kristoferson.

Una película coral que expone, de manera algo tremendista, al menos eso espero, todo el proceso encadenado de la hamburguesa. Bien hecha y bien contada por parte del director de "Antes del amanecer" y "Antes del atardecer". Un 6'5 sobre 10.

27 de mayo de 2012

"Immortals". No creo en dioses, creo en Tarsem Singh.

Desde que ví "Terminator 2" no pensaba que fuera a ver efectos especiales tan alucinantes como los que vi en esa cinta de James Cameron. Evidentemente estaba equivocado, luego aparecieron "Matrix", "El Señor de los anillos", "Kung Fu Sion", "La casa de las dagas voladoras", "Tigre y Dragón" y, con Tarsem Singh, director de "La celda", "The Fall: El sueño de Alexandria", "Immortals" y "Mirror Mirror", accedemos a otra dimensión de los efectos visuales. Su cine es, ante todo, visual. Y es que este director indio, antes de debutar en el cine con "La celda" junto a Jennifer López, ha sido director de vídeos musicales y de anuncios comerciales, muchos de ellos premiados (Nike, Pepsi, Nissan...). De esta manera no es de extrañar que sus películas tengan un ritmo y un montaje trepidante así como unos efectos que hacen que tus ojos salten de alegría.

Concretamente "Immortals" es poesía visual. Una película más de dioses y hombres, de mitología, de batallas cuerpo a cuerpo que merece ser vista por la estética, las coreografías y, sobre todo, por los efectos. No es cine de culto, pero, aunque una película de este tipo es difícil catalogarla de autor, en mi opinión lo es. Cine de Tarsem Singh. Es quizás la película donde queda más que justificado que haya sido rodada en 3D. No la he visto en este sistema tan de moda, pero me la he imaginado y debe ser espectacular.

A nivel interpretativo nos encontramos con un Mickey Rourke que hace tiempo que perdió el sex appeal de "Nueve semanas y media" o "El corazón del ángel" pero que sigue en activo y dando, a veces, grandes frutos como "Sin city" o "El luchador"; junto a él nos encontramos al poco conocido cuerpazo llamado Henry Cavill en el papel protagonista de Teseo, a una guapa Freida Pinto ("Slumdog millionaire", "Conocerás al hombre de tus sueños"...) que se come la cámara con sus apariciones, a un John Hurt ("Alien el octavo pasajero", "El expreso de medianoche" -entre más de sus cien películas-) siempre notable y a un Stephen Dorf al que le había perdido la pista.

Si queréis pasar un rato alucinando con lo que estáis viendo, repito, viendo, es muy recomendable. Si queréis ver una película que te haga pensar, reír, llorar..., quizás no sea la más adecuada. Un 7 sobre 10.

"La pesca del salmón en Yemen". Hallström a contracorriente.

Como en otras de las muchas películas del sueco Lasse Hallström ("Chocolat", "Las normas de la casa de la sidra", "Querido John"...), ésta trata de la posibilidad de un amor imposible entre dos personas que no pertenecen al mismo mundo y de caracteres bien diferenciados. Aquí lo maquilla demasiado con una historia demasiado enrevesada y con un proyecto, a priori, muy costoso de llevar a cabo; quizás tan costoso como una posible relación sentimental entre los dos protagonistas.

El personaje de Ewan McGregor sufre una transformación desde los dos tercios de la película hasta el final poco creíble. Al principio se nos muestra un personaje extraño y un tanto "friki" pero luego, de repente, su enamoramiento de la otra protagonista de la historia (Emily Blunt), lo convierte en un ser blando y algo ñoño. Lo mejor es la interpretación de Kristin Scott Thomas como jefa de prensa del gobierno inglés; esta actriz nunca falla y hace que una interpretación suya sume puntos a la calificación final del film.

Una historia con un final tan previsible que ni siquiera los giros argumentales consiguen que esperemos una sorpresa. Se deja ver pero no aporta nada más que dos horas de típico entretenimiento. Señor Hallström, afine un poco más en futuros proyectos por favor y gracias por "¿A quién ama Gilbert Grape?", "Chocolat" y "Las normas de la casa de la sidra". Un 5 sobre 10.

26 de mayo de 2012

"J.Edgar". Eastwood VS Di Caprio.


