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9 de junio de 2013

"Stoker". Fiel Chan-wook.

Seguramente habrá quien no ha oído hablar de Park Chan-wook hasta esta cinta, la que supone su primera incursión en la demoledora industria del cine americano. Para ellos quizá la aparición de Nicole Kidman o Matthew Goode ("Match point", "Copying Beethoven"...) les ayude a plantarse delante de la pantalla; para los que sí habíamos oído hablar del director de "Oldboy" (entre otras joyas), no era necesario conocer el reparto si no al repartidor. 

Así que me he plantado delante de la pantalla con el gusanillo de poderme ver defraudado por el cambio de nacionalidad de la película. Pero ha sucedido todo lo contrario. Me he vuelto a sentir más que complacido. Me ha vuelto a sorprender. Me ha vuelto a agradar hasta colocarla entre uno de los mejores films del surcoreano.

La interpretación de Mia Wasikowska como India Stoker, nuestra protagonista, hace diluir tu atención sobre la interpretación de Kidman (muy correcta, por cierto). Su siniestro papel la debería situar en el cine de primera división.

India acaba de perder a su padre en un accidente de coche; era el único que sabía comunicarse con ella, que sabía mantener bajo llave la siniestralidad de su hija. Cuando su tío se instala en su casa, India comienza a darse cuenta de que tiene mucho más en común con él de lo que se imaginaba

El manejo de la cámara adopta otra dimensión con unos encuadres y movimientos que no permiten pestañear al espectador. Una música brillante, secuencias verdaderamente bellas y, sobretodo, un montaje que no deja vacío alguno hacen de "Stoker" un producto de una belleza estética exquisita. Un 9 sobre 10.

25 de noviembre de 2012

"If you were me". Popurrí coreano.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea del Sur sufragó un proyecto en el que seis cineastas surcoreanos se encargarán a base de cortometrajes de dar un toque de atención a la conciencia social que golpea al país. Si no eres perfecto o perfecta...ya te llamaremos.

"El peso de ella": muestra las barreras con las que se encuentra una adolescente con problemas de sobrepeso.

"El hombre que tiene un romance": un pederasta acecha a un niño.

"Cruzando": un discapacitado físico trata de actuar de un modo normal. El plano final en el que trata de cruzar una calle repleta de coches y unos policías que tratan de socorrerlo como si se hubiera vuelto loco es muy simbólico.

"Nudo en la lengua": un niño coreano que no sabe pronunciar la "r" debe someterse a una operación de lengua.

"Face value": una mujer guapa trabaja en un parking. Un conductor tontea con ella y la considera demasiado guapa como para trabajar en un parking. No es oro todo lo que reluce.

"Never Ending Peace And Love": una inmigrante nepalí es enviada a un centro psiquiátrico al considerarla trastornada por el mero hecho de no hablar coreano. Este corto corre a cuenta de Park Chan-Wook.

En definitiva nos encontramos con seis cortos de temática variopinta que tienen en común una dura crítica a los valores sociales que reinan en Corea del Sur y en la gran mayoría de países; todo sea dicho. No es un producto indispensable pero sí curioso. Hay historias que añaden valor al conjunto y otras que le restan en un casi perfecto equilibrio. Si te gusta concretamente Park Chan-Wook, su aportación es de las más interesantes del conjunto pero sin pasarse. Un 5'5 sobre 10.

22 de noviembre de 2012

"Judgement". Jucio moral.

Debido a las ayudas que ofrece el gobierno a las familias de las víctimas de un terremoto que ha sacudido el país, son dos padres los que reclaman el mismo cadáver desfigurado. 

Park Chan-wook, a modo de mediometraje y con dosis de humor negro, nos sitúa ante un dilema moral. Es como si ambas familias quisieran que ese cadáver fuera su hija y poder cobrar las ayudas del gobierno. Como ya he dicho en otros comentarios sobre películas de Chan-wook, lo importante es más cómo lo cuenta que lo que cuenta. Y en el cómo es un verdadero maestro. 

Dentro de lo que es el cine de Park Chan-wook podríamos catalogar este producto como una "rareza", ya no sólo por su media duración, sino por la sencillez del rodaje con un único escenario, poco maquillaje, seis o siete personajes y en blanco y negro. Un 6 sobre 10.

9 de noviembre de 2012

"Joint Security Area". Objetividad en el objetivo.

