16 de noviembre de 2012

"El regreso". Me quito el sombrero.

El título hace referencia a la vuelta del padre al hogar tras doce años sin ver a su mujer y a sus dos hijos. Pero más que regreso del padre, la película nos habla de un viaje, un viaje más metafísico que físico; un viaje donde los protagonistas no tienen más que hacer frente a sus miedos e inquietudes dando el salto a su maduración- El severo padre quiere conseguir en pocos días lo que no ha querido hacer en doce años. Los hijos, preadolescentes, claro que tienen miedos, claro que han sabido vivir sin la figura de un padre y, precisamente por ello, se preguntan por qué ha tenido que volver. Quizás haya vuelto para ofrecerles la salvación, para liberarlos de ese miedo, aunque ellos no lo sepan. 

La figura del padre es como si se tratase de un Jesucristo salvador...Les ofrece vino, no les da pescado sino que prefiere que sean ellos los que lo pesquen, les lleva a una isla que no será más que el lugar donde ellos se liberen de las mordazas del miedo y, una vez hecho, ya podrá ir en paz con los brazos en cruz.

Soberbias interpretaciones de los tres protagonistas masculinos destacando por encima de todas la de Ivan Dobronravov, como el hijo pequeño. Transmite de una forma magistral la inocencia y la chulería que podría tener un niño de esa edad y salpicado de las mismas circunstancias. Konstantin Lavronenko, el padre y Vladimir Garin, el hijo mayor, no se quedan atrás ofreciendo al espectador unas impresionantes interpretaciones. Al fin y al cabo la película es ellos tres, ya que la madre y la abuela de los niños aparecen para que sepamos que existen, pero son pocos los minutos de metraje en los que aparecen.

El cuarto protagonista podría ser la fotografía; posiblemente una de las mejores fotografías que yo haya disfrutado del cine contemporáneo. Ayuda en sobremanera a crear un clima de tensión y de incertidumbre e incluso a olvidar ciertos momentos de la película de relativa lentitud. Lentitud que, a su vez, retroalimenta a la historia.

El film, que supuso el debut como director de Andrei Zvyagintsev, obtuvo el León de Oro en Venecia en el año 2003. Gran dirección, grandes interpretaciones, gran fotografía, gran guión y gran música. ¿Es para quitarse el sombrero?. Creo de verdad que sí. Un 8 sobre 10.

15 de noviembre de 2012

"Poesía". Poesía sin contraindicaciones.

 Mija, una anciana a la que le acaban de diagnosticar principios de Alzheimer, vive con su irresponsable y desobediente nieto. Su amor por la poesía la lleva a apuntarse a un curso. "Para escribir poesía hay que saber ver"; eso es lo que les dice el profesor el primer día de clase. El problema de Mija es que al principio no sabe ver pero, poco a poco y gracias a los conflictos personales y familiares que la rodean, Mija consigue abstraerse de ese mundo y comienza a ver poesía hasta en un fruto caído del árbol. 

Quizás la poesía se debería abordar por insipración y no por vía de escape o medicina como lo hace Mija. Aunque finalmente y con su "Canción de Agnes" parece que por fin le haya llegado la primera luz.

Indistintamente de un guión muy bien elaborado donde se mezcla el drama con el thriller y algunos arranques cómicos, nos encontramos ante un film que no esconde, que ofrece más de lo que pide. Todo ello con una discreta pero acertadísima dirección. ¿Para qué floriturear un film que ya de por sí es simple poesía?. Con una magistral actuación de Yun Junghee en el papel de Mija y un guión y una dirección a cargo de Lee Chang-dong se trata de un film indispensable para aquellos que quieren pasar un rato ameno sin miedo a algún que otro sobrecogimiento (en este caso, del alma). Un 7 sobre 10.

13 de noviembre de 2012

"Despedidas". Ayudamos a viajar.

El director nipón Yojiro Takita nos cuenta una historia tan bella en forma como en contenido.

Daigo Kobayashi (Masahiro Motoki) es un violoncelista que se ve obligado a trasladarse a su ciudad natal con la compañía de su mujer al ser disuelta la orquesta con la que actuaba. Encuentra un trabajo como amortajador, vistiendo y maquillando a los muertos con el fin de que estos emprendan su último viaje de la forma más digna posible. A simple vista el argumento puede echar un poco para atrás, pero aseguro después de haberla visto dos veces que es una gran obra. Consiguió el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en la edición de 2008 y fue la gran triunfadora de los Premios de la Cinematografía Japonesa, consiguiendo hasta 10 premios.