Clint Eastwood y Leonardo Di Caprio se baten en duelo en este biopic sobre el primer director del FBI, John Edgar Hoover; uno en la dirección y el otro interpretando a J.Edgar. Aunque Eastwood sigue dando grandes frutos a sus más de 80 años, la interpretación de Di Caprio consigue eclipsarlo. Desde tiempos del Titanic, este actor al que ya le queda poco de su cara juvenil, ha trabajado con grandes cineastas de la talla de Scorsese (en cuatro ocasiones), Spielberg, Riddley Scott, Danny Boyle y, en breve, con Tarantino. Eso no es casualidad. No, no y no. No exagero si en esta interpretación me ha recordado al Marlon Brando de "El Padrino". Si alguna vez Di Caprio se ha preguntado cual será su imagen de anciano, gracias al trabajo de maquillaje, se puede hacer una ligera idea. Está realmente muy conseguido.

La película en sí es una buena película que nos cuenta cómo un hombre cobarde pero con cierto carisma puede llegar a convertirse en uno de los personajes más temidos y poderosos de la historia de los Estados Unidos, y es que información es poder y si esa información es secreta sobre diferentes personalidades, más poder todavía. A pesar de su homosexualidad, nunca llegó a abrir las puertas del armario, es más, estuvo a punto de caer en el error de un matrimonio heterosexual, simplemente supo saciar su deseo teniendo a su lado a su fiel compañero y amigo (también homosexual) Clyde Tolson (Armie Hammer), por cierto un papel más que notabble. En el reparto también aparece una siempre acertada Naomi Watts pero su interpretación no va más allá de la pura discreción.

Respecto a Clint Eastwood parece que siga en la flor de la vida. A mi parecer en esta película su trabajo es digno de ser aplaudido, pero da la sensación que todo lo que haga tiene que estar bien hecho. Pues no, y eso también me ocurre con grandes cineastas como Spielberg o Woody Allen que, sin ánimo de echar sus carreras por los suelos, también son los que firman algunos bodrios tales como "Amistad", "Minority Report", "El sueño de Casandra", "Vicky Cristina Barcelona" o, en el caso de Eastwood, "Más allá de la vida". Pero bueno, no seré yo quien los crucifique ni mucho menos, simplemente sé perdonar, más cuando este Harry Callahan de carne y hueso nos ha brindado grandes obras como "Mystic river", "Million Dollar Baby" o "Los puentes de Madison" entre otras muchas.

Definitivamente es un film con el que se disfruta, bien sea por la interpretación de Di Caprio en particular, bien sea por la dirección de Clint Eastwood, bien por la fotografía, bien por el maquillaje o bien por todo esto combinado en una coctelera cuyo resultado es muy notable. Un 7'5 sobre 10

22 de mayo de 2012

"La prima cosa bella". Cine a la italiana.


Una película a la italiana. Anna es madre de dos niños, Bruno y Valeria y está casada con un hombre que no la merece. En 1971 es coronada como la mamá más bella en un balneario de Livorno. Un hecho que podría perecer simpático en un primer momento se convierte en el punto de partida de la desestructuración de una familia. Aunque Anna (Micaela Ramazzotti) es la protagonista de la historia, así como del título de la misma y hace un papel más que correcto, el actor que interpreta a su hijo Bruno, Valerio Mastandre, merece más reconocimiento. Es el que pone la nota más cómica en la película.

Un film que habla del reencuentro y reconciliación de una familia, que aunque nadie soporta a nadie, al fin y al cabo se quieren como familia que son. 

Del director, Paolo Virzi, marido en la vida real de Micaela Ramazzotti, decir que es notable, sabe en qué momento debe dotar a la película de comicidad, de drama o de amor (a una madre). 

En definitiva se trata de una película amable de ver pero que no dejará marca en la memoria de un espectador notable. Un 6 sobre 10.

"Das boot". El submarino.


Wolfgang Petersen firma esta obra maestra del cine bélico que le supuso el trampolín hasta la meca hollywoodiense. Quizás habría sido mejor que se hubiera quedado en la entonces República Federal Alemana y pudiera seguir haciendo películas de calidad como "Das boot" o "La historia interminable", casualmente sus dos últimas películas de nacionalidad alemana. Si hubiera hecho eso nos habría ahorrado una película perfectamente prescindible como la vomitiva americanada "Air force one". ¿Por qué un arte tan bonito como el cine tiene que contar en sus bases de datos con algo como este bodrio yanki?.