Park Chan-wook, en el que supuso su tercer largometraje se planta en una posición de denuncia sobre la situación que se vive actualmente en las dos Coreas. Una denuncia tratada de la manera más objetiva posible, con las dificultades que ello conlleva. Aunque ambos mandos son conscientes que tras varias décadas declarado el "alto el fuego" las hostilidades deberían haber quedado para el recuerdo, ninguno de ellos es capaz de volver a enfundar el arma y convivir de la mejor manera posible.

Se nos muestra como una relación de amistad puede estar muy por encima de lo que es un conflicto político-militar. Chan-wook, un año antes de meterse de lleno en lo que supondría su trilogía sobre la venganza nos ofrece un thriller espectacular, con un guión a la misma altura y una música y fotografía que cogen de la mano a toda la historia de principio a fin. Grandioso el detalle de la foto final. Una foto que tras haber visto la película puede servir como de foto-resumen de la misma; los cuatro protagonistas miran el objetivo (foto que acompaña este comentario). Una foto en movimiento que, hoy en día, ya hemos visto más veces, pero si consideramos que esta película data del año 2000, nos damos cuenta de que Park Chan-wook no sólo merece un hueco entre los buenos directores contemporáneos, sino entre los mejores. Su talento no ha hecho más que empezar llegando a convertirse, años más tarde, en un director de fama mundial con varios premios a sus espaldas.

No sé si escribo desde la pasión, pero de lo que sí estoy seguro es que tras haber disfrutado de siete de sus films, no pienso perderlo de vista. Lo recomiendo hasta el infinito y más allá. Un 7'5 sobre 10.

27 de octubre de 2012

"Thirst". Cine a borbotones.

Aunque no soy nun amante del subgénero vampiresco, he de reconocer que nunca lo había disfrutado de este modo. Aquí no hay colmillos, no hay estacas, hay crucifijos que no causan efectos,..., eso sí, hay sangre y mucha, a borbotones, a sorbos, a tragos.

Park Chan-wook es capaz de pasar de un género a otro dotándoles de una nueva visión, más personal, más desquiciante pero, no por eso, menos gratificante. En algún comentario sobre la película he leido que estamos ante el "Crepúsculo" coreano. De eso nada. No tiene nada que ver. Mientras una (la saga juvenil) se hace aprovechando el tirón de las novelas y la gran afluencia de público adolescente para recaudar más y más, Chan-wook nos da otra visión, menos convencional pero más cinematográfica.

Cuesta un poco pillarle el tono a la película, pero una vez lo pillas llegas a disfrutar de la segunda mitad haciendo que olvides la lentitud de la primera. Pocas veces he visto una secuencia de cama tan realista (a excepción del cine X, claro está) como en esta cinta coreana. Chan-wook sigue dominando todo el arte cinematográfico, es un maestro. Sabe salirse del canon pero con maestría.

La interpretación de la protagonista femenina (Kim Ok-bin) es digna de aplaudir como así lo hicieron en el festival de cine de Sitges de 2009 otorgándole el premio a mejor actriz. El masculino (Song Kang-ho) tampoco deja nada que desear, pero ella se come la cámara.

Se pasa del asombro a la risa como de plano a plano. Aunque muchos critican eso, yo no creo que la intención del director coreano de "Oldboy" sea meter miedo o provocar risas, sino que ha querido dar su visión en forma de película sobre un subgénero ya muy manido y, a mi modo de ver, lo ha consegudio, con extravagancia, sin escatirmar en excesos, pero bueno, estamos hablando de Park Chan-wook, no de Nora Ephron. Un 7 sobre 10.

24 de octubre de 2012

"Three extremes". Asian power.

Fruit Chan, Park Chan-wook y Takashi Miike, tres directores asiáticos de reconocida fama unen sus fuerzas para crear un conjunto titulado "Three extremes". "Dumplings" de Chan, "Cut" de Chan-wook y "Box" de Miike, son tres historias de media duración donde más que el terror se puede apreciar el horror de la condición humana.

En "Dumplings", una mujer se resigna a envejecer siendo capaz de llevar cualquier tratamiento posible para que su piel siga tersa, y menudo tratamiento. En "Cut", un director de cine debe evitar que el extra de una película corte los dedos de su mujer, pianista por cierto, y, para ello, debe ser capaz de hacer algo que lo marcará para siempre. "Box" es, posiblemente, la que más me ha sobrecogido; dos hermanas trabajan como contorsionistas hasta que una de ellas despierta envidia en la otra. Entonces, ésta consigue hacer por accidente no evitado (¿?) lo que su envidia le pedía a gritos. 

