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21 de marzo de 2013

"Secret reunion". Norte y Sur.

El actor Song Kang-ho vuelve a demostrar que es uno de los grandes del cine surcoreano. En esta ocasión, como en muchas otras, se pone en la piel de un agente surcoreano que debe unir fuerzas con un espía norcoreano para dar caza a una red de espinoaje internacional. Como ya ocurriera en "Joint security area" de Park Chan-wook, se demuestra que más allá del conflicto ocurrido y aún latente entre las dos Coreas, las personas, personas son.

El que piense que va a ver una película sangrienta y con mucha acción, que no se equivoque y que vea más allá del primer cuarto de hora. La elaboración de ambos personajes es casi perfecta; se palpa su enemistad pero, sobretodo, lo que se palpa es la química que hay entre ellos. Sus países son enemigos, pero ellos son humanos y, si a esa humanidad se le pone por encima de todo, el resto no importa, o al menos, no debería importar. Con grandes dosis de humor, el calado que se te queda al final es que has disfrutado de un film que transmite mucho más de lo que enseña. La dirección es brillante, los actores muy buenos y creíbles y el guión muy elaborado. Buenos ingredientes y mejor degustación. Raramente me cansaré del cine coreano. Un 7 sobre 10.

13 de diciembre de 2012

"Green fish". El comienzo de Lee Chang-dong.

La que supuso el debut cinematográfico de Lee Chang-dong ("Poesía", "Peppermint Candy"; tamnién comentadas en este blog), es al menos entre esas tres la más floja pero denotadora de las buenas maneras de Chang-dong. 

Makdong, al finalizar su servicio militar y volver al hogar familiar desea buscar su sitio y ser una persona respetable que gane dinero y, con ello, ayudar a su familia. Lo que parecía ser algo normal, comienza a torcerse cuando en su camino se cruza la mafia. 

Supongo que en esta ocasión Chang-dong lo que ha querido hacer es una denuncia de la situación de violencia y corrupción que impregnan las calles de Corea del Sur. Aunque no es el mejor de sus trabajos sí que le sirvió para obtener cierto éxito y, con él, lanzarse a su segundo trabajo, lo cual hemos de agradecer. Su carrera como cineasta parece ser un contínuo "in crescendo". Un 6 sobre 10.

9 de noviembre de 2012

"Joint Security Area". Objetividad en el objetivo.

Park Chan-wook, en el que supuso su tercer largometraje se planta en una posición de denuncia sobre la situación que se vive actualmente en las dos Coreas. Una denuncia tratada de la manera más objetiva posible, con las dificultades que ello conlleva. Aunque ambos mandos son conscientes que tras varias décadas declarado el "alto el fuego" las hostilidades deberían haber quedado para el recuerdo, ninguno de ellos es capaz de volver a enfundar el arma y convivir de la mejor manera posible.

Se nos muestra como una relación de amistad puede estar muy por encima de lo que es un conflicto político-militar. Chan-wook, un año antes de meterse de lleno en lo que supondría su trilogía sobre la venganza nos ofrece un thriller espectacular, con un guión a la misma altura y una música y fotografía que cogen de la mano a toda la historia de principio a fin. Grandioso el detalle de la foto final. Una foto que tras haber visto la película puede servir como de foto-resumen de la misma; los cuatro protagonistas miran el objetivo (foto que acompaña este comentario). Una foto en movimiento que, hoy en día, ya hemos visto más veces, pero si consideramos que esta película data del año 2000, nos damos cuenta de que Park Chan-wook no sólo merece un hueco entre los buenos directores contemporáneos, sino entre los mejores. Su talento no ha hecho más que empezar llegando a convertirse, años más tarde, en un director de fama mundial con varios premios a sus espaldas.

No sé si escribo desde la pasión, pero de lo que sí estoy seguro es que tras haber disfrutado de siete de sus films, no pienso perderlo de vista. Lo recomiendo hasta el infinito y más allá. Un 7'5 sobre 10.