Dejando de lado los vaivenes cualitativos en la filmografía de Petersen, hay que señalar que "Das boot" es una gran película antibelicista que te coge de la mano y hace que te sumerjas con todos y cada uno de los tripulantes del submarino nazi. Eso es lo que tiene el cine, que te identifiques con unos personajes que en la vida real repudiarías, pero es que Petersen consigue que nos olvidemos de a quienes representan y cuál es su oficio. Es cierto que ninguno de ellos parece tener una ideología muy marcada, son soldados al cargo de un régimen pero huyen de los saludos y simbologías nazis. Más que ir a una guerra parece que se embarquen en una batalla contra sí mismos para demostrar hasta donde es capaz de llegar el ser humano para sobrevivir. Meterse en un submarino ya tiene, de por sí, cierta dosis de atrevimiento, pero hacerlo en una guerra que parece que no vaya a acabar bien (al menos para ellos) no tiene nombre. Más que una película bélica es una película sobre el alcance del ser humano.

Digno de mención es el trabajo de la cámara, que se desplaza a lo más largo que ancho del escenario como si fuera un tripulante más y del sonido, que hace que te sobresaltes en varios momentos del film. Consiguió seis nominaciones a los Oscars y no se llevó ninguno, pero es que hace 30 años no era muy común que una película extranjera fuera nominada a no ser que se tratara de mejor film de habla no inglesa. En lo que a los Oscar se refiere me guío más por las nominaciones que por los ganadores, que no siempre son los merecedores. Si esta película la hubiera firmado un tal James Cameron, otro gallo cantaría.

No apta para claustrofóbicos pero muy apta para cinéfilos. Tres hurras por Petersen. Hurra, hurra, hurra!!!. Un 8 sobre 10.

20 de mayo de 2012

"Young adult". Jugando a no madurar.

Charlize Theron interpreta a Mavis Gary, una escritora recién divorciada que decide volver a su pueblo natal para recuperar un antiguo novio del instituto o por lo que ella llama por un asunto inmobiliario. Aunque es una escritora que en cierto momento tuvo un cierto éxito con novelas para adolescentes, ahora no está pasando por su mejor momento, ni personal ni laboralmente; es como si haciendo una comparación con los personajes y público de sus novelas haya decidido tirar el ancla y quedarse para siempre en la piel de aquella joven de instituto. Su forma de vestir, de actuar, de hablar y de tratar a los hombres son más propias de una adolescente que de una mujer que ronda los cuarenta. No hay nada que reprochar a Theron. Su cara atrapa y su interpretación encandila. Esta guapa sudafricana puede hacer de mujer fatal, de prostituta, de ladrona o de detective que siempre agrada a los ojos y a las mentes cinéfilas.

De las tres películas de Jason Reitman (director) que he visto ha sido la que menos me ha gustado; se encuentra por detrás de "Up in the air" y muy por detrás de "Juno". No obstante también ha sabido dotar a este film de un ritmo inteligente con momentos interesantes. Al igual que en Juno nos muestra a una adolescente que debe jugar el papel de madre, aquí nos ofrece a una mujer que quiere seguir jugando el papel de adolescente. Un 6 sobre 10.

12 de mayo de 2012

"Un dios salvaje". Una salvaje comedia.


Dos jóvenes, una disputa, unos padres, dos matrimonios, una estancia, una botella de buen whisky, una caja de puros...estos son los ingredientes de la última película de Roman Polanski, una adaptación de la homónima obra teatral de Yasmina Reza.

Cuando te atreves a hacer una película con tales elementos, los cuatro personajes deben estar interpretados por actores y actrices de talla. En esta ocasión Polanski ha sabido escogerlos. Jodie Foster (sobran referencias), Kate Winslet ("Olvídate de mí", "El lector"...), John C. Reilly ("Cyrus", "Magnolia"...) y Cristoph Waltz ("Malditos bastardos") interpretan como si estuvieran jugando una partida de parchís. Cada uno sabe cuando le toca jugar y, según el momento, a quién debe atacar.

Aunque se supone que están en Nueva York, la película ha sido rodada en Europa. Es sabido por todos que las puertas estadounidenses están cerradas para el señor Polanski; pero nadie dice que no pueda trasladar su historia donde quiera.

A raíz de una pelea protagonizada por los hijos de ambos matrimonios (Foster-C.Reilly y Winslet-Waltz), en un intento por aclarar las cosas, en lugar de ello se van torciendo cada vez más dando lugar a momentos verdaderamente hilarantes. De un granito de arena...

