4 de octubre de 2012

"Tokio blues". Desmontando tópicos.

Tran Anh Hung, dirige notablemente la adaptación de la novela homónima del exitoso Haruki Murakami. 

Bien es cierto que los occidentales o, al menos con los que yo me relaciono, tenemos una noción sobre los japoneses que, a juzgar por el libro-película aquí tratado, es verdaderamente errónea. Se trata de un film que, perfectamente podría haber firmado un director occidental, no sé, francés por ejemplo,..., y si sus intérpretes no fueran nipones y fueran europeos, por ejemplo, me atrevo a afirmar que habría tenido más éxito de la misma manera que me atrevo a afirmar que quizá no tendría la misma sensibilidad.

Siempre que veo una película que está basada en un libro, trato de abstraerme de toda crítica habida y por haber sobre la versión literaria, prefiero verla como si fuera algo totalmente independiente. Sinceramente, me cansa el tópico (casi siempre cierto): "es mucho mejor el libro...". Bueno, pues casi seguro que tengan razón, pero lo que aquí estamos tratando es una película, no un libro, para eso ya hay muchos blogs dedicados a la lectura. Añado que tampoco me he leído el libro, por si no había quedado claro en mis apuntes anteriores. Aún es más, después del visionado me han dado ganas de leer el libro, como ya he hecho en muchas ocasiones: "El silencio de los corderos", "Lolita", "El talento de Mr.Ripley", "Drácula"...

Cada plano está dotado de una sensibilidad y de una atmósfera que atrapan al espectador más escurridizo. La historia es tan romántica como trágica y puede gustar más o menos, pero no hay duda de que estamos ante un buen producto. Un 6'5 sobre 10.

"Hara-kiri". Un suicidio honorable.

Remake de la película "Sepukku", dirigida en 1962 por Masaki Kobayashi, ambas basadas en la novela deYasuhiko Takiguchi. Casi cincuenta años más tarde, el realizador japonés Takashi Miike toma la novela entre sus manos y la readapta, no sólo al cine, sino al 3D. 

Partiendo de la base de que no la he visto en 3D (de momento me niego a ese "adelanto" del celuloide) y que tampoco he podido disfrutar, de momento, de la versión de 1962, la trataré como si de una obra única se tratase. 

Estamos ante una obra dramática, muy bien interpretada y mejor fotografiada. Los nipones saben mucho sobre cómo se debe iluminar una escena o sobre en momento del día es el más adecuado para filmar un escenario natural. Sin tratar de dar juicios de valor sobre lo que significa el "hara-kiri" para la cultura japonesa, la trama se hace atractiva desde el primer momento en que se da paso al primero de los flashbacks. 

Haciendo uso de secuencias que te quitan las ganas de comer y otras quizás demasiado melodramáticas, nos encontramos ante otro buen producto del cine nipón. Un 6'5 sobre 10.

29 de septiembre de 2012

"El hombre sin pasado". Corea Vs Hollywood.

Aunque se nos cuenta una historia infinitamente recurrida en el cine es un film imprescindible dentro del género del thriller. No sé si es porque los orientales (en este caso el surcoreano Lee Jeong-beom, su director) son más sensibles a la hora de contar las historias y cuidan más los detalles, pero lo que está claro es que no tiene nada que envidiar al mejor thriller hollywoodiense. El detalle de la uña pintada es admirable.

Una niña consigue que Cha Tae-sik (Won Bin), ex-agente especial vuelva a pisar el suelo de la realidad del que se había abstraido tras sufrir un atentado en el que asesinan a su mujer embarazada. Mafia, drogas, niña, ex-agente especial, asesinatos, sangre,..., son los ingredientes de muchos platos que se han servido en salas de cine, pero "El hombre sin pasado" tiene algo que la hace distinta y no, no es su nacionalidad, es algo que la hace más profunda, que llega más allá, al estilo de "Leon, el Profesional".

Si te gustó la obra maestra del francés Luc Besson o la trilogía alargada de Jason Bourne y, además no te importa ver cine coreano porque lo sabes apreciar, disfrutarás con esta nueva "joyita" del cine asiático. Un 7 sobre 10.

27 de septiembre de 2012

"Sympathy for Lady Vengeance". El alter ego coreano de Tarantino.

Si Quentin Tarantino tiene un alter ego en la otra parte del mundo, no puede ser otro que el surcoreano Park Chan-wook. 

En la tercera parte de su trilogía sobre la venganza ("Sympathy for Mr.Vengeance"+"Old boy" (también comentada en este blog)+"Sympathy for LadyVengeance"), Chan-wook da rienda suelta a un sinfín de recursos cinematográficos que no hacen más que añadir valor al conjunto del film. 

Si todos hemos pensado más de una vez que si en vez de juzgar a alguien por algún crimen cometido lo dejaran maniatado en medio de un lugar público al servicio de la gente, Chan-wook nos lo cuenta en imágenes. Partiendo de un guión un tanto enrevesado pero entendible al 100%, es decir, currado a conciencia, el espectador se mete de lleno en la historia hasta llegar incluso a permitirse el lujo de no querer mirar ciertas imágenes. La película es macabramente bella o bellamente macabra, según se mire. 

Recomendable para todo aquel que también disfrute del cine de Tarantino. Sabes que vas a ver sangre pero también eres conocedor que vas a disfrutar viéndola (la película, quiero decir, ejem...).

Lee Young-ae se mete en la piel de Lady Vengeance de una manera sobresaliente. La transformación de su personaje es brutal. Sin duda alguna lleva el peso de la película. La banda sonora vuelve a tener su protagonismo y encaja a la perfección. Aunque no he visto la primera de la trilogía, "Sympathy for Mr. Vengeance"- en este caso el orden no altera el producto- la tengo en la parrilla de salida y, como es de esperar, mis expectativas están a la altura de mi valoración de las otras dos. 

Algunas escenas son verdaderamente estremecedoras a la par que brillantes. Gran cine surgido de una gran mente devoradora de cine; algo así como Tarantino. Un 8 sobre 10.

26 de septiembre de 2012

"The Joneses". Una comercial familia.

A pesar de partir de un planteamiento original manteniéndote alerta sobre qué está pasando o sobre qué va a pasar, la película va decayendo poco a poco hasta convertirse en algo perfectamente prescindible.

Los diálogos son como un spot publicitario de hora y media que, aunque vengan a cuento por la temática de la película, cansan. Eso acompañado de la posiblemente peor interpretación de una Demi Moore prácticamente desaparecida del mundo del celuloide (al menos del que más suena) hasta ser rescatada para "Margin call" (también comentada en este blog), hacen que vayas echando pestes conforme avanza el metraje. Y no por la calidad de la película, que también, sino por las expectativas que vas creándote durante los diez primeros minutos de película.

Junto a Demi Moore nos encontramos con los también guapos David Duchovny ("Expediente X", "Californication"...), Amber Heard y Ben Hollingsworth.

Se trata del debut cinematográfico del director Derrick Borte. Le aconsejo desde mi ignorancia que en el próximo guión que escriba se curre un poco más los diálogos y que elimine de la historia toda aquella secuencia que no aporta nada más que metraje a la cinta. Un 4 sobre 10.

22 de septiembre de 2012

"Luces rojas". Farolillo rojo.

Tras haber cosechado mucho éxito de público y de crítica con "Buried", Rodrigo Cortés ha vuelto a la gran pantalla con "Luces rojas" y no, no podemos decir que está a la altura de su anterior proyecto. A pesar de haber demostrado al espectador que es capaz de hacer una película mucho más que interesante con un solo protagonista y en el espacio reducido de un ataúd, no parece haber seguido en la misma onda.