Un drama salpicado de ciertos momentos cómicos que no hacen más que aportar realismo a una historia hermosa, contada de una forma que atrapa al espectador. La banda sonora es tan grande como el propio film. Quizá al papel de su mujer, interpretada por Ryoko Hirosue, le habría quitado algo de inocencia. Eso sí, tanto el papel de Daigo como el de su jefe (Tsutomu Yamazaki) son dignos de celebrar llevando el peso de la historia sin lugar a dudas. Con un final a duras penas previsible, la película consigue emocionar e incluso brotar la lágrima en el espectador.

Recomendada a todos aquellos reacios de ver cine oriental. Es una buena manera de adentrarse en un cine que hará que enlaces unos títulos con otros si de verdad lo sabes apreciar. Luego será difícil pasarlo por alto. Un 7 sobre 10.

12 de noviembre de 2012

"Mother". Madre coraje.

Una madre, de la que depende su hijo retrasado, es capaz de hacer cualquier cosa para demostrar la "aparente" inocencia de su hijo en un caso criminal. Desde un primer momento cree en ella, no ve que su hijo sea capaz de cometer un asesinato. Eso lo creemos todos pero ¿y si resulta que al final es más capaz de lo que creíamos?; pues eso, que una madre y un padre harán lo posible para demostrar la "aparente" inocencia de su hijo en un caso criminal.

Con un ambiente y una trama que bien podría recordar a "Memories of murder", Joon-ho nos regala una historia más individual pero tan crítica con el colectivo como la que más. Se trata de otra denuncia al sistema policial y judicial de Corea del Sur donde, al parecer, se preocupan más de meter a alguien en prisión y cerrar el caso que de seguir con la investigación. Que quede claro que lo digo desde el desconocimiento real de esa situación, hablo desde la imagen que ha proyectado en mí cierto cine surcoreano. Si no, véasen la ya citada "Memories of murder" o "Sympathy for Lady Vengeance" de Park Chan-wook.

Con dos protagonistas principales, la madre y el hijo, Bong Joon-ho nos ofrece una lucha interpretativa genial, muy igualada y que, aunque sea por poco la gana la madre Hye-ia, interpretada por una magnífica Hye-ja Kim, suponiéndole el premio al la Mejor Actriz otorgado por la Asociación de Críticos de Los Ángeles. No es para menos.

Interesante, bello y desconcertante comienzo de película. Otro gran producto de Bong Joon-ho. Un 7 sobre 10.

9 de noviembre de 2012

"Joint Security Area". Objetividad en el objetivo.

Park Chan-wook, en el que supuso su tercer largometraje se planta en una posición de denuncia sobre la situación que se vive actualmente en las dos Coreas. Una denuncia tratada de la manera más objetiva posible, con las dificultades que ello conlleva. Aunque ambos mandos son conscientes que tras varias décadas declarado el "alto el fuego" las hostilidades deberían haber quedado para el recuerdo, ninguno de ellos es capaz de volver a enfundar el arma y convivir de la mejor manera posible.

Se nos muestra como una relación de amistad puede estar muy por encima de lo que es un conflicto político-militar. Chan-wook, un año antes de meterse de lleno en lo que supondría su trilogía sobre la venganza nos ofrece un thriller espectacular, con un guión a la misma altura y una música y fotografía que cogen de la mano a toda la historia de principio a fin. Grandioso el detalle de la foto final. Una foto que tras haber visto la película puede servir como de foto-resumen de la misma; los cuatro protagonistas miran el objetivo (foto que acompaña este comentario). Una foto en movimiento que, hoy en día, ya hemos visto más veces, pero si consideramos que esta película data del año 2000, nos damos cuenta de que Park Chan-wook no sólo merece un hueco entre los buenos directores contemporáneos, sino entre los mejores. Su talento no ha hecho más que empezar llegando a convertirse, años más tarde, en un director de fama mundial con varios premios a sus espaldas.

No sé si escribo desde la pasión, pero de lo que sí estoy seguro es que tras haber disfrutado de siete de sus films, no pienso perderlo de vista. Lo recomiendo hasta el infinito y más allá. Un 7'5 sobre 10.