Dejando por sentado que los cuatro hacen un gran trabajo, me quedo con la interpretación de John C.Reilly; me gusta este actor que ha pasado de ser un secundario bastante habitual a ganar mucho más peso en el cine con papeles principales. Winslet y Foster me gustan sobre todo a medida que va aumentando su ebriedad en la historia. Waltz, menos conocido, pero también a la altura de los otros tres. La música de Alexander Desplat ("El escritor", "El árbol de la vida", "El discurso del rey"...) también merece cierto reconocimiento.

En definitiva, para tratarse de una película rodada en una única estancia de interior y con únicamente cuatro personajes, Polanski ha sabido dotarla de equilibrio, tanto a nivel de dirección de actores como a nivel de planificación. Pocas veces falla este pedazo de director de casi ochenta años. Un 7,5 sobre 10.

"El concierto". Pequeño aprendiz de Kusturica.


Andreï Filipov (Alksei Guskov) fue destituido como director de orquesta del célebre Bolchoi al negarse a despedir a los músicos judíos, justo cuando era considerado el mejor director de la Unión Soviética. Treinta años después la vida le brinda una segunda oportunidad, y es que siendo el hombre de la limpieza del mismo Bolchoi, es más fácil que se te presente esa oportunidad, y si no pues se presenta él a ella. Las oportunidades más que presentarse se buscan.

Un melodrama camuflado en una comedia algo estrambótica. Tiene momentos verdaderamente graciosos, sobretodo los encarnados en la piel del manager de la orquesta. Un humor algo estrafalario que quiere y no puede acercarse al desorden ordenado de Kusturica.

De Radu Mihaileanu, director francés de origen rumano, me gustó mucho más "El tren de la vida". Lo mejor de "El concierto", además de ciertos momentos hilarantes, es la música, la dirección y Mélanie Laurent, a la que también vimos en "Malditos bastardos", no sólo por su interpretación, sino porque llena con su aparición los cuatro costados de la pantalla.

En definitiva, es una sátira política que se deja ver, que la verás hasta los títulos de crédito y que te gustará haber visto aunque en pocos días la archives en tu memoria con tanta gloria como pena. Un 6 sobre 10.

5 de mayo de 2012

IRRE3V3RSIBL3. Estremece o enriquece.



Una película difícil de recomendar y que ello no implique poner en peligro tu integridad física.

Estremece, perturba, altera y produce un choque de sensaciones difícil de describir. Gaspar Noé (en la dirección) se atreve provocando en el espectador un cúmulo de sobresaltos. Un atrevimiento que a nivel cinematográfico es de agradecer pero que a nivel anímico destruye.

A nivel narrativo, según se mire, comienza como acaba o acaba como comienza. Al fin y al cabo eso no es lo importante, aquí es la cámara la protagonista, sin quitar mérito a sus tres protagonistas de carne y hueso (Monica Bellucci, Vincent Cassel y Albert Dupontel). Gaspar Noé es capaz de mostrarnos la historia con planos incesantemente en movimiento como con planos fijos y de duración extrema para provocar en nosotros una confusión que ayuda a la agitación personal. 

Sobretodo son dos las secuencias no aptas para todos los públicos, no por la edad sino por la capacidad de aguante. Una es de un asesinato a sangre fría con un extintor y la otra es de una violación. Nunca he visto en cine una violación tan angustiosamente real como aquí. Da igual ver a Monica Bellucci desnuda, lo único que quieres es apartar la vista de la pantalla aunque no lo hagas. Somos morbosos por naturaleza, nos gusta el sufrimiento visual que nos trastoca el alma y el corazón...Por mucho que apartes la mirada, hay una banda sonora que es tanto o más angustiosa que la imagen. Estamos atrapados. Suerte que la historia está contada al revés. La última secuencia es la primera que se nos ofrece y la primera es la última.

Como reza la frase final de la película: "El tiempo lo destruye todo", conforme avanza el metraje el sístole y diástole van decelerando hasta llegar al principio de la historia y es, entonces, cuando te haces una idea de conjunto del film y eres capaz de agradecer que se nos cuente al revés. Es en ese momento cuando te alegras de haber subido a una montaña rusa por muy mal que lo hayas pasado pero, sobretodo te alegras de haber bajado de ella. Un 7,5 sobre 10.

1 de mayo de 2012

"El árbol de la vida". Una imagen vale más que mil palabras.