Contando con actores de gran talla como Robert De Niro -ahí es nada- y Sigourney Weaver no está todo hecho, hace falta un buen guión que esté al menos a la altura de sus intérpretes. Buena dirección desperdiciada en un guión que no alcanza la sorpresa ni siquiera en su "sorprendente" final. Golpes musicales al estilo Shyamalan que no sobresaltan. Quizá lo más entretenido y prometedor sea la sesión de espiritismo de la secuencia inicial.

De los tres largos de Cortés, éste ha sido sin duda el que menos me ha interesado y con el que más expectativas me había creado; y es que después de sorprenderme con "El concursante", de vibrar con "Buried", y contando en este último con De Niro y Weaver es imposible no crearse expectativas. A pesar de todo, considero que Rodrigo Cortés tiene cine en las venas y todavía tiene mucho que decir en forma de películas. Un 5'5 sobre 10.

20 de septiembre de 2012

"El solista". Talento desperdiciado.

Joe Wright, director entre otras de "Expiación" y "Orgullo y prejuicio", a pesar de contar con dos pesos pesados como Jaimie Foxx y Robert Downey Jr., nos ofrece su quiero y no puedo.

El film tiene todos los ingredientes para convertirse en algo grande: además de las dos interpretaciones -de Foxx como Nathaniel Ayers, espléndido violinista, esquizofrénico y "sintecho", y Downey Jr. como Steve Lopez, periodista de Los Angeles Times que descubre al talentoso Nathaniel-, una historia más que atractiva y una banda sonora emocionante. 

Aún así, Wright no ha sabido exprimir todos esos elementos, quiere emocionar y lo consigue a duras penas y en contadas ocasiones. Jaime Foxx, quien ya ganara un Oscar por su papel de Ray Charles en "Ray", bien podría haber vuelto a optar a la estatuilla si se le hubiera dirigido bien. Es ese tipo de papel que gusta a la Academia y, más aún, al público. 

La película entretiene pero si lo que buscas es emoción aconsejo que rebusques en la videoteca y hagas un revisionado de "Shine" (también comentada en este blog); quizás si Joe Wright lo hubiera hecho, habría sacado mucha más punta al personaje principal. Un 5 sobre 10.

18 de septiembre de 2012

"El primer día del resto de tu vida". Pasa la vida.

La vida no es más que eso, un sinfín de situaciones que nos agradan o nos disgustan que no hacen más que crear lo que fuimos, somos o seremos. 

Rémi Bezançon, realizador francés de la también comentada en este blog "Un feliz acontecimiento", nos repasa un día en concreto de cada uno de los miembros de la familia Duval a lo largo de doce años. Jaques Gamblin, Zabou Breitman, Déborah François, Marc-André Grondin, Pio Marmaï, son los actores que dan vida al matrimonio y a sus tres hijos. 

Aunque sí parte de cierta moralina familiar, está muy bien narrada, tiene momentos verdaderamente grandiosos como el plano en que la madre está desinflando el cojín del taxi de su marido, entre otros. Los actores, cada uno en su lugar, están notables. Una comedia francesa abordada con sensibilidad y no sensiblería que agradará a todo aquel que piense que cada vez más el cine europeo no tiene nada que envidiar al americano, si es que alguna vez lo tuvo.

"Le premier jour du reste de ta vie" deja satisfecho de haber visto buen cine sin demasiado aspaviento. Música más que acertada. Un 6'5 sobre 10.

16 de septiembre de 2012

"Jeff y los suyos". ¿Señales?, haberlas haylas.

Jason Segel es conocido sobre todo por la exitosa serie "Cómo conocí a vuestra madre" y, aunque tenga ya en sus espaldas varios largos, de momento a su carrera no se le puede llamar meteórica. Aquí da vida a Jeff, un papel cómico y dramático en la misma medida. Su cara y su personaje transmiten simpatía y bondad.

Los hermanos Duplass, Mark y Jay, "firmantes" y "filmantes" de la agradable y soprendente "Cyrus", continúan en la senda del cine independiente pasito a pasito hasta que llegue el día que por hacer una película con gran éxito de taquilla, la gente querrá ver sus trabajos anteriores y pensarán que ya eran buenos entonces. Ambas tienen en común unos personajes singulares que se escapan del canon establecido de "gente normal", una relación madre-hijos no muy común y, como no, ese tono y ambientación que tienen la mayoría de películas "indies".

Una madre y dos hijos que a pesar de su distancia moral y/o física, luchan contra el desarraigo familiar. Jeff piensa que las señales le llevarán al punto de partida de una nueva vida sin saber que ese punto puede ser volver al inicio.

Hay secuencias que podrían sobrar, pero hay otras que son dignas de recordar como la de Susan Sarandon (madre de los dos protagonistas) empapada en la silla de su trabajo mientras sus compañeros huyen despavoridos por el aviso de un incendio en el edificio.

Si el cine ha dejado un hueco a otros hermanos (Coen, Farrelly, Wachowski, Scott,...), que haga más hueco todavía a estos Duplass que pintan muy pero que muy bien.

Lo mejor: algunas secuencias que emocionan, la música y la interpretación de Jason Segel. Lo peor: algunas secuencias protagonizadas por Ed Helms (hermano de Jeff en la película) que, aunque acabe por gustar su personaje, su presentación echa un poco para atrás. Un 6'5 sobre 10.

15 de septiembre de 2012

"Starbuck". Semental Wozniak.

Ken Scott, realizador proviniente de la televisión, debuta en el largo con "Starbuck", una película canadiense que parte de una idea algo destartalada pero que la va ordenando y estabilizando conforme se desarrolla el metraje.

David Wozniak, un cuarentón que dedicó buena parte de su adolescencia a la donación de semen, es sorprendido por un gerente de la clínica anunciándole que tiene 533 hijos, de los cuales 142 lo quieren conocer.

Patrick Huard es el encargado de dar vida a Wozniak. Es quizás lo mejor de la película. Su cara está llena de comicidad. La primera parte del film es comedia pura y dura, al estilo cine independiente americano, pero en la segunda mitad da un salto al drama que podría ser reprochable y, si no, es porque sigue teniendo destellos que provocan la risa y, a veces, la carcajada.

Los personajes y ciertos pasajes hacen de esta película una película para pasar un buen rato, no alcanza la perfección, por supuesto, pero sí que deja en el espectador una sonrisita en la cara incluso pasados unos días desde su viosionado. Un 6'5 sobre 10.

9 de septiembre de 2012

"Un feliz acontecimiento". Hormonas en montaña rusa.


Una pareja se conoce en un videoclub y concretan una cita haciendo uso de los títulos de las películas. Una idea ingeniosa.

Quedarse embarazada, un proceso de cambios, de muchos cambios, físicos y hormonales, de espacio y de tiempo...

Tema hecho celuloide en innumerables ocasiones, pero pocas veces lo verás contado de una forma tan natural como aquí. No sólo se nos muestra lo bonito que debe ser un embarazo, sino que también te muestra el desequilibrio hormonal que sufre la mujer y con ello el desequilibrio emocional hacia sus seres queridos. El problema no es que te cambie la vida, sino simplemente no saber adaptarse con ilusión a esos cambios, seguir llevando el mismo ritmo de vida que llevabas antes de esos nueve meses de gestación o ver en tu propio hijo a una especie de ladrón del espacio y del tiempo.