8 de noviembre de 2012

"Lo imposible". Lágrima fácil.

El español Juan Antonio Bayona tras obtener gran éxito con su primer largo "El orfanato", vuelve a ponerse tras las cámaras con "Lo imposible", la historia real de una familia que sobrevivió al tsunami que sacudió la costa tailandesa en 2004. Sin ánimo de ofender, lo que parece verdaderamente imposible es que una película con sello, capital y técnicos españoles pueda derivar en una superproducción que ha batido todos los récords de recaudación durante sus primeras semanas en la cartelera. Incluso el tsunami fue recreado en los estudios de la Ciudad de la Luz de Alicante; no me lo puedo creer, si al final va a resultar que sirven para algo esos estudios. Quizás lo que no sirva para nada es la gestión que de ellos se está haciendo.

En cuanto a la historia es cierto que ayuda y mucho saber que termina bien. A pesar de eso, Bayona consigue estremecer al espectador, consigue hacerlo llorar centrándose más en el drama particular de la familia que en la catástrofe natural en la que murieron miles de personas. 

Con cierto talento, dinero y unas buenas interpretaciones no parece difícil provocar la lágrima fácil, esa lágrima que suele gustar al espectador medio que va a la sala de cine con los "kleenex" bajo el brazo. Es más fácil hacer llorar que reír. Eso es así.

En cuanto a los intérpretes, Ewan McGregor me gusta y me cae bien, pero tampoco se sale; eso sí, Naomi Watts es posiblemente una de las actrices que mejor sabe transmitir con gestos el drama personal. No creo que sea casualidad que González Iñarritu la escogiera para su "21 gramos" y Michael Haneke para su versión yanki de "Funny games"...Watts suele bordar este tipo de papeles. Al margen de McGregor y Watts y los actores que interpretan a los dos menores de la familia, está Tom Holland en el papel de hijo mayor llevando el peso de la película con muy buena nota.

Habría ayudado no saber que se trata de una familia real y con final feliz hasta pasada la hora y tres cuartos de metraje, porque al fin y al cabo una vez pasado el tsunami lo único que espera el espectador es el reencuentro de la familia.
Aunque me reconozco no muy amigo de este tipo de películas he de presuponer que pasará como un tsunami arrasando en taquilla. La verá mucha gente y la he visto yo. Dudo que repita visionado. Ya pasó el tsunami. Un 5 sobre 10.

5 de noviembre de 2012

"The host". Única en su especie.

No soy muy habitual del cine fantástico y, mucho menos del de monstruos, pero como disfruté con "Memories of murder" quise ver algo más Bong Joon-ho, director de esta cinta en la que el cine fantástico se entremezcla con el thriller y con la comedia.

¿Qué puedo decir?...pues que no llega ni de lejos a la altura de "Memories of murder" aunque sí guarda el mismo control de la cámara y del encuadre. De eso parece saber mucho Joon-ho; y es que, a fin de cuentas, ver una película no significa sólo disfrutar de las interpretaciones o el guión, sino que una buena dirección acompañada de una buena música puede hacer de una película un gran producto. En la entremezcla de géneros lo que sí consigue este film es que no te hagas ni la mínima idea de qué pasará en la siguiente secuencia. Su imprevisibilidad y su diferenciación con el resto del género, la hace única dentro de su género.

Aunque no cale tanto en el espectador sí que le dejará con ganas de seguir viendo cine de este realizador surcoreano. Un 6 sobre 10.

1 de noviembre de 2012

"Memories of murder". Thriller VS Thriller.

El director surcoreano Bong Joon-ho firma otro gran thriller del cine de su país.

En esta ocasión no es un thriller al uso...Hay un asesino en serie con sus respectivos asesinatos sin resolver, hay unos detectives un tanto cómicos en sus maneras, hay un detective que viene de fuera para ayudar en la investigación, hay testigos, hay sospechosos...pero....., hay un final tan sorprendente como el que más dentro del género del thriller.

Song Kang-Ho protagoniza esta cinta coreana erigiéndose como un actor de gran talla, por lo menos, en el cine de su país.

Estamos ante una gran película que hará las delicias de todo aquel al que gusten los thrillers de final inesperado pero que debe saber que le supondrá un mazazo no sólo a él sino también al género al que pertenece este tremendo film. Un 7'5 sobre 10.

27 de octubre de 2012

"Thirst". Cine a borbotones.