¿Quiénes somos?, ¿De dónde venimos? y, lo que es peor, ¿Adónde vamos?. Terrence Malick se desvía de los cánones de la narratividad y nos transporta a un universo donde hay vida y muerte, luces y sombras, fe y no fe, origen y destino...

Si el cine es contar historias entendibles a la primera y que el espectador genere en su cabeza una opinión sobre el film en cuestión nada más verlo, "El árbol de la vida" no es cine, pero si el cine es juntar imágenes y provocar una sensación, agradable o no, en la mente del espectador, "El árbol de la vida" lo consigue de una manera tan poética como ya lo consiguiera en 1968 Kubrick con su "2001. Una odisea del espacio"

Es una película que no importa como empieza ni como acaba, importa verla o no verla. A lo largo del metraje se nos va ofreciendo imágenes del cosmos, imágenes subacuáticas o imágenes generadas digitalmente con un acompañamiento musical que juntos crean una sinfonía audiovisual digna de ver y disfrutar. Mis ojos han experimentado un orgasmo y mi alma se ha encogido ante tanta belleza. Aun así, entiendo que haya habido espectadores que se hayan levantado de su butaca y se hayan sentido estafados. Mi consejo es que no se vayan, que la acaben de ver aunque sólo sea por disfrutar de un digno espectáculo.

La severidad de un padre (Brad Pitt) choca con la dulzura de una madre (Jessica Chastain)...Unos padres que pierden a un hijo, unos hermanos que pierden a un hermano...A raíz de ese acontecimiento, la historia es un cúmulo de preguntas, casi todas de ellas sin responder en los millones de años de la Humanidad...Cada uno tiene su visión sobre el origen del mundo, de la vida, de la muerte, pero Malick consigue que todos nos cojamos de la mano y lancemos al aire un interrogante común...

Quizá lo que menos me ha gustado haya sido Sean Penn; no por su interpretación, que siempre me ha gsutado, sino por el poco provecho que se le saca a su personaje y a su consecuente aparición en pantalla. Brad Pitt, al que por fin ya se le nota algo el paso de los años está, como muchas veces, genial, se quitó de encima su traje de guapito y se puso el de buen actor hace ya unos años. La cara casi angelical de Jessica Chastain te atrapa.

Es arriesgado y agradecido en igual medida el trabajo de Terrence Malick, demostrando que salirse del molde no significa no gustar sino que simplemente tu éxito depende de un grupo más reducido de espectadores, con lo cual la satisfacción puede ser mucho mayor. El éxito (no comercial) de una película no creo que vaya acompañado del número de espectadores que la han visto sino de que los que la hayan visto sigan hablando de la película días después de haberla visto. Claro está que, hoy en día, es difícil pensar que una película se haga sin pensar en el resultado de taquilla, pero en ésta da la sensación de que Malick ha querido hacer su obra y la ha hecho sin pensar en recaudaciones...; evidente es también que si además del éxito de crítica consigues, al menos, reembolsarte lo invertido, mejor que mejor. Cuanto más azúcar más dulce. Un 8 sobre 10.

"Todas las canciones hablan de mí". A todos nos ha pasado.


Una ruptura siempre es dolorosa...Sea como sea siempre es así. Una ruptura es un cambio, normalmente a mejor pero, según las partes contratantes puede ser a peor. Lo feo es la resignación. Si uno no quiere o no está convencido de ese cambio nunca debe resignarse, debe persistir, al menos, hasta darse cuenta de que realmente no hay marcha atrás.

Ramiro lo acaba de dejar con su novia después de seis años juntos. Es licenciado en Filología y trabaja en la librería de su tío. Aunque quiera demostrar lo contrario, no tiene ambiciones en la vida; su única ambición es recuperar la relación que tenía junto a su novia y es ésta la razón que hace que se difuminen el resto de ambiciones. Como bien dice Calamaro: "no se puede cambiar de corazón como de sombrero sin haber sufrido primero" o "...de corazón como de camisa sin perder la sonrisa". Cuánta razón Andrés.

Además de algunas frases interesantes, lo que más me ha gsutado de esta película es el Ramiro de Oriol Vila o el Oriol Vila del Ramiro. Consigue caer bien, no sé si por su naturalidad o porque perfectamente podría ser un amigo tuyo, pero lo consigue. Ya me gustó en "Tu vida en 65 minutos" y lo vuelve a hacer en la ópera prima de Jonás Trueba, hijo de Frenando, cuyo debut no sé si es el mejor pero sí es, al menos, aceptable. Lo seguiremos. Un 5'5 sobre 10.