Aunque soy un admirador incontestable de Park Chan-wook, en estos medio-relatos de horror me quedo con "Box" del japonés Takashi Miike, director de "Hara-kiri" (también comentada en este blog. En conjunto un 6'5 sobre 10. Por separado, "Dumplings" 5'5 sobre 10, "Cut" un 6'5 sobre 10 y "Box" un 7'5 sobre 10.

22 de octubre de 2012

"Soy un cyborg". ¡Fuera convencionalismos!.

Hay cierto cine que llega a preocuparme que me atraiga y el de Park Chan-Wook aún más. ¿Cómo admirar una película y dudar si la debo recomendar o no?. Me pasó con "Canino" de Lanthimos, con "Irreversible" de Gaspar Noé y, como no, con la trilogía sobre la venganza del mismo Chan-Wook, así como con esta fábula que ahora trato.

Una película cuyo título, nada sugerente, es "I'm a cyborg, but that's ok" no tiene muchas papeletas para que vaya a verla. He de reconocer que la he visto arrastrado por la admiración a la trilogía sobre la venganza de Chan-wook y porque las críticas que había leido sobre ella eran más que buenas. También es cierto que aquí el director coreano cambia radicalmente de registro sin que deje ni un ápice de su maestría en el cajón. 

"Soy un cyborg" es una fábula en la que una chica es internada en un psiquiátrico porque cree ser un ser cibernético. Con ciertas referencias a "Alguien voló sobre el nido del cuco" de Milos Forman y recordando en ciertos momentos a "Amelie", la fábula francesa de Jean-Pierre Jeunet, Chan-Wook pone en todos y cada uno de los planos su propio sello. Sabe dónde debe colocar la cámara para que no perdamos detalle. 

La jóven "cyborg" entabla una relación sentimental con otro paciente que se cree capaz de robar las conductas del resto. Ella le pide que le robe la compasión para así poder ser capaz de matar a todos los cuidadores del psiquiátrico y no sentir lástima por ello. De hecho, en una de sus ensoñaciones así ocurre. Curioso que un ser cibernético tenga compasión, ¿no?. Casi seguro que más que los humanos.

Un par de secuencias llegan a emocionar cada una en su extremo. Una, la de la matanza perpetrada por la protagonista que antes comentaba y, la otra, una bella secuencia en la que él abre la "compuerta" que ella tiene en la espalda y que da paso a su "cuadro de luces".

No pretendo que la veáis, por una parte lo entiendo, pero por otra en la que afirmo que realmente te encuentras ante buen cine, la recomiendo. Se sale del molde de las pelis "pastelito", pero eso creo que va en favor de esta película. Así que vosotros veréis. Un 7'5 sobre 10.

9 de octubre de 2012

"Sympathy for Mr.Vengeance". Aquí empezó todo.

Tras haber visto, sufrido y disfrutado las tres partes de la trilogía sobre la venganza de Park Chan-wook, considero a ésta, su primera parte, la más floja pero, no por ello, prescindible, ni mucho menos. Al fin y al cabo es la que llevó a completar la trilogía con "Oldboy" y "Sympathy for Lady Vengeance". Tres películas sin ningún nexo de unión salvo el afán de venganza que empapa a sus protagonistas.

Una puesta en escena atrevida. Chan-wook coloca la cámara en plano angular y delante de ella pasan cosas, todas ellas necesarias. Nada es gratuito. Un guión algo menos elaborado que en sus dos posteriores "venganzas" pero muy bien hilado. La dirección de actores así como su interpretación están a la altura del guión. No pierdas de vista y, mucho menos de oído, a la música, la cual colabora en nuestra inmersión en un mundo de venganza.

El título de la cinta no puede ser más acertado. Chan-wook consigue que te identifiques con todos y cada uno de los personajes que en determinado momento están fraguando sus venganzas. Les entiendes aunque posiblemente no tendrías el valor, pero quisieras tenerlo, de actuar como ellos.

En definitiva y, como ya he dicho, no importa el orden en que veas cada una de las partes de esta trilogía; de hecho yo, no he visto ninguna en su verdadero orden (fecha de estreno), pero es casi inevitable que si ves una, la que sea, te entren ganas de disfrutar de las otras dos. Al menos ese ha sido mi caso. En poco más de un mes, las he devorado.