Aunque no soy nun amante del subgénero vampiresco, he de reconocer que nunca lo había disfrutado de este modo. Aquí no hay colmillos, no hay estacas, hay crucifijos que no causan efectos,..., eso sí, hay sangre y mucha, a borbotones, a sorbos, a tragos.

Park Chan-wook es capaz de pasar de un género a otro dotándoles de una nueva visión, más personal, más desquiciante pero, no por eso, menos gratificante. En algún comentario sobre la película he leido que estamos ante el "Crepúsculo" coreano. De eso nada. No tiene nada que ver. Mientras una (la saga juvenil) se hace aprovechando el tirón de las novelas y la gran afluencia de público adolescente para recaudar más y más, Chan-wook nos da otra visión, menos convencional pero más cinematográfica.

Cuesta un poco pillarle el tono a la película, pero una vez lo pillas llegas a disfrutar de la segunda mitad haciendo que olvides la lentitud de la primera. Pocas veces he visto una secuencia de cama tan realista (a excepción del cine X, claro está) como en esta cinta coreana. Chan-wook sigue dominando todo el arte cinematográfico, es un maestro. Sabe salirse del canon pero con maestría.

La interpretación de la protagonista femenina (Kim Ok-bin) es digna de aplaudir como así lo hicieron en el festival de cine de Sitges de 2009 otorgándole el premio a mejor actriz. El masculino (Song Kang-ho) tampoco deja nada que desear, pero ella se come la cámara.

Se pasa del asombro a la risa como de plano a plano. Aunque muchos critican eso, yo no creo que la intención del director coreano de "Oldboy" sea meter miedo o provocar risas, sino que ha querido dar su visión en forma de película sobre un subgénero ya muy manido y, a mi modo de ver, lo ha consegudio, con extravagancia, sin escatirmar en excesos, pero bueno, estamos hablando de Park Chan-wook, no de Nora Ephron. Un 7 sobre 10.

26 de octubre de 2012

"La delicadeza". Ser auténtico triunfa.

Audrey Tautou, aunque parece haberse desprendido del icono francés que le supuso "Amelie", es casi imposible ver una película suya sin que te venga a la memoria aquella fábula parisina de Jean-Pierre Jeunet. No sé si es bueno o malo, lo que sí sé es que ella sigue fiel a sus principios y quiere seguir haciendo cine en Francia -que no es poco- sin necesidad de instalarse en Hollywood y llenarse los bolsillos a base de bazofias. Salvo "El código Da Vinci" de Ron Howard y "Negocios ocultos" de Stephen Frears, el resto de su filmografía (más de una veintena de películas) es francesa. Pocas actrices afrancesan más un film que la mera aparición de Tautou.

En esta ocasión, los hermanos Foenkinos (David y Stéphane) debutan en el séptimo arte con la adaptación de una novela del mismo David y con el mismo título. 

Nathalie (Tautou), pierde a su marido (Pio Marmaï) en un accidente de tráfico. Aferrada al duelo, parece sellar las puertas de su corazón hasta que un compañero de trabajo entra en su despacho sin ninguna intención pero que, al fin y al cabo, supondrá el punto de partida de una nueva vida para ambos.

Más allá del guión, aparentemente sencillo, nos encontramos ante una historia que gusta ver, que huye de convencionalismos y consigue que te identifiques con los personajes. Junto a Audrey Tatou está François Damiens en el papel de Markus, un tipo algo extraño pero rebosante de autenticidad, bondad y nobleza. Y será precisamente esa autenticidad la que encandile a Nathalie. Damiens se come su papel y, en determinados momentos, es el que lleva el peso de la película. 

La manera en la que se nos cuenta la historia nos desprende del tópico "el físico no es lo importante". Al fin y al cabo lo que buscamos es estar a gusto el uno con el otro, ¿no?. Sí, claro que sí. Un 6'5 sobre 10.

24 de octubre de 2012

"Three extremes". Asian power.

Fruit Chan, Park Chan-wook y Takashi Miike, tres directores asiáticos de reconocida fama unen sus fuerzas para crear un conjunto titulado "Three extremes". "Dumplings" de Chan, "Cut" de Chan-wook y "Box" de Miike, son tres historias de media duración donde más que el terror se puede apreciar el horror de la condición humana.