Aunque está repleta de tópicos sobre la maternidad/paternidad, no escucharás más de los que surgieron durante las treinta y ocho semanas más cuatro días de embarazo de tu propia pareja. Eso es así. Parece que todo el mundo (incluido hombres) hayan estado embarazados al menos una vez en su vida.

La película se hace simpática en la gran parte de su metraje. Con cierta comedia y algo de drama. La interpretación de Louise Bourgoin en el papel de Barbara, la futura madre, es natural como la vida misma, como un embarazo mismo. Se come la historia ella solita. Nicolas (Pio Marmaï), su pareja, aunque algo por debajo de ella, su personaje también se hace atractivo. No perder detalle de la madre de ella; pequeña pero brillante participación de Josiane Balasko.

Remi Bezançon, director que ya obtuvo cierto éxito con su inmediatamente anterior "El primer día del resto de tu vida" no nos descubre nada nuevo pero sí lo transmite con una naturalidad que bien agradece el espectador. Un 6'5 sobre 10.

8 de septiembre de 2012

"Shine". Geoffrey Rush deslumbra.

Un por entonces desconocido actor australiano de nombre Geoffrey y de apellido Rush se mete brillantemente en la piel de un excelente y demente pianista, David Helfgott. Demente por la severidad de un padre que quería a su hijo, que sentía un extraño orgullo hacia él, que quería que triunfara pero no mucho más allá de las cuatro paredes de su casa y, mucho menos, lejos de su país.

Los otros dos actores que interpretan al David niño (Alex Rafalowicz) y al David adolescente (Noah Taylor) están casi a la altura de Rush. Pocas películas considero recomendables por la interpretación de un actor, al margen del guión, fotografía, etc..., pero es que si además de una historia atractiva podemos disfrutar del "trabajazo" de Geoffrey Rush, pues mejor que mejor. Es curioso que para haber saltado a la fama mundial en 1996 (sólo hace 16 años), me da la sensación de que es un actor de los de toda la vida, y es que después de este su posiblemente mejor papel, le llegaron muchos otros de gran nivel: "Shakespeare in live", "Elizabeth", "Piratas del Caribe", "Llámame Peter", "Munich", "El discruso del rey"..., ahí es nada. También cabe destacar el papel del padre severo de David, Armin Mueller-Stahl; grandioso.

Al margen interpretativo, la historia, basada en hechos reales, es de esas historias que suelen agradar al espectador sobre niños prodigio, en este caso, del piano. Muy bien estructurada y con más de tres grandes momentos (destaco cuando toca "El vuelo del moscardón" de Rimsky-Korsakov en un restaurante ante el asombro de los presentes; absolutamente brillante), gusta y emociona. Un 7'5 sobre 10.

"Margin call". Cavando hondo.

Buen debut de J.C. Chandor en la direccion y un elenco de actores a los que no se les puede pedir más; dan lo que esperas de ellos aun sabiendo que lo que esperas es mucho. Si alguno destaca sobre los demás ese es el siempre excelente Kevin Spacey..., pero ninguno se queda lejos de él: Jeremy Irons, Paul Bettany, Simon Baker ("El metalista"...), Stanley Tucci y Demi Moore están más que dentro de las exigencias del espectador.

Horas antes del caos financiero de 2008, un grupo de inversores demuestran que ante la mesa de un ordenador pueden cambiar no sólo sus vidas sino la del resto de la población mundial. 

Con diálogos acertados que no aburren con términos económicos que sólo conocen los del gremio sino que hacen aún más atractiva la trama de la historia, tristemente inspirada en hechos reales, hacen de esta cinta, junto con las grandes interpretaciones, un producto algo más que interesante. Ver al personaje de Kevin Sapcey cavando un hoyo no tiene precio. Un 7 sobre 10.

2 de septiembre de 2012

"Lulú on the bridge". Y la música dejó de sonar.

Harvey Keitel interpreta a un famoso saxofonista que una noche es herido de gravedad tras un tiroteo producido en el local donde actuaba. La música es su vida, está divorciado y es cuando ve cerca su muerte cuando decide aferrarse a la vida. Se hace con una caja que contiene una piedra azul que provoca una especie de orgasmo amoroso a aquellos que la contemplan. Una piedra tan irreal como parece serlo la relación surgida entre los dos protagonistas, Keitel y una espléndida Mira Sorvino. Ambos interpretan magníficamente sus papeles. Aunque el final es previsible, la forma de desarrollar la trama es tan interesante como desconcertante.

La atmósfera y la interpretación de Keitel evocan al Martin Scorsese de sus inicios. Ignoro si Paul Auster es mejor escritor que director ya que sólo he leído uno de sus libros ("Míster Vértigo") y he visto una de sus películas (ésta en concreto). Supongo que es mejor escribiendo debido a que es más conocido en esa faceta.

En resumidas cuentas se trata de un producto que entretiene, que gusta por sus interpretaciones pero que desconcierta en varios momentos. Se puede ver pero, a la vez, se puede no ver. Un 5'5 sobre 10.

"Mi vida como un perro". Como perro te tratan, perro eres.

El director sueco Lasse Hallström ("¿A quién habla Gilbert Grape?", "Las normas de la casa de la sidra", "Chocolat", "La pesca del salmón en Yemen"...) dirigió en 1985 "Mi vida como un perro", quizás la mejor de su carrera, al menos para el que esto escribe. La cinta es sueca y no americana y, además tiene casi 30 años.

Podría decirse que Hallström saltó a la fama mundial con "Las normas de la casa de la sidra" o "Chocolat", pero claro, ahí contaba con capital estadounidense y con actores de renombre como Charlize Theron, Juliette Binoche o Johnny Depp..., pero es en "Mi vida como un perro" donde un chaval llamado Anton Glanzelius interpreta fantásticamente a Ingemar, un niño que ve como su madre va consumiéndose poco a poco a raíz de una enfermedad terminal. Ingemar se abstrae de la realidad pensando en Laika, la perra que mandaron al espacio para que allí muriera. Siente cierta atracción por los perros, tanto que llega a actuar como ellos. Se ve obligado a abandonar su hogar e irse a vivir con unos familiares a un pueblo sueco donde Ingemar parece querer empezar una nueva vida. Lástima que este pequeño actor danés nunca jamás volviera a la interpretación. Ahora es propietario del mayor canal de televisión sueca, TV4.

A pesar de ser un dramón basado en hechos reales, Hallström consigue un perfecto equilibrio con la construcción de unos personajes fuera de convencionalismos y situaciones cómicas que consiguen que al término de la película no tengas un nudo en el estómago sino la satisfacción de haber visto buen cine. Un 7'5 sobre 10.

22 de agosto de 2012

"Las nieves del Kilimanjaro". Rica gente.

Tener o no trabajo depende de una tómbola. Muestra de los tiempos que corren.

Un drama de rabiosa actualidad pero contado con un optimismo y positividad que bien vendría a más de uno en la misma situación. Michel es trabajador y sindicalista en una empresa portuaria y el encargado de notificar los despidos de veinte de ellos. Se trata de un sindicalista de los pies a la cabeza, de los de antes, no de los de ahora (salvo alguna excepción). Su ideología y la defensa de los derechos de los trabajadores van mucho más allá de tener una nómina a fin de mes.

Jean-Pierre Darroussin, habitual en las películas de Robert Guédiguian (director), aunque me gustó más en "El Havre" (también comentada en este blog) interpretando al astuto inspector, aquí da vida a Michel. Una interpretación entrañable y loable pero que queda un poco a la sombra del trabajo de Ariane Ascaride en el papel de Marie-Claire, mujer de Michel. Es la nota alegre, con sus bailes y su sonrisa contagian al más inmune de los espectadores.