5 de noviembre de 2012

"The host". Única en su especie.

No soy muy habitual del cine fantástico y, mucho menos del de monstruos, pero como disfruté con "Memories of murder" quise ver algo más Bong Joon-ho, director de esta cinta en la que el cine fantástico se entremezcla con el thriller y con la comedia.

¿Qué puedo decir?...pues que no llega ni de lejos a la altura de "Memories of murder" aunque sí guarda el mismo control de la cámara y del encuadre. De eso parece saber mucho Joon-ho; y es que, a fin de cuentas, ver una película no significa sólo disfrutar de las interpretaciones o el guión, sino que una buena dirección acompañada de una buena música puede hacer de una película un gran producto. En la entremezcla de géneros lo que sí consigue este film es que no te hagas ni la mínima idea de qué pasará en la siguiente secuencia. Su imprevisibilidad y su diferenciación con el resto del género, la hace única dentro de su género.

Aunque no cale tanto en el espectador sí que le dejará con ganas de seguir viendo cine de este realizador surcoreano. Un 6 sobre 10.

1 de noviembre de 2012

"Memories of murder". Thriller VS Thriller.

El director surcoreano Bong Joon-ho firma otro gran thriller del cine de su país.

En esta ocasión no es un thriller al uso...Hay un asesino en serie con sus respectivos asesinatos sin resolver, hay unos detectives un tanto cómicos en sus maneras, hay un detective que viene de fuera para ayudar en la investigación, hay testigos, hay sospechosos...pero....., hay un final tan sorprendente como el que más dentro del género del thriller.

Song Kang-Ho protagoniza esta cinta coreana erigiéndose como un actor de gran talla, por lo menos, en el cine de su país.

Estamos ante una gran película que hará las delicias de todo aquel al que gusten los thrillers de final inesperado pero que debe saber que le supondrá un mazazo no sólo a él sino también al género al que pertenece este tremendo film. Un 7'5 sobre 10.

27 de octubre de 2012

"Thirst". Cine a borbotones.

Aunque no soy nun amante del subgénero vampiresco, he de reconocer que nunca lo había disfrutado de este modo. Aquí no hay colmillos, no hay estacas, hay crucifijos que no causan efectos,..., eso sí, hay sangre y mucha, a borbotones, a sorbos, a tragos.

Park Chan-wook es capaz de pasar de un género a otro dotándoles de una nueva visión, más personal, más desquiciante pero, no por eso, menos gratificante. En algún comentario sobre la película he leido que estamos ante el "Crepúsculo" coreano. De eso nada. No tiene nada que ver. Mientras una (la saga juvenil) se hace aprovechando el tirón de las novelas y la gran afluencia de público adolescente para recaudar más y más, Chan-wook nos da otra visión, menos convencional pero más cinematográfica.

Cuesta un poco pillarle el tono a la película, pero una vez lo pillas llegas a disfrutar de la segunda mitad haciendo que olvides la lentitud de la primera. Pocas veces he visto una secuencia de cama tan realista (a excepción del cine X, claro está) como en esta cinta coreana. Chan-wook sigue dominando todo el arte cinematográfico, es un maestro. Sabe salirse del canon pero con maestría.

La interpretación de la protagonista femenina (Kim Ok-bin) es digna de aplaudir como así lo hicieron en el festival de cine de Sitges de 2009 otorgándole el premio a mejor actriz. El masculino (Song Kang-ho) tampoco deja nada que desear, pero ella se come la cámara.

Se pasa del asombro a la risa como de plano a plano. Aunque muchos critican eso, yo no creo que la intención del director coreano de "Oldboy" sea meter miedo o provocar risas, sino que ha querido dar su visión en forma de película sobre un subgénero ya muy manido y, a mi modo de ver, lo ha consegudio, con extravagancia, sin escatirmar en excesos, pero bueno, estamos hablando de Park Chan-wook, no de Nora Ephron. Un 7 sobre 10.