En "Dumplings", una mujer se resigna a envejecer siendo capaz de llevar cualquier tratamiento posible para que su piel siga tersa, y menudo tratamiento. En "Cut", un director de cine debe evitar que el extra de una película corte los dedos de su mujer, pianista por cierto, y, para ello, debe ser capaz de hacer algo que lo marcará para siempre. "Box" es, posiblemente, la que más me ha sobrecogido; dos hermanas trabajan como contorsionistas hasta que una de ellas despierta envidia en la otra. Entonces, ésta consigue hacer por accidente no evitado (¿?) lo que su envidia le pedía a gritos. 

Aunque soy un admirador incontestable de Park Chan-wook, en estos medio-relatos de horror me quedo con "Box" del japonés Takashi Miike, director de "Hara-kiri" (también comentada en este blog. En conjunto un 6'5 sobre 10. Por separado, "Dumplings" 5'5 sobre 10, "Cut" un 6'5 sobre 10 y "Box" un 7'5 sobre 10.

22 de octubre de 2012

"Acantilado rojo". Extra, mucho extra.

Con una indudable y gran fotografía, John Woo nos traslada a la China del Siglo III. Tras dar el salto a Hollywood en 1993 cuya filmografía , de dusosa calidad ("Blanco humano", "Broken arrow", "Cara a cara"..., entre otras), John Woo regresa a China para ponerse al frente de la superproducción asiática más cara de la historia (al menos en su momento); y es que no es para menos por la cantidad de extras y efectos especiales que tiene.

Al margen de ese espectáculo visual, la historia puede gustar más o menos: guerras entre los Reinos Chinos por la unificación de su país. Con mucha batalla, con mucha sangre y con mucho extra, pero que mucho y una música acorde a lo visual.

No siempre lo más caro es lo que más gusta; bueno pues eso, no es ni siquiera de las mejores películas que he visto, pero sí me ha hecho pasar un buen rato porque, en definitiva, he estado ante gran cine. Un 6'5 sobre 10.

"Soy un cyborg". ¡Fuera convencionalismos!.

Hay cierto cine que llega a preocuparme que me atraiga y el de Park Chan-Wook aún más. ¿Cómo admirar una película y dudar si la debo recomendar o no?. Me pasó con "Canino" de Lanthimos, con "Irreversible" de Gaspar Noé y, como no, con la trilogía sobre la venganza del mismo Chan-Wook, así como con esta fábula que ahora trato.

Una película cuyo título, nada sugerente, es "I'm a cyborg, but that's ok" no tiene muchas papeletas para que vaya a verla. He de reconocer que la he visto arrastrado por la admiración a la trilogía sobre la venganza de Chan-wook y porque las críticas que había leido sobre ella eran más que buenas. También es cierto que aquí el director coreano cambia radicalmente de registro sin que deje ni un ápice de su maestría en el cajón. 

"Soy un cyborg" es una fábula en la que una chica es internada en un psiquiátrico porque cree ser un ser cibernético. Con ciertas referencias a "Alguien voló sobre el nido del cuco" de Milos Forman y recordando en ciertos momentos a "Amelie", la fábula francesa de Jean-Pierre Jeunet, Chan-Wook pone en todos y cada uno de los planos su propio sello. Sabe dónde debe colocar la cámara para que no perdamos detalle. 

La jóven "cyborg" entabla una relación sentimental con otro paciente que se cree capaz de robar las conductas del resto. Ella le pide que le robe la compasión para así poder ser capaz de matar a todos los cuidadores del psiquiátrico y no sentir lástima por ello. De hecho, en una de sus ensoñaciones así ocurre. Curioso que un ser cibernético tenga compasión, ¿no?. Casi seguro que más que los humanos.

Un par de secuencias llegan a emocionar cada una en su extremo. Una, la de la matanza perpetrada por la protagonista que antes comentaba y, la otra, una bella secuencia en la que él abre la "compuerta" que ella tiene en la espalda y que da paso a su "cuadro de luces".

No pretendo que la veáis, por una parte lo entiendo, pero por otra en la que afirmo que realmente te encuentras ante buen cine, la recomiendo. Se sale del molde de las pelis "pastelito", pero eso creo que va en favor de esta película. Así que vosotros veréis. Un 7'5 sobre 10.

16 de octubre de 2012

"La cara oculta". Más (y algo mejor) de lo mismo.