Irremediablemente habrá detractores de Chan-wook, por su dureza visual y moral, pero lo que no cabe duda es de que es ese tipo de cine que pase el tiempo que pase no te lo puedes quitar de encima. Y ese tipo de cine me gusta. Un 7'5 sobre 10.

27 de septiembre de 2012

"Sympathy for Lady Vengeance". El alter ego coreano de Tarantino.

Si Quentin Tarantino tiene un alter ego en la otra parte del mundo, no puede ser otro que el surcoreano Park Chan-wook. 

En la tercera parte de su trilogía sobre la venganza ("Sympathy for Mr.Vengeance"+"Old boy" (también comentada en este blog)+"Sympathy for LadyVengeance"), Chan-wook da rienda suelta a un sinfín de recursos cinematográficos que no hacen más que añadir valor al conjunto del film. 

Si todos hemos pensado más de una vez que si en vez de juzgar a alguien por algún crimen cometido lo dejaran maniatado en medio de un lugar público al servicio de la gente, Chan-wook nos lo cuenta en imágenes. Partiendo de un guión un tanto enrevesado pero entendible al 100%, es decir, currado a conciencia, el espectador se mete de lleno en la historia hasta llegar incluso a permitirse el lujo de no querer mirar ciertas imágenes. La película es macabramente bella o bellamente macabra, según se mire. 

Recomendable para todo aquel que también disfrute del cine de Tarantino. Sabes que vas a ver sangre pero también eres conocedor que vas a disfrutar viéndola (la película, quiero decir, ejem...).

Lee Young-ae se mete en la piel de Lady Vengeance de una manera sobresaliente. La transformación de su personaje es brutal. Sin duda alguna lleva el peso de la película. La banda sonora vuelve a tener su protagonismo y encaja a la perfección. Aunque no he visto la primera de la trilogía, "Sympathy for Mr. Vengeance"- en este caso el orden no altera el producto- la tengo en la parrilla de salida y, como es de esperar, mis expectativas están a la altura de mi valoración de las otras dos. 

Algunas escenas son verdaderamente estremecedoras a la par que brillantes. Gran cine surgido de una gran mente devoradora de cine; algo así como Tarantino. Un 8 sobre 10.

8 de agosto de 2012

"Old boy". Un plato que se sirve frío.


Buen cine que bebe de otro buen cine pero que también goza de un sello diferenciador. Alusiones encuentro alguna al Hitchcock de "Recuerda" en los planos iniciales de los relojes así como en las escaleras que muestran el laberinto mental del protagonista; al Spike Jonze de "Cómo ser John Malkovich" (el escondrijo se encuentra en la séptima planta y media); al David Lynch de "Mulholland drive" en cuanto a los tonos rojizos de varias estancias de la película y en cuanto a la confusión al espectador de no saber realmente qué está pasando hasta bien llegado el tercer cuarto de la historia y, por último, al Quentin Tarantino de "Kill Bill" en cuanto a la crudeza de algunas escenas, al montaje y a la venganza en la que está inmerso el personaje principal.

El coreano Park Chan-wook nos sumerge en un universo oscuro en la que supone la seguna entrega de su triología sobre la venganza. 

Después de pasarse 15 años encerrado no saber dónde y, lo que es peor, no saber por cuánto tiempo, Dae-su Oh, no busca sólo respuestas sino venganza. Si la venganza es un plato que se sirve frío, él ha tenido quince años para interiorizarla y enfriarla, pero lo que no sabe es que fuera de ese agujero no va a ser más libre. La venganza no ha hecho más que comenzar.

Al brutal montaje y a una banda sonora acertadísima hay que añadir la sobresaliente interpretación de Choi Min-sik dando vida a Dae-su Oh. Unos primeros planos desgarradores.

A pesar de los esfuerzos de quien fuera presidente del Jurado en Cannes, de apellido Tarantino, "Old boy" no logró la Palma de Oro (se la llevó "Fahrenheit 9/11" de Michael Moore) y tuvo que conformarse con el Gran Premio del Jurado. Sí logró el galardón a Mejor Película en Sitges en 2004

Si te han gustado al menos dos de las películas a las que hago referencia en el primer párrafo, te gustará esta cinta coreana y, si te han gustado las cuatro, la verás más de una vez. Un 8 sobre 10.
(Ilustración cedida por Juanjo Casanova -mi cuñado-)