29 de abril de 2012

"Drive". Vuelta al cine ochentero.


Ryan Gosling interpreta a Driver, un conductor pluriempleado: conductor especialista de cine y chófer para delincuentes. Ambos trabajos se los gestiona su jefe-representante Shannon. Tipo duro al que lo único que le hace replantearse su vida es cuando conoce a Irene (Carey Mulligan), su vecina.

Una película que mezcla de cine de acción con el cine negro, que sorprende por sus giros, ya no en el argumento, pero sí en su intensidad. En ciertos momentos es muy agresiva y violenta, lo cual puede causar alguna contrariedad en el espectador, pero con los tiempos que corren en los que estamos tan acostumbrados y sometidos a una lluvia de imágenes de gran violencia y crueldad, aunque nos siguen sobrecogiendo, es como si estuviéramos esperando ese punto violento. Más que una oferta de ese tipo de agresión visual, es el espectador quien de una manera indirecta las demanda. Es triste, pero es así. No queremos ver cómo matan a alguien pero lo vemos y, no sólo en el cine, sino también en los informativos y, en estos, lo que se cuenta (más o menos), es la vida real.

Lo mejor: esos cambios de intensidad que te pillan por sorpresa, las secuencias de persecución (muy logradas) y los actores secundarios Albert Brooks, Ron Perlman y Carey Mulligan (me gusta esta actriz de cara dulce aunque me gustó más en "Shame")...Lo peor: no es por meterme con este actor en alza como lo es Ryan Gosling, pero su cara de piedra gélida, por mucho que su papel se lo pida, no me la acabo de creer. Me gustó más en "Los idus de marzo", no sé si su personaje o su interpretación, pero me gustó más.

Una historia, unos personajes (sobretodo el principal), un argumento, una música y una ambientación muy propia del cine de acción de los 80. Sin embargo, es del 2011 y, a estas alturas, nos hemos desacostumbrado a ese tipo de cine que te traslada a otro tiempo, a otra década de la que guardas nostalgia cinematográfica. Un 7 sobre 10.

28 de abril de 2012

"Hunger". Hambre de cine.


Steve McQueen ha demostrado en su ópera prima que, como su título, tiene hambre, mucha hambre de cine. Habiendo visto "Shame", su segunda película, se confirma que este negro y orondo director británico sabe lo que se hace. Hay que seguirlo de cerca. 

En Hunger se nos cuenta la huelga de hambre a la que se autosometieron presos del IRA tras los duros acontecimientos de 1981. Michael Fassbender, que interpreta a Bobby Sands, uno de esos presos, nos deja con la boca abierta por su interpretación y su transformación física.

Es ese tipo de películas cuya dirección, estructura narrativa e interpretación dejan el guión en un segundo plano. No quiero decir que el guión sea flojo, todo lo contrario, pero el trabajo arriesgado de McQueen, atendiendo a que es su debut cinematográfico, consigue que veas más allá de la propia historia, una historia dura, una historia tristemente real, una historia que te absorbe de principio a fin.

Es destacable la secuencia en la que Bobby mantiene una conversación con un sacerdote católico. Es un plano fijo, sin cortes y de un cuarto de hora de duración. Es como si no te dieras cuenta de la presencia de la cámara, la cual se sitúa como si te sentases en un banco a observar y escuchar a los personajes.

Consejo de cinéfilo: si quieres sentarte a verla que sea con el estómago vacío aun sabiendo que dos horas más tarde de que termine el film tampoco probarás bocado. "Hunger" te deja vacío, bien sea por su narración o bien sea por la historia que cuenta. Espero que este consejo no vaya en detrimento de poder disfrutar de una gran película que te dejará con hambre de Steve McQueen, con hambre de Fassbender y, en definitiva, con hambre de cine. Merece la pena; y mucho. Un 8 sobre 10.

23 de abril de 2012

"Nader y Simin, una separación". Tan iguales, tan diferentes.


Parece ser que, además de la triste hegemonía del cine americano y el progreso a grandes pasos del cine europeo, no debemos olvidar que el cine asiático está en alza. Bien sea del Lejano, Medio o Próximo Oriente, su cine nos demuestra que, a pesar de ser el continente donde nos encontramos con mayores diferencias culturales, políticas y religiosas, al fin y al cabo no somos tan diferentes. La separación de un matrimonio es un drama aquí y en Sebastopol.

