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22 de octubre de 2012

"Soy un cyborg". ¡Fuera convencionalismos!.

Hay cierto cine que llega a preocuparme que me atraiga y el de Park Chan-Wook aún más. ¿Cómo admirar una película y dudar si la debo recomendar o no?. Me pasó con "Canino" de Lanthimos, con "Irreversible" de Gaspar Noé y, como no, con la trilogía sobre la venganza del mismo Chan-Wook, así como con esta fábula que ahora trato.

Una película cuyo título, nada sugerente, es "I'm a cyborg, but that's ok" no tiene muchas papeletas para que vaya a verla. He de reconocer que la he visto arrastrado por la admiración a la trilogía sobre la venganza de Chan-wook y porque las críticas que había leido sobre ella eran más que buenas. También es cierto que aquí el director coreano cambia radicalmente de registro sin que deje ni un ápice de su maestría en el cajón. 

"Soy un cyborg" es una fábula en la que una chica es internada en un psiquiátrico porque cree ser un ser cibernético. Con ciertas referencias a "Alguien voló sobre el nido del cuco" de Milos Forman y recordando en ciertos momentos a "Amelie", la fábula francesa de Jean-Pierre Jeunet, Chan-Wook pone en todos y cada uno de los planos su propio sello. Sabe dónde debe colocar la cámara para que no perdamos detalle. 

La jóven "cyborg" entabla una relación sentimental con otro paciente que se cree capaz de robar las conductas del resto. Ella le pide que le robe la compasión para así poder ser capaz de matar a todos los cuidadores del psiquiátrico y no sentir lástima por ello. De hecho, en una de sus ensoñaciones así ocurre. Curioso que un ser cibernético tenga compasión, ¿no?. Casi seguro que más que los humanos.

Un par de secuencias llegan a emocionar cada una en su extremo. Una, la de la matanza perpetrada por la protagonista que antes comentaba y, la otra, una bella secuencia en la que él abre la "compuerta" que ella tiene en la espalda y que da paso a su "cuadro de luces".

No pretendo que la veáis, por una parte lo entiendo, pero por otra en la que afirmo que realmente te encuentras ante buen cine, la recomiendo. Se sale del molde de las pelis "pastelito", pero eso creo que va en favor de esta película. Así que vosotros veréis. Un 7'5 sobre 10.

15 de julio de 2012

"Martha Marcy May Marlene". Hitchcock + Haneke.

Sin duda alguna uno de los mejores debuts cinematográficos del año. Sean Durkin se presenta al que será su público con una película ambientalmente inquietante. La sobriedad en el manejo de la cámara donde cada zoom, travelling o panorámica empiezan y terminan en el mejor de los encuadres (encuadres atípicos pero realistas), contribuye a crear una sensación de desasosiego muy similar al cine de Haneke, especialmente al de "Funny games". También vienen a la mente recuerdos sobre la película "Canino" del griego Giorgos Lanthimos (comentada en este blog). Hace unas cuantas décadas era Hitchcock el que sabía mover la cámara como si manejara tus propios ojos. Se nota que Durkin ha mamado cine y se ha quedado con lo mejor.

Si a un buen guión y a una buena técnica se le añade unas buenas interpretaciones, el resultado es una cinta que consigue hipnotizarte de principio a fin. Elizabeth Olsen (hermana de las gemelas Olsen de "Padres forzosos") hace una brillante interpretación trasmitiéndonos la inestabilidad emocional de su personaje. Un personaje que después de haber ingresado en una especie de comuna o secta donde de alguna manera viven algo más asalvajados, utilizando el temor como arma y sin apenas contacto con el mundo civilizado, decide escapar y volver a casa de su hermana. El montaje de esta película cobra un gran protagonismo pasando de un tiempo pasado (en esa comuna) a un tiempo presente (en casa de su hermana) de una manera tan sutil como inteligente. El final abierto que se nos presenta consigue que no nos desprendamos del film con facilidad. En esto, Sir Alfred Hitchcock, también era un genio.

Una nueva joya del cine independiente estadounidense recomendable a los seguidores de Haneke y Hitchcock y a los amantes de los thrillers psicológicos. ¡Un aplauso para Sean Durkin y su puesta de largo!. Un 7'5 sobre 10.