El último cuarto de hora es lo mejor. La comparación del ser humano con los distintos animales según su aspecto o su carácter es genial. Y es que no hace falta irse a África para poder contemplar dicha fauna. Simplemente te sientas y observas la playa. Poco a poco te sentirás como en un safari a bordo de un jeep.

Un drama actual sobre el trabajo, sobre la familia y sobre la autenticidad de la amistad y de las relaciones humanas en general que el mismo Guédiguian admite haberse inspirado en un poema de Victor Hugo, "La gente pobre". Un 7 sobre 10.

"Profesor Lazhar". Apender enseñando.

Un profesor de origen argelino se presenta a ocupar la vacante dejada por una malograda profesora en una escuela de primaria de Montreal.

Tras la imagen impactante ocurrida durante los cinco primeros minutos de metraje, impactante para el espectador, pero más aún para los niños estudiantes, esta historia te atrapa. No es la típica película donde el profesor endereza la vida de sus pupilos. Lazhar es argelino y tiene ante sí la importante misión de conseguir que los niños superen lo vivido unos días atrás. Él es el primero que debe sobreponerse al vacío que dejó su antecesora. La satisfacción que le produce enseñar a los niños se ve recompensada por la estima que poco a poco van otorgándole los pequeños.

Una gran interpretación de Mohamed Fellag en el papel del profesor argelino, una historia que extrae los sentimientos del espectador dejándoselos a flor de piel, una narración inteligente y un ligero toque de humor hacen de este film canadiense un indispensable del cine profesor-alumno. Un 7 sobre 10.

"Regreso al paraíso". Dilema vital.

Tres jóvenes amigos están de vacaciones en Malasia. Tienen diversión, chicas, playas espectaculares y...hachís. Dos de ellos deciden volver a Estados Unidos y retomar su rutina. El otro prefiere quedarse alegando su amor por los animales y la naturaleza. Dos años más tarde una abogada se pone en contacto con los que decidieron volver a Estados Unidos. Necesita su ayuda y, el amigo que se quedó en Malasia, mucho más.

Son de esas historias que hacen que te preguntes qué harías si estuvieras en el lugar de los protagonistas. Mantiene el suspense de una manera más que notable. Al frente del reparto están Vince Vaughn, Anne Heche y Joaquin Phoenix. Este último hace una interpretación sobresaliente. 

El consumo o tráfico de drogas en países donde está muy perseguido ya se ha visto en la gran pantalla en varias ocasiones. Ninguna llega a la altura de "El expreso de medianoche" de Alan Parker, donde la identificación con el personaje consigue que sufras casi tanto como él, pero esta cinta de 1998 dirigida por Joseph Ruben ("Durmiendo con su enemigo", "El buen hijo", "Asalto al tren del dinero"...) consigue que te identifiques con quienes tienen el dilema de su vida ante sí y no con la víctima.

Buena dirección, buen suspense y buenas interpretaciones en un producto que te entretendrá de principio a fin. Un 6'5 sobre 10.


15 de agosto de 2012

"Las marismas". Andar en falso tras Stieg Larsson.

El islandés Baltasar Kormákur firma este thriller policíaco ambientado en Mýrin (Islandia) y basada en la novela de Arnaldur Indriðason. No sé si se trata de aprovecharse del éxito de la trilogía "Millenium", pero lo que sí es evidente es que no puedes verla sin que te vengan a la mente imágenes de la historia protagonizada por Lisbeth Salander. Hablando cinematográfica y no literariamente (no he leído ni unos ni otros libros) "Mýrin" (título original) se queda a la altura del betún. Aunque sí es cierto que la atmósfera creada y los paisajes islandeses te atrapan desde el minuto cero y hacen prever un producto interesante, finalmente, gracias al embrollo de tanto nombre y personaje y, aunque hayas entendido la historia, te despista mientras vas atando cabos.

Los personajes están construidos desde los tópicos de este tipo de cine; no obstante, la interpretación de Ingvar Eggert Sigurðsson, actor de renombre en Islandia y que da vida al protagonista de este thriller, es bastante notable.

Quizá si esta cinta se hubiera convertido en una miniserie de tres, cuatro o cinco capítulos habría estado mejor estructurada y no tan embotellada. Un 5'5 sobre 10.

10 de agosto de 2012

"Dolls". Caes tú, caemos los dos.

En 2002 llegó a nuestras pantallas "Dolls", película del actor y director japonés, Takeshi Kitano. Diez años después es una película que sigue siendo de culto y apareciendo en los rankings de lo mejor del cine asiático. Nunca me cansaré de reivindicar el cine oriental, aunque hace ya muchos años que él mismo se reivindicó.

Tres historias de amor con un nexo en común, el amor llevado a los extremos. Si dedicación, constancia y admiración son los ingredientes básicos para mantener viva la llama, Kitano nos lo muestra en tres actos intercalados. La belleza en la fotografía tanto con luz natural como artificial consigue que no le des marcha rápida en algunos fragmentos que llegan a cansar un poco, especialmente en una de esas tres relaciones amorosas. 

Todos somos como muñecos cuando comienza la chispa. Nos dejamos llevar tal y como hacen los titiriteros japoneses con sus figuras inertes pero capaces de transmitir. Parece que no tengamos vida, que necesitemos la ayuda de una mano para movernos y para sentir y hacer sentir. El comienzo de la película es magistral y el plano final majestuoso. Si te gusta el cine, en concreto el cine asiático, no dudes en verla, aunque quizás ya lo hayas hecho. Un 7 sobre 10.

¡No nos quitarán lo bailao!



9 de agosto de 2012

"La búsqueda". Los pasos de la redención.

No cabe duda de que Zhang Yimou ama su China, su China rural, sus costumbres, sus gentes, sus montañas, sus aldeas, todo lo "made in China"...pero, considero que da demasiadas pinceladas sobre la bondad de sus gentes y sus normas.

No sé si un acto de redención es un acto de cierto egoísmo; ¿buscas la aceptación de la persona dañada o buscas sentirte bien contigo mismo?. Considero que si no hay aceptación, no hay lugar para la redención.

Takata, un japonés al que su nuera le acaba de decir que su hijo, con el que no tiene trato desde hace tiempo, emprende un viaje a la China profunda con el propósito de grabar la ópera que tanto gustaba a su hijo y poder enseñársela antes de su muerte. Un hombre que proyecya la imagen de su propio hijo en un niño chino, al que da abrazos que ya perdió con su hijo, al que trata como nunca lo hizo a su hijo; un niño que en toda su inocencia ignora ser el poseedor de la llave del cuarto de la redención.

Un viaje a la redención dirigido enormemente por Yimou. Igualmente enorme es la interpretación de Takakura Ken como Takata, el padre viajero. Un bonito y emotivo final. Un 7 sobre 10.

8 de agosto de 2012

"Old boy". Un plato que se sirve frío.


Buen cine que bebe de otro buen cine pero que también goza de un sello diferenciador. Alusiones encuentro alguna al Hitchcock de "Recuerda" en los planos iniciales de los relojes así como en las escaleras que muestran el laberinto mental del protagonista; al Spike Jonze de "Cómo ser John Malkovich" (el escondrijo se encuentra en la séptima planta y media); al David Lynch de "Mulholland drive" en cuanto a los tonos rojizos de varias estancias de la película y en cuanto a la confusión al espectador de no saber realmente qué está pasando hasta bien llegado el tercer cuarto de la historia y, por último, al Quentin Tarantino de "Kill Bill" en cuanto a la crudeza de algunas escenas, al montaje y a la venganza en la que está inmerso el personaje principal.