En esta película se nos muestra un drama social que perfectamente podría haber sido en Irán, como así lo es, pero también en cualquier otro rincón del mundo. 

Es cierto que el fervor religioso les hace actuar de manera distinta a la que su razón dicta. Allí un juramento es un juramento (más aun si es por el Corán o por Alá). Estamos acostumbrados a una sociedad en la que se jura por lo que sea sabiendo ya de antemano que no vas a cumplir ese juramento. Allí eso no sucede. El juramento es sagrado y la mentira altamente castigada.

Con el trasfondo de un matrimonio en vías de separación, la película se centra más en un problema judicial que en la misma separación, aunque sea ésta el origen y el punto de partida del resto de la historia. Destacar especialmente la interpretación de Peyman Moaadi en el papel de Nader. Película realista donde la familia, la moralidad, la religión y la justicia se entremezclan en este drama en el que cada giro argumental consigue que no apartes la mirada de la pantalla para no perder detalle.

Poca gente presta atención a la película que se lleva el Oscar a la mejor de habla no inglesa. Bien, pues es ésta la que se hizo con ese premio en la pasada edición. Si una película iraní ha conseguido un premio de ese calibre en los EEUU ya nos sirve de pretexto para saber que será una buena película y, una vez vista, sabrás que has acertado. Seguiremos de cerca a Asghar Farhadi, su director. Un 7'5 sobre 10.

15 de abril de 2012

"Shame". La toxicidad del sexo.


Cuando el sexo se convierte en una vía de escape para llenar tu vacía vida, no es disfrute sino enfermedad. Michael Fassbender ("Malditos bastardos", "X-Men, Primera generación"...), interpreta a Brandon, un joven apuesto, con un buen trabajo y con éxito, mucho éxito con las mujeres, con las mujeres que se le antojan. Seguramente este tipo de personas pueden levantar la mala envidia entre los hombres, pero Fassbender consigue con su interpretación cogernos de la mano y trasladarnos desde lo más alto hasta lo más bajo del ser humano en su vertiente masculina. Su vida gira por, para y en torno al sexo. Bien sea por internet, bien sea con alguien del trabajo, bien sea con alguna mujer que se ha encontrado en el metro o bien sea consigo mismo, Brandon sacia su sed sexual sí o sí.

Aunque parezca lo contrario, Brandon sufre una infelicidad supina. El punto de inflexión lo sufre cuando irrumpe en su casa su hermana Sissy, interpretada notablemente por Carey Mulligan ("Orgullo y prejuicio", "An education"...), una chica con tendencias suicidas que su trabajo como cantante no le da para emanciparse; necesita de su hermano, el cual no parece muy dispuesto a acogerla en casa y, cuando lo hace, no hace otra cosa que incordiarle y perturbar la pequeña burbuja en la que vive. Él no se siente capaz de hacerse cargo de su hermana pero, al fin y al cabo, es su hermana, no quiere cuidarla pero tampoco quiere que le ocurra nada. En cierto momento de la historia, Brandon parece replantearse su vida y su situación.

Steve McQueen, director británico que debutó con su anterior "Hunger" (aún por ver) cuyo protagonista también es Fassbender, sabe lo que se hace. Si un plano además de ser fijo tiene que durar varios minutos, pues que así sea. Este tipo de planos con cargas interpretativas son, casi siempre, más efectivos que aquellos en los que el cineasta se rompe la cabeza con movimientos de cámara imposibles. Auguro un buen futuro a este binomio McQueen-Fassbender, aunque trabajen por separado. McQueen lleva a cabo una dirección sin pretensiones, transmite en cada momento lo que toca transmitir. Pocas veces he visto escenas de sexo tan bien plasmadas en una pantalla. No busca el babeo, sino que busca y encuentra transmitir el sentimiento de su protagonista, de cómo éste se encuentra preso de su propio cuerpo; su alma quiere escapar, pero su cuerpo no le deja. Un 8 sobre 10

14 de abril de 2012

"Medianeras". Marchábamos sin buscarnos sabiendo que nos encontraríamos.

Hoy en día, la gente camina por la calle sin ánimo de pararse a conversar con un conocido o un vecino, camina para llegar no para disfrutar del paseo. Su cabeza está dirigida al suelo o a la pantalla de su teléfono móvil. Los avances en telecomunicaciones son directamente proporcionales a los retrocesos en la auténtica comunicación persona a persona. Si quieres tomarte una cerveza con un amigo, lo tienes que agregar al facebook, esperar que acepte, concretar hora y lugar y, aún así, llegará tarde porque el facebook le ha robado tiempo comentando la foto de otro "amigo" que tenía agregado. Ahora los amigos no se tienen, se agregan.

