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15 de julio de 2013

"La anguila". Escurrirse el pasado.

Tras matar a su mujer por haberle sido infiel, Takuro Yamashita pasa ocho años en la cárcel; una vez cumplida la condena trata de establecerse en un pueblo pequeño a las afueras de Tokio regentando una barbería, la cual está presisida por un acuario en el que bucea su única amiga entre barrotes, una anguila; la protege y se siente protegido tan sólo con su presencia, quizá porque se sienta identificado con ese alargado animal. De la misma manera que la anguila se escurre entre las manos de sus captores, Takuro trata de escurrirse su pasado y empezar una vida nueva. Nunca es fácil y, menos aún, en un pequeño pueblo donde la gente suele ser más curiosa.

Película japonesa de 1997 que se llevó (ex-aequo) la palma de oro en el Festival de Cannes. Quizá si no te adentras en el mundo metafórico del cine oriental pueda resultarte pesada, pero si sabes apreciar y entender esa otra forma de contar una historia, bien seguro "La anguila" te gustará. Un 7 sobre 10.

6 de diciembre de 2012

"Outrage". Yakuza Vs Yakuza.

No cabe duda que "Outrage", a pesar de su inevitable comparación con "El Padrino" coppoliano, es una buena película, no muy grande, pero sí buena. Takeshi Kitano como director, "Beat" Takeshi como actor es el responsable de este film sobre una guerra sin tregua entre las familias Yakuza.

También es cierto que tanto personaje, tanto nombre, tantas familias...puede provocar cierta confusión en el espectador aunque rápidamente le coges el hilo a la historia. Al fin y al cabo lo único claro es que todos quieren acabar con todos, hacerse con el poder y dejar de lado cualquier pacto de honor hecho con otra familia.

En lo que no repara Kitano es en poner toda su visceralidad al servicio de la cámara. En mi cabeza choca que en el cine nipón sean tan metafóricos o poéticos con ciertas historias y tan viscerales y ostentosos en otras. Bien es cierto que el argumento de uno u otro cine es lo que pide o, más bien, lo que pide el espectador, pero también creo que se puede mostrar más crudeza e insensibilidad sin ofrecer al consumidor tanto chorreo de sangre. Un chorreo que no es barato pero sí consigue que debas apartar la mirada de la pantalla, lo cual no sé si habla a favor o en contra de este film. Yo ya estoy curado de espanto. Un 6'5 sobre 10.

13 de noviembre de 2012

"Despedidas". Ayudamos a viajar.

El director nipón Yojiro Takita nos cuenta una historia tan bella en forma como en contenido.

Daigo Kobayashi (Masahiro Motoki) es un violoncelista que se ve obligado a trasladarse a su ciudad natal con la compañía de su mujer al ser disuelta la orquesta con la que actuaba. Encuentra un trabajo como amortajador, vistiendo y maquillando a los muertos con el fin de que estos emprendan su último viaje de la forma más digna posible. A simple vista el argumento puede echar un poco para atrás, pero aseguro después de haberla visto dos veces que es una gran obra. Consiguió el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en la edición de 2008 y fue la gran triunfadora de los Premios de la Cinematografía Japonesa, consiguiendo hasta 10 premios.

Un drama salpicado de ciertos momentos cómicos que no hacen más que aportar realismo a una historia hermosa, contada de una forma que atrapa al espectador. La banda sonora es tan grande como el propio film. Quizá al papel de su mujer, interpretada por Ryoko Hirosue, le habría quitado algo de inocencia. Eso sí, tanto el papel de Daigo como el de su jefe (Tsutomu Yamazaki) son dignos de celebrar llevando el peso de la historia sin lugar a dudas. Con un final a duras penas previsible, la película consigue emocionar e incluso brotar la lágrima en el espectador.

Recomendada a todos aquellos reacios de ver cine oriental. Es una buena manera de adentrarse en un cine que hará que enlaces unos títulos con otros si de verdad lo sabes apreciar. Luego será difícil pasarlo por alto. Un 7 sobre 10.

24 de octubre de 2012

"Three extremes". Asian power.

Fruit Chan, Park Chan-wook y Takashi Miike, tres directores asiáticos de reconocida fama unen sus fuerzas para crear un conjunto titulado "Three extremes". "Dumplings" de Chan, "Cut" de Chan-wook y "Box" de Miike, son tres historias de media duración donde más que el terror se puede apreciar el horror de la condición humana.

En "Dumplings", una mujer se resigna a envejecer siendo capaz de llevar cualquier tratamiento posible para que su piel siga tersa, y menudo tratamiento. En "Cut", un director de cine debe evitar que el extra de una película corte los dedos de su mujer, pianista por cierto, y, para ello, debe ser capaz de hacer algo que lo marcará para siempre. "Box" es, posiblemente, la que más me ha sobrecogido; dos hermanas trabajan como contorsionistas hasta que una de ellas despierta envidia en la otra. Entonces, ésta consigue hacer por accidente no evitado (¿?) lo que su envidia le pedía a gritos. 