El coreano Park Chan-wook nos sumerge en un universo oscuro en la que supone la seguna entrega de su triología sobre la venganza. 

Después de pasarse 15 años encerrado no saber dónde y, lo que es peor, no saber por cuánto tiempo, Dae-su Oh, no busca sólo respuestas sino venganza. Si la venganza es un plato que se sirve frío, él ha tenido quince años para interiorizarla y enfriarla, pero lo que no sabe es que fuera de ese agujero no va a ser más libre. La venganza no ha hecho más que comenzar.

Al brutal montaje y a una banda sonora acertadísima hay que añadir la sobresaliente interpretación de Choi Min-sik dando vida a Dae-su Oh. Unos primeros planos desgarradores.

A pesar de los esfuerzos de quien fuera presidente del Jurado en Cannes, de apellido Tarantino, "Old boy" no logró la Palma de Oro (se la llevó "Fahrenheit 9/11" de Michael Moore) y tuvo que conformarse con el Gran Premio del Jurado. Sí logró el galardón a Mejor Película en Sitges en 2004

Si te han gustado al menos dos de las películas a las que hago referencia en el primer párrafo, te gustará esta cinta coreana y, si te han gustado las cuatro, la verás más de una vez. Un 8 sobre 10.
(Ilustración cedida por Juanjo Casanova -mi cuñado-)

6 de agosto de 2012

"Take shelter". Tras la calma vuelve la tormenta.

El cine independiente americano también es capaz de ofrecernos productos que se salen de los moldes "indies" pero que, sin embargo, consiguen mantener su propia esencia. Alguien podría decirle al señor M.Night Shyamalan que eche un vistazo a esta película y aprenda que para hacer un buen thriller psicológico no hace falta tanta parafernalia ni tanto susto facilón; Jeff Nichols, director de esta cinta, podría darle algún apunte al respecto.

Es algo lenta, pero esa lentitud hace que te adentres poco a poco en la mente de una persona que sufre unas pesadillas apocalípticas. No se sabe si está enfermo o si realmente son imágenes premonitorias. Esa persona es Curtis, interpretado por Michael Shannon ("Boardwalk empire"...). Buena interpretación, así como la de Jessica Chastain ("El árbol de la vida", "Boardwalk empire"...) en el papel de Samantha, mujer de Curtis. Bueno él, mejor ella, aunque también es cierto que parece más sencillo hacer de mujer sufridora y prepleja que de hombre padecedor. En todo caso notables interpretaciones. 

La atmósfera que crea Jeff Nichols te atrapa y te mantiene alerta, porque aunque no creas en premoniciones sí consigue que no apartes la vista de la pantalla. La música ayuda y mucho. Un producto que sorprende y, a la vez, gratifica. Cosechó varios premios, cosa que me alegra. Un 7 sobre 10.

5 de agosto de 2012

"Ni uno menos". Educación para todos.

Zhang Yimou, como ya hiciera en su siguiente cinta "El camino a casa", abarca el tema de la educación en el mundo rural y/o marginal. En este caso es una niña de trece años que se ve obligada a sustituir al profesor titular de una escuela y, éste le promete 10 yuan si a su regreso permanecen en la escuela todos los niños. No se trata de dinero, se trata de no privar a nadie de un derecho fundamental como es la educación.

Partiendo de la base de que los actores no son profesionales, la sencillez en los diálogos, muchas veces redundantes, se pasa por alto. Wei Minzhi, la niña maestra, es la Wei Minzhi real, así como el alcalde y el niño rebelde que huye a la ciudad. Wei decide ir a la ciudad en busca del niño haciendo gala de un enorme tesón; es aquí donde la historia se traslada a un universo desconocido por los dos jóvenes protagonistas, un universo de coches, edificios altos y gente que únicamente ve en esos niños un incordio sin saber que en humanidad y valores no hay quien los gane. Yimou hace uso de cámaras ocultas que dan más realismo si cabe a las escenas.

Bailando entre el cine de ficción y el documental, Yimou realiza de manera sobresaliente, con algún exceso perdonable de moralina, un producto que emociona, transmite y da que pensar. Alguna secuencia es bella hasta decir basta. Un León de Oro del festival de Venecia más que merecido. Un 8 sobre 10.

28 de julio de 2012

"Like crazy". Binomio transatlántico.

Pocas veces una historia sobre el primer amor ha sido contada tan realista y sencillamente como lo hace Drake Doremus en este buen producto del cine independiente americano. 

A pesar de que una historia de amor entre dos jóvenes es difícil de contar sin caer en pastelismos ni ñoñerías, Doremus lo consigue. Sí peca un poco de los clichés establecidos del cine romántico, pero la belleza narrativa y visual consigue eclipsarlo.

Una pareja de guapa y guapo, Felicity Jones y Anton Yelchin, Anna y Jacob en la historia se enamoran en Loa Angeles. Ella está en la Universidad y él diseña muebles. El problema llega cuando acabada la carrera Anna debe volver a Londres, su ciudad natal. Los momentos vividos juntos y, sobretodo, los sentimeintos mutuos consiguen que esa relación transoceánica no se vaya a pique, aunque bien es sabido que la distancia hace el olvido o es la ¿distancia la que fortalece más aún esos sentimientos de necesidad?. Sea lo que sea y acabe como acabe la historia, merece ser vista. La manera de ser contada, tan sencilla como imprevisible (comparándola con otras pelis de la misma temática que sí son pastelones), la química que surge entre los dos intérpretes y, por extensión, entre los dos personajes y la posición de la cámara situándose en el lugar de un "vouyeur" imaginario hacen de este producto un producto interesante y satisfactorio para el espectador devorador de pastelitos (repito, éste no lo es) y para el amante de productos diferentes. Un 7 sobre 10.

"La isla (Seom)". Gore Ki-Duk. Gora Ki-Duk.

Si de algo sabe, y mucho, Kim Ki-duk es hablar a través de las imágenes. Cada corte entre plano y plano supone un silencio tan breve como el de respirar para seguir hablando. Su personaje principal, la propietaria de un negocio de pesca, no menciona una sola palabra en todo el metraje, quizá algún gemido de placer, de llanto o de dolor, pero nada más. Pero es con Ki-duk no hace falta nada más, al fin y al cabo las imágenes pueden llegar a ser más sugestivas que la palabra, y para muestra un botón.

Personajes llenos de dolor, llenos de culpa, deseosos de amar y ser amados y sedientos de sexo, de un sexo carnal y primitivo. Imágenes que difícilmente podrás olvidar salvo que, previamente, hayas apartado la mirada. Un escenario natural tan bello como misterioso, que recuerda al de "El arco" (también de Ki-duk) o más bien dicho, al revés, ya que "La isla" es cinco años mayor; incluso hay ciertas similitudes en el guión: pescadores que van a pescar y a pecar, personaje principal que no dice ni mú, obsesión por el sexo, hombres que creen poseer a la mujer (o viceversa)...

El clima que sabe crear este director coreano es digno de elogiar y, prueba de ello, están productos posteriores como "Samaritan girl", "Dream", "Time",...A día de hoy ninguno de sus trabajos ha llegado a la altura de "Hierro 3" pero sí ha conseguido grandes resultados de crítica y público. Un 6'5 sobre 10.

"El Havre". Inmigrante ayuda inmigrante.

Un drama humano suavizado con tintes cómicos sobre la inmigración ilegal. Gente que deja atrás su país natal pensando que llegar a Europa es llegar a la salvación.

