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30 de diciembre de 2012

"Moonrise Kingdom". Todo es amarillo.

Con "Moonrise Kingdom" Wes Anderson vuelve a crear un universo que baila entre lo real y lo imaginario. Con un potente puesta en escena y unos actores como los que aparecen en la foto que encabeza esta opinión nos introducimos en un mundo en el que el color amarillo (muy propio de Anderson) inunda la pantalla.

A veces vemos a los preadolescentes como seres inocentes que todavía están por descubrir lo que es la vida; casi siempre cuando sacamos a relucir todo tipo de opiniones nos olvidamos que hubo un tiempo en que esos niños también éramos nosotros. Sin pasarme de hippie, la lección que la pareja de niños dan al mundo adulto es contundente. Hacer lo correcto pocas veces es hacer lo establecido y es precisamente cuando alguien se salta ciertas normas cuando suenan todas las alarmas.

Cuando ves una película de Wes Anderson te quedas con la sensación de que él todavía no se ha desprendido del niño que fue. Y eso se agradece.

La puesta en escena, los actores y una bella música de Alexandre Desplat te invitan a sumergirte en un mar amarillo cuya sal te deja un buen regustillo. Un 7 sobre 10.

2 de septiembre de 2012

"Lulú on the bridge". Y la música dejó de sonar.

Harvey Keitel interpreta a un famoso saxofonista que una noche es herido de gravedad tras un tiroteo producido en el local donde actuaba. La música es su vida, está divorciado y es cuando ve cerca su muerte cuando decide aferrarse a la vida. Se hace con una caja que contiene una piedra azul que provoca una especie de orgasmo amoroso a aquellos que la contemplan. Una piedra tan irreal como parece serlo la relación surgida entre los dos protagonistas, Keitel y una espléndida Mira Sorvino. Ambos interpretan magníficamente sus papeles. Aunque el final es previsible, la forma de desarrollar la trama es tan interesante como desconcertante.

La atmósfera y la interpretación de Keitel evocan al Martin Scorsese de sus inicios. Ignoro si Paul Auster es mejor escritor que director ya que sólo he leído uno de sus libros ("Míster Vértigo") y he visto una de sus películas (ésta en concreto). Supongo que es mejor escribiendo debido a que es más conocido en esa faceta.

En resumidas cuentas se trata de un producto que entretiene, que gusta por sus interpretaciones pero que desconcierta en varios momentos. Se puede ver pero, a la vez, se puede no ver. Un 5'5 sobre 10.