Aunque soy un admirador incontestable de Park Chan-wook, en estos medio-relatos de horror me quedo con "Box" del japonés Takashi Miike, director de "Hara-kiri" (también comentada en este blog. En conjunto un 6'5 sobre 10. Por separado, "Dumplings" 5'5 sobre 10, "Cut" un 6'5 sobre 10 y "Box" un 7'5 sobre 10.

4 de octubre de 2012

"Tokio blues". Desmontando tópicos.

Tran Anh Hung, dirige notablemente la adaptación de la novela homónima del exitoso Haruki Murakami. 

Bien es cierto que los occidentales o, al menos con los que yo me relaciono, tenemos una noción sobre los japoneses que, a juzgar por el libro-película aquí tratado, es verdaderamente errónea. Se trata de un film que, perfectamente podría haber firmado un director occidental, no sé, francés por ejemplo,..., y si sus intérpretes no fueran nipones y fueran europeos, por ejemplo, me atrevo a afirmar que habría tenido más éxito de la misma manera que me atrevo a afirmar que quizá no tendría la misma sensibilidad.

Siempre que veo una película que está basada en un libro, trato de abstraerme de toda crítica habida y por haber sobre la versión literaria, prefiero verla como si fuera algo totalmente independiente. Sinceramente, me cansa el tópico (casi siempre cierto): "es mucho mejor el libro...". Bueno, pues casi seguro que tengan razón, pero lo que aquí estamos tratando es una película, no un libro, para eso ya hay muchos blogs dedicados a la lectura. Añado que tampoco me he leído el libro, por si no había quedado claro en mis apuntes anteriores. Aún es más, después del visionado me han dado ganas de leer el libro, como ya he hecho en muchas ocasiones: "El silencio de los corderos", "Lolita", "El talento de Mr.Ripley", "Drácula"...

Cada plano está dotado de una sensibilidad y de una atmósfera que atrapan al espectador más escurridizo. La historia es tan romántica como trágica y puede gustar más o menos, pero no hay duda de que estamos ante un buen producto. Un 6'5 sobre 10.

"Hara-kiri". Un suicidio honorable.

Remake de la película "Sepukku", dirigida en 1962 por Masaki Kobayashi, ambas basadas en la novela deYasuhiko Takiguchi. Casi cincuenta años más tarde, el realizador japonés Takashi Miike toma la novela entre sus manos y la readapta, no sólo al cine, sino al 3D. 

Partiendo de la base de que no la he visto en 3D (de momento me niego a ese "adelanto" del celuloide) y que tampoco he podido disfrutar, de momento, de la versión de 1962, la trataré como si de una obra única se tratase. 

Estamos ante una obra dramática, muy bien interpretada y mejor fotografiada. Los nipones saben mucho sobre cómo se debe iluminar una escena o sobre en momento del día es el más adecuado para filmar un escenario natural. Sin tratar de dar juicios de valor sobre lo que significa el "hara-kiri" para la cultura japonesa, la trama se hace atractiva desde el primer momento en que se da paso al primero de los flashbacks. 

Haciendo uso de secuencias que te quitan las ganas de comer y otras quizás demasiado melodramáticas, nos encontramos ante otro buen producto del cine nipón. Un 6'5 sobre 10.

10 de agosto de 2012

"Dolls". Caes tú, caemos los dos.

En 2002 llegó a nuestras pantallas "Dolls", película del actor y director japonés, Takeshi Kitano. Diez años después es una película que sigue siendo de culto y apareciendo en los rankings de lo mejor del cine asiático. Nunca me cansaré de reivindicar el cine oriental, aunque hace ya muchos años que él mismo se reivindicó.

Tres historias de amor con un nexo en común, el amor llevado a los extremos. Si dedicación, constancia y admiración son los ingredientes básicos para mantener viva la llama, Kitano nos lo muestra en tres actos intercalados. La belleza en la fotografía tanto con luz natural como artificial consigue que no le des marcha rápida en algunos fragmentos que llegan a cansar un poco, especialmente en una de esas tres relaciones amorosas. 

Todos somos como muñecos cuando comienza la chispa. Nos dejamos llevar tal y como hacen los titiriteros japoneses con sus figuras inertes pero capaces de transmitir. Parece que no tengamos vida, que necesitemos la ayuda de una mano para movernos y para sentir y hacer sentir. El comienzo de la película es magistral y el plano final majestuoso. Si te gusta el cine, en concreto el cine asiático, no dudes en verla, aunque quizás ya lo hayas hecho. Un 7 sobre 10.