Marcel Marx (André Wilms), inmigrante legal, antes escritor de cierta fama y ahora limpiabotas, ha elegido Le Havre, ciudad portuaria de la Alta Normandía francesa, para dedicarse al betún, trapo y esponja y, así, poder estar más cerca de la gente. Su vida se limita a su trabajo, al bar de la esquina y a su mujer, hasta que ésta cae enferma y es ahí cuando se le cruza en el camino un niño negro que ha conseguido escaparse del contenedor en el que venía dejando atrás a sus compatriotas.

La genial interpretación de André Wilms junto con la textura de la imagen, la estética que hace recordar el cine de los setenta y el humor ciertamente ácido, esta película finlandesa dirigida por Aki Kaurismäki, consigue que no te olvides de ese drama humano, sin caer en tremendismos, a la vez que te diviertes con las ocurrencias de Marcel y de otros tantos personajes de la historia, especialmente el del inspector (Jean-Pierre Darroussin). Buena película con mejores personajes. Un 7 sobre 10.

25 de julio de 2012

"Corre, Lola, corre". Ritmo, ritmo, ritmo.

El segundo largo de Tom Tykwer y, posiblemente, por el que comenzó a ser conocido este director alemán, no deja indiferente al espectador. Puede que haya quien piense que es chirriante y desquiciante, pero también habrá quien la considere una película casi de culto. 

Si algo tiene esta cinta es un ritmo frenético que no dejaría echar la siesta al más dormilón. Es como si se tratara de un videoclip de hora y cuarto, donde las imágenes van más rápido, si cabe, que la música electrónica. Se podría dividir en tres actos, cada uno de ellos siguiendo el mismo hilo argumental pero cambiando las consecuencias, como si Lola y su novio pudieran echar marcha atrás y elegir la opción que hará que salgan exitosos de la situación en la que se ven envueltos. Él necesita 100.000 marcos para saldar una deuda y ella no deja de correr a la vez que va improvisando de dónde sacarlos.

Si el "Efecto mariposa" dice que "el simple aleteo de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo", en "Corre, Lola, corre" nos demuestra que una pequeña alteración en el desarrollo de un día, puede tener enormes consecuencias, incluso marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Y de eso trata esta película. Es un tema que ya hemos visto en otras películas como "Dos vidas en un instante" y "El efecto mariposa" entre otras..., pero en esta cinta alemana es donde, de una manera más directa, se nos muestra que aún cruzándote con las mismas personas en ese mismo día, todo depende de un solo movimiento en falso, un giro inesperado o un repentino pensamiento para que cambie el guión. 

Una Franka Potente, en el papel de Lola, marcando un estilismo agresivo (pelo rojo, tez pálida, pantalones verdes y una camiseta gris de tirantes) y un montaje trepidante hacen de esta cinta un producto indispensable del cine de los noventa, aquél en el que la narratividad, la estética y el ritmo de las imágenes comenzaron a alcanzar otra dimensión. Un 7'5 sobre 10.

22 de julio de 2012

"Heaven". La cámara toca el cielo.

Con guión de Krzysztof Kieslowski ("Tres colores: Azul, Blanco y Rojo", "La doble vida de Veronica"...) y de su guionista habitual Krzysztof Piesiewicz, Tom Tykwer ("El perfume", "La princesa y el guerrero", "Tres"...), toma las riendas de la dirección de una película si no sobresaliente sí notable.

Pocos directores mueven la cámara como él, pocos encuadran como él y pocos hacen un uso tan inteligente de la grúa como Tykwer. Planos espectaculares. Atención especial al plano del tren en el túnel. Ya lo demostró en su anterior "La princesa y el guerrero" y lo ha seguido haciendo hasta su última "Tres".

Cate Blanchett es una gran actriz, pero es en esta cinta alemana donde más me ha gustado. Los gestos de sufrimiento al enterarse de que es la causante de la muerte de cuatro personas son grandiosos. Le acompaña en pantalla un Giovanni Ribisi ("Lost in translation", "Avatar", o el hermano atontadillo de Phoebe en "Friends"...) de poco gesto en la cara pero que aun así llega a transmitir todos sus sentimientos: amor, ayuda, culpa...

Una película sobre cómo el amor puede unir a dos personas por el simple hecho de estar en el lugar y momento adecuado, aunque ese lugar sea una sala de interrogatorio y ese momento sea el propio interrogatorio a Philippa (Blanchett). Un final simbólico. ¿El amor está en el aire?. ¿Cuanto más alto podré volar?. Un 7'5 sobre 10.

21 de julio de 2012

"Exótico Hotel Marigold". ¿Exótico?. ¿Éxito?.


Un elenco de grandes actores y actrices desperdiciado por un flojo guión que no busca nada más allá del mero entretenimiento. Con una Judi Dench y un Tom Wilkinson notables a la cabeza de un gran reparto, es curioso que tratándose de una película británica, sea Dev Patel, el indio protagonista de "Slumdog Milionaire", el actor que mejores momentos aporta a la historia.

¿El resto?, pues eso, una comedia entretenida que, acercándose un poco a la temática de "Cocoon", no le llega ni a la suela de los zapatos. Tampoco es que aquella fuera una obra maestra, pero si es de esas películas a las que guardas cierto cariño y añoranza. Lo siento señor Madden, pero no, ha querido hacer algo tierno y simpático y le ha salido un garabato. Un 4'5 sobre 10.

16 de julio de 2012

"Viaje a Darjeeling". Tres hermanos y un destino.

Adrien Brody, Owen Wilson y Jason Schwartzman interpretan a Francis, Peter y Jack, los tres hermanos protagonistas de esta comedia de Wes Anderson. Tres hermanos que lo único que tienen en común es la sangre y el viaje en el que embarcan tras la muerte de su padre. Aunque el viaje no sale cómo ellos esperaban, sí que les sirve para unirse como tres piezas de un rompecabezas muy difícil de encajar.

A pesar de que esta cinta no está a la altura de "Los Tenembaums" ni de "Life aquatic", se vuelve a notar el sello de Anderson tanto en el continente como en el contenido. El tono amarillo, naranja y azul de los escenarios es característico del cine de Wes Anderson, así como la construcción de los personajes y los conflictos familiares que construyen el guión. Contando con un prólogo en forma de cortometraje titulado "Hotel Chevalier" interpretado por Jason Schwartzman y por Natalie Portman, tanto el corto como el largo se pueden ver de manera independiente sin necesitarse el uno al otro.

Una road movie entretenida, con sus buenos y malos momentos, pero que se deja ver y, más aun, si eres seguidor de este director de Houston que, casi nunca, deja indiferente al espectador. Un 6 sobre 10.

15 de julio de 2012

"Martha Marcy May Marlene". Hitchcock + Haneke.

Sin duda alguna uno de los mejores debuts cinematográficos del año. Sean Durkin se presenta al que será su público con una película ambientalmente inquietante. La sobriedad en el manejo de la cámara donde cada zoom, travelling o panorámica empiezan y terminan en el mejor de los encuadres (encuadres atípicos pero realistas), contribuye a crear una sensación de desasosiego muy similar al cine de Haneke, especialmente al de "Funny games". También vienen a la mente recuerdos sobre la película "Canino" del griego Giorgos Lanthimos (comentada en este blog). Hace unas cuantas décadas era Hitchcock el que sabía mover la cámara como si manejara tus propios ojos. Se nota que Durkin ha mamado cine y se ha quedado con lo mejor.