Partiendo de la base que peca de muchos tópicos del género de cine al que pertenece (thriller psicológico, terror...): tormentas, una casa grande donde sólo viven dos (o tres) personas, un móvil sin cobertura..., sí es cierto que desde determinado momento de la trama no puedes obviarla.

El espectador sabe más que los protagonistas, mucho más. La trama se centra más en "¡cómo demonios va a salir ella de allí!" que en "¡quién leches está detrás de las paredes!". La tensión no mengua en ningún momento. Está bien hilada la trama aunque ciertos puntos del guión quedan huérfanos, pero bueno, esto pasa en casi todos los films de este género. 

Se trata de una coproducción Colombia-España-USA y está dirigida por el colombiano Andi Baiz, el cual contaba en su haber otro largo, "Satanás, perfil de un asesino". En el reparto nos encontramos con Quim Gutiérrez ("Azul oscuro casi negro", "Primos"...), cuyo personaje a mi modo de ver le falta cierta matización, no acaba de convencer. También está la colombiana Martina García ("Biutiful", "La mosquitera"...) que aporta aire fresco a la cinta y Clara Lago ("El viaje de Carol", "La vida que te espera"...), quizás ante su mejor papel pero le falta algo que consiga despuntar a esta actriz.

En resumidas cuentas nos encontramos ante un film que podría ser prescindible si no ves ni un minuto de su metraje, pero como te pases de esos sesenta segundos, a buen seguro la verás finalizar apoyado en el puro morbo de "¡qué pasará"!. Un 6 sobre 10.

13 de octubre de 2012

"The flowers of war". Zahng Yimou se atrinchera.

Quizás la película más yanqui de Zhang Yimou pero, no por ello, de baja calidad, ni mucho menos. Y es que su personaje principal está interpretado por Christian Bale, un papel más que correcto (me gusta su voz, la original, claro está); a pesar de haber visto muchas y buenas películas de Bale ("The fighter", "El maquinista"...), sigo recordándolo como el niño inocente pero valiente de la grandiosa "El Imperio del Sol"...Se comió él sólo la película y emocionó al mundo entero.

En "The Flowers of war", Yimou sigue demostrando que es un auténtico maestro de lo visual. Memorables los planos a través de los cristales rotos del rosetón de la iglesia. Belleza. En esta ocasión se trata de la adaptación de la novela "Las trece rosas de Nankín" de Yan Geling. Si "Ciudad de vida y muerte" de Lu Chuan nos cuenta la ocupación japonesa de Nankin pero desde un punto de vista más belicoso, más desde el campo de batalla, aquí Yimou nos muestra el mismo drama que supuso aquella II Guerra chino-japonesa o sino-japonesa, pero de puertas adentro, de puertas adentro de una Iglesia donde se encuentran cobijadas unas estudiantes, un joven que debe protegerlas, un falso sacerdote (Bale) y más tarde un grupo de prostitutas.

No pongo en duda de la crueldad de ambos bandos, especialmente del nipón, pero si algo tengo que reprochar a Yan Geling (escritor de la novela) o a Zhang Yimou (director de la película) es que esa crueldad se nos es mostrada única y exclusivamente por parte del bando japonés. Torturaban, violaban y mataban sin escrúpulos, vale, pero los chinos no creo que se quedaran de brazos cruzados, ¿no?. Ese es el único "pero" que le pongo a una obra que, aun no siendo la mejor de Yimou, sí la catalogo dentro de sus obras mayores. Un 7 sobre 10.

9 de octubre de 2012

"Sympathy for Mr.Vengeance". Aquí empezó todo.

Tras haber visto, sufrido y disfrutado las tres partes de la trilogía sobre la venganza de Park Chan-wook, considero a ésta, su primera parte, la más floja pero, no por ello, prescindible, ni mucho menos. Al fin y al cabo es la que llevó a completar la trilogía con "Oldboy" y "Sympathy for Lady Vengeance". Tres películas sin ningún nexo de unión salvo el afán de venganza que empapa a sus protagonistas.

Una puesta en escena atrevida. Chan-wook coloca la cámara en plano angular y delante de ella pasan cosas, todas ellas necesarias. Nada es gratuito. Un guión algo menos elaborado que en sus dos posteriores "venganzas" pero muy bien hilado. La dirección de actores así como su interpretación están a la altura del guión. No pierdas de vista y, mucho menos de oído, a la música, la cual colabora en nuestra inmersión