¿Dónde está Wally? o ¿Dónde está Martín?. Así es como podría llamarse este film del argentino Gustavo Taretto. Pilar López de Ayala interpreta a Mariana, una arquitecta en crisis que se dedica a la decoración de escaparates para ganarse la vida, es aficionada a los libros de ¿Dónde está Wally? y vive sola en un pisito en Buenos Aires. Está abierta a entablar una relación, pero no encuentra a su Wally particular.

Por otro lado está Martín (Javier Drolas), un diseñador web con muchas fobias, vive en sus pocos metros cuadrados conectado a internet para todo: chatea, encarga comida, trabaja, baja música...También está dispuesto a conocer a una chica con la que entablar una relación , pero esta chica no aparece, lo cual no es de extrañar por la poca vida social que lleva.

Ambos viven cerca, las medianeras de sus edificios están cara a cara. Se cruzan pero no se miran, comparten gustos musicales y cinematográficos pero no lo saben, chatean entre ellos pero no se conocen. Un día toman la determinación algo ilegal de hacer una pequeña ventana en sus medianeras. Un pequeño espacio por el que pueda entrar algún rayo de sol. Es así, cuando sus miradas se cruzan por primera vez. No pasa de eso, pero se miran. Un día, Mariana se asoma a la ventana y ve entre la abultada multitud de gente una persona con jersey de rayas horizontales de color blanco y rojo, gorro y gafas...No sabe quién es, pero debe ser él, el Wally que tanto le ha costado encontrar en su libro y en su propia vida.
La película se deja gustar y gusta, está mucho mejor en forma o continente que en contenido, el cual no deja de ser una historia de amor entre dos personas que todavía no se conocen, pero la originalidad con la que se cuenta es, al menos, gratificante. Quizás haya demasiada voz en off, lo cual puede gustar o disgustar, pero al tratarse de una película con pocos personajes, se hace casi necesaria. Se nos describe a partir de los edificios en los que vivimos; el principio del film consigue enganchar al espectador. La descripción de edificios, medianeras, telecomunicaciones...asociándolos a los distintos caracteres del ser humano es, cuanto menos, desconcertante pero edificante, valga la redundancia. Un 6'5 alto sobre 10.

9 de abril de 2012

"Almanya". ¿Cada uno es de dónde nace?.


Hüseyin Yilmaz, es el inmigrante un millón uno de Alemania. Fue buscando un trabajo y lo encontró. Al principio viaja solo para asomar la cabeza, pero cuando las cosas le van mejor, deciden que sea toda la familia -mujer y cuatro hijos- la que se instale en Alemania, con todos los cambios culturales que ello conlleva. Unos cambios cuyo reflejo en la pantalla son la nota más cómica del film. En la actualidad, Hüseyin, en una comida familiar, anuncia a toda su familia que desea volver a Turquía donde ha comprado una casa. La noticia no es, en principio, bien recibida, más cuando él y su mujer tienen recién adquirida la nacionalidad alemana. Por mucho que haya sido el país donde ha vivido, trabajado y criado a sus hijos, no le hace ninguna gracia la nacionalidad alemana. Él se siente turco y quiere que sus hijos se empapen de la cultura turca. Pero cuando el choque cultural es tan grande, es muy difícil de controlar.

Aunque retrata una historia ya vivida en la segunda mitad del siglo pasado, podría retratar una historia que se está empezando a vivir otra vez en la segunda década del actual siglo. Es fácil criticar a la inmigración cuando vives acomodado y no sabes que el día de ayer eran nuestros padres y tíos los que debían buscar trabajo fuera de su país.

Todo está contado desde el sentido del humor, un humor burlón pero no ofensivo, al menos en intención. Siempre viene bien que una historia que, perfectamente podría ser un drama, se te cuente en clave cómica, aunque ello vaya en cierto detrimento de su verosimilitud. En ciertos momentos puede recordar a "Bienvenidos al Norte" por el tema de la dificultad idiomática.

Debut prometedor en la dirección de Yasemin Samdereli que, junto a su hermana Nesrin, guionista de la misma, se tiran a la piscina con un proyecto que llevaba estancado diez años. En esta ocasión, la piscina rebosa agua por todos los costados. Un 6'5 alto sobre 10.