Si a un buen guión y a una buena técnica se le añade unas buenas interpretaciones, el resultado es una cinta que consigue hipnotizarte de principio a fin. Elizabeth Olsen (hermana de las gemelas Olsen de "Padres forzosos") hace una brillante interpretación trasmitiéndonos la inestabilidad emocional de su personaje. Un personaje que después de haber ingresado en una especie de comuna o secta donde de alguna manera viven algo más asalvajados, utilizando el temor como arma y sin apenas contacto con el mundo civilizado, decide escapar y volver a casa de su hermana. El montaje de esta película cobra un gran protagonismo pasando de un tiempo pasado (en esa comuna) a un tiempo presente (en casa de su hermana) de una manera tan sutil como inteligente. El final abierto que se nos presenta consigue que no nos desprendamos del film con facilidad. En esto, Sir Alfred Hitchcock, también era un genio.

Una nueva joya del cine independiente estadounidense recomendable a los seguidores de Haneke y Hitchcock y a los amantes de los thrillers psicológicos. ¡Un aplauso para Sean Durkin y su puesta de largo!. Un 7'5 sobre 10.

12 de julio de 2012

"Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos". "Sangle" fácil.

¿Quién diría a los hermanos Coen, que tras 25 años del estreno de su ópera prima -quizá una de las mejores óperas primas del cine contemporáneo-, Zhang Yimou, un director chino de renombre, iba a hacer un remake de su "Sangre fácil"?.

Pero no es un remake al uso. Mientras que la "coeniana" era cine negro, un thriller brillante que acabó por convertirse en cine de culto, la de Yimou es un cinta oriental con un humor absurdo e infantil cuyos personajes, aunque a veces acertados, te hacen caer en el aburrimiento.

Tratándose de un film de Yimou, se echa de menos abundantes efectos especiales del tipo de "La casa de las dagas voladoras" y "Hero". Salvando la fotografía, los decorados y tres momentos visualmente brillantes, el resto no hace nada por sumar números a un film extrañamente recomendable. Un 5'5 sobre 10.

"El clan de los irlandeses". Penn y Oldman en "estado de gracia".

A pesar de contar con un elenco de actorazos de la altura de Sean Penn, Gary Oldman y Ed Harris (todavía hoy siguen dando grandes frutos); a pesar de tratarse de una película de mafia, a pesar de la música de Ennio Morricone, a pesar de una buena fotografía y, a pesar de las expectativas que me había creado, erperaba algo más de esta película de Phil Joanou; seguramente la culpa no la tendrá ni el director ni la película, sino mis propias expectativas.

No obstante es una buena película sobre un grupo de irlandeses que, habiendo creado su propia "familia", deambulan por las calles delinquiendo y matando personas como quien masca chicle después de fumarse un cigarro. Tiene alguna referencia a "El Padrino", no sé si consciente o inconscientemente, pero la tiene. En ciertos momentos también evoca a "The Goodfellas -Uno de los nuestros-". 

Si el personaje de Gary Oldman, que aunque trabaje con genialidad, carga un poco bastante, el de Ed Harris no me lo acabo de creer como capo de ese clan, quizá le falte dureza en el rostro. Quien sí  borda su actuación elevándola al notable alto es un jovencito Sean Penn en el papel de Terry Noonan. Es de los pocos actores que es bueno desde que empezó y va mejorando con los años.

Desconozco si se había barajado la posibilidad que otro director asumiera la realización del proyecto, pero es evidente que Phil Joanou, habiendo podido estar entre los grandes del género habida cuenta de los ingredientes con los que contaba, no pasará a la historia como un gran realiador. Quizá debería echar la vista atrás y recordar lo bien que lo hizo en el documental sobre U2, "Rattle and hum". Quizá sea eso, que se le dé mejor el cine documental. Un 6'5 sobre 10.

11 de julio de 2012

"Academia Rushmore". Comedia algo diferente.

Quizá la película más floja de Wes Anderson, al menos de las disfrutadas por mí. Tal vez porque sólo era su segundo largometraje y, hasta hoy, lleva siete. Ha ido puliéndose película tras película.

Aunque en este film también hay mucho personaje, es el principal, el joven Max Fisher sobre el que recae toda la historia. Un Max Fisher interpretado por Jason Schwartzman (sobrino de Coppola e hijo de Talia Shire, la Connie Corleone de "El Padrino" o la Adrian de "Rocky"). Es cierto que, a pesar de su juventud (sólo contaba con 17 primaveras), es capaz de cargar con el guión a la espalda y ponerse a la altura de actorazos como el asiduo de Wes Anderson, Bill Murray.

Un alumno, Max, y el benefactor del colegio, el señor Blume (Bill Murray) se enamoran de la misma mujer, Miss Cross (Olivia Williams), profesora del colegio; uno por la novedad que supone el enamoramiento con 15 años y, el otro, porque su matrimonio hace tiempo que se fue al garete. A partir de ahí van surgiendo divertidos momentos. Este sería a grandes rasgos el telón de fondo de un drama convertido elegantemente en comedia. Un 6 sobre 10.

"Los Tenembaums". Peculiar familia.

Otro disparate del genial Wes Anderson. Según por donde se mire "disparate" podría ir a favor o en contra de la película. En mi caso es un genial disparate.

Si algo caracteriza a Anderson es la construcción de los personajes, unos personajes que, además de ser muchos, hacen sombra al guión y están limados hasta el límite. Cada uno tiene su peculiaridad y su protagonismo en la historia. Es de ese cine que si te gusta no quieres perderte ni un segundo del metraje. Mucho detalle en menos de dos horas.

La foto adjuntada me permite evitar hablar de los actores y actrices, considero que, salvo los niños, sobran las presentaciones. Mencionar especialmente el trabajo del grandísimo Gene Hackman. A pesar de que la comedia no sea su fuerte, teniendo en cuenta su filmografía, creo que anda varios escalones por encima del resto de intérpretes. Hace un papel que parece estar hecho a su medida, a su imagen y semejanza y, de hecho, se llevó algun premio por ello. Excelente.

El comienzo de la película, con esa presentación tan minuciosa de los personajes, recuerda un poco a la francesa "Amelie" de Jean-Pierre Jeunet. Casualmente ambas producciones son del mismo año, así que evitaremos especulaciones.

La banda sonora es otro plato fuerte en las películas de Wes Anderson y en ésta, no iba a ser menos. Divertida película aunque algunos puedan opinar totalmente lo contrario. Si te apetece ver un film que se sale de los moldes tradicionales de comedia, quizá sea ésta la película que andas buscando. Un 7'5 sobre 10.

10 de julio de 2012

"Hero" ("Ying Xiong"). Versos coloridos.

Si de algo se caracteriza el cine asiático es de su poesía visual y, posiblemente, uno de sus mejores poetas sea el chino Zhang Yimou. Si ya nos sorprendió y enriqueció Ang Lee con su "Tigre y dragón", Yimou le sigue o le pasa de muy cerca con su "Hero", una historia sobre los reinados chinos antes de su unificación. 

Independientemente de un argumento que pueda interesar más o menos atendiendo al perfil del espectador, se trata de un producto merecedor de ser disfrutado por cualquier persona merecedora de disfrutarlo. Yimou nos ofrece toda la gama de colores posibles casada a la perfección con unos efectos especiales asombrosos, una fotografía espectacular, unas batallas coreografiadas al milímetro y unos escenarios, naturales casi todos, bellos hasta decir "basta".

No me cansaré de decir que el cine asiático es una joya que, a pesar de ser para todo tipo de espectadores, es una minoría la que realmente lo sabe apreciar; minoría si la comparamos con el consumo masivo de productos "u.es.ei" comerciales que, como su nombre indica, tienen como único objetivo la recaudación. 

No es de extrañar que Zhang Yimou nos volviera a sorprender dos años más tarde con su cinta más conocida: "La casa de las dagas voladoras".

Si eres de los que piensa que cada película tiene su momento, no dudes ni un segundo en gozar de esta película un día de esos que dices: "me apetece ver una gran película". Un 7'5 sobre 10.

8 de julio de 2012

"Fantástico Mr.Fox". Fantástico Sr.Anderson.

Wes Anderson y Noah Baumbach repiten binomio, tras "The life aquatic with Steve Zissou", en el guión de "Fantástico Mr.Fox" sobre la novela "El superzorro" de Roald Dahl.

Una película de animación stop-motion que narra la historia de un astuto zorro, Mr.Fox, que tras enterarse de la noticia de que va a ser padre, decide abandonar el mundo de los robos de gallinas y demás animales de granja. Pero esa decisión parece no ser definitiva. Como fábula que es, entretiene, hace pensar y, sobretodo, enseña.

Aunque quizá una cinta de animación no ayuda demasiado a catalogar a un director de cine convencional, si ya has visto algo de Wes Anderson, apreciarás su sello...El tono de los diálogos, los planos que van moviéndose de manera frontal enseñando poco a poco los escenarios, el color de su fotografía, la utilización de la palabra "taco" en sustitución de cualquier taco real, consiguiendo así que los mayores lo pillen y los niños no escuchen el taco. "Me taco en la mar" es sólo un ejemplo de varios. Aunque fue "Up" la cinta que se alzó con la estatuilla a la mejor película de animación, no significa que "Fantástico Mr.Fox" sea menor, simplemente es distinta y no cuenta con el sello Pixar/Disney. Sobra decir que "Up" también me emocionó.

Una película de niños para mayores o una película de mayores para niños. Para mayores y para niños, lo dejaremos ahí. Personajes memorables, gags divertidísimos, ritmo de vértigo, música brillante de Alexander Desplat ("El discruso del rey", "El árbol de la vida", "El escritor"...) obligan al espectador a disfrutar como un enano. Una película de "taco" madre. Un 8 sobre 10.

"Les Lyonnais". El hampa lionesa.

Otra gran película del cine galo. Olivier Marchal dirige con maestría esta cinta que cuenta la historia de Los Lioneses, una banda criminal que llevó a cabo numerosos atracos en la Francia de los años setenta. Bajo las órdenes de Edmond Vidal "Momon", ya retirado del mundo de la delincuencia, el grupo debe reunirse de nuevo para sacar de prisión a su amigo y casi hermano Serge.

Con un montaje inteligente que nos enseña la preparación y ejecución del plan, también se nos narra la historia de este grupo desde su origen, como ya lo hiciera Coppola en la segunda parte de "El padrino"; de hecho si de algo peca esta película es de las numerosas referencias y/u homenajes que se le hace a la trilogía de Los Corleone. Hay una línea muy fina entre lo que puede ser un homenaje bien hecho o un abuso de los clichés de "El padrino". "Les Lyonnais" es una gran obra, pero quizás sería más grande si Coppola no hubiera llevado a cabo la producción de su trilogía.

Familia, amistad, traición, chivatos, torturas, sangre fría, asesinatos, lealtad, deslealtad, etc...son los ingredientes del cine negro, del cine de gangsters, pero es cierto que, al estar acostumbrados a historias del hampa de Chicago, Nueva York, Sicilia, Nápoles,...es lo que hace de este film, no un film único sobre la mafia francesa, pero sí, al menos, distinto.

Con un montaje que roza la vertiginosidad, una fotografía muy lograda y unas interpretaciones a la misma altura, esta cinta de Olivier Marchal debe ser disfrutada por los amantes del buen cine, en concreto del cine negro. Recomendable sin temor a reprimendas. Un 7'5 sobre 10.

"Los infieles". Ingrata sorpresa.

La sociedad Bercot-Cavallé-Courtès-Dujardin-Hazanavicius-Lartigau-Lellouche no funciona o no ha funcionado. Salvando algunos momentos sinceramente graciosos, la película como tal no va más allá del mero entretenimiento. Un proyecto con tanta cabeza pensante pocas veces funciona.

Varios capítulos de la vida de dos amigos que hacen gala de la infidelidad allí por donde pasan. Parece mentira que dos personas que acaban de salir exitosos de la gala de los últimos Oscars con "The artist", Hazanavicius como director y Dujardin como actor, se hayan embarcado en un proyecto tan falto de calidad como éste. Ni sé ni quiero saber los resultados de taquilla de este tubo francés, pero imagino que de no haber sido por el previo éxito de "The artist" no se habría comido ni un torrado. Para los buenos resultados en cuanto a calidad que está ofreciendo el cine francés en los últimos años, ésta en cuestión es la cinta que más me ha defraudado. Sí, los protagonistas son atractivos y se comen la cámara; pero además de eso y de alguna que otra carcajada no hay más. Un 4 sobre 10.

3 de julio de 2012

"The life aquatic with Steve Zissou". Color, color, color.


Wes Anderson ("Los Tenenbaums", "Fantástico Mr.Fox", "Moonrise kingdom"...) firma el guión y la dirección de esta película llena de color, de un color casi irreal. Noah Baumbach (director y guonista de "The squid and the whale: una historia de Brooklyn", también comentada en este blog) es también coguionista de esta hilarante y tan extraña película como interesante.

Fantástico Bill Murray sobre el que sobra poner referencias filmográficas, aunque quisiera añadir que a pesar de saltar a la fama por ser el cabeza pensante de "Los Cazafantasmas", luego le llegaron papeles mucho más interesantes, algunos de ellos dramáticos y, otros, todo lo contrario; para el que dude de las dotes interpretativas de este actor les aconsejo que vean "Lost in translation" de Sofia Coppola o "Flores rotas" de Jim Jarmusch. Aunque la comedia siempre ha sido su fuerte ("Atrapado en el tiempo", "Vaya par de idiotas", las que son a mi parecer sus mejores comedias), creo que ha demostrado con creces que es capaz de hacer lo que le echen y, además, salir muy airoso de la experiencia.

Cuando una idea es difícil de transmitir con palabras, más difícil es aún hacer una película sobre ella; y es aquí donde Wes Anderson, cargado de confianza, constancia y perseverancia se embarca en una aventura para que esa idea quede plasmada en el celuloide con un resultado mucho más que interesante. Aunque es claramente una comedia, es muy difícil de catalogar en el inmenso abanico que abarca dicho género; es transgresora, excéntrica y extravagante, es atrevida e hilarante y, con esos calificativos sumados se convierte en una asombrosa película de estética sin igual.

Si a tu mejor amigo se lo come una bestia marina de dudosa existencia en una expedición submarina y decides organizar otra expedición para encontrar al animal y matarlo como venganza debes llamarte Steve Zissou, porque dudo que otro ser racional sea capaz de montar la que monta Zissou (papel interpretado por Bill Murray). Junto a Murray y, casi siempre por debajo en cuanto a peso interpretativo, nos encontramos con un reparto de lujo: Anjelica Huston, Willem Dafoe, Owen Wilson, Cate Blanchet y un actor que siempre me ha gustado y le había perdido la pista, Jeff Goldblum.

Inteligente utilización de la banda sonora que cuenta con temas originales de David Bowie o versioneados por un brasileño de la tripulación con la única compañía de su guitarra. Una decisión con un resultado sorprendente.

Incatalogable pero atrevida cinta que cala en la vista y el oído del espectador. Un 7'5 sobre 10.