Un film perdido en sí mismo que deja al espectador igual de perdido entre la perplejidad y la indiferencia. Lo único destacable quizá sea la interpretación de una alocada Nicole Kidman.
Si Lee Daniels pensaba que iba a agradar como sí lo hizo con "Precious", sospecho mucho que lo consiga. Sin mucho mérito de seguir escribiendo sobre ella, terminaré son un suspenso. Un 3'5 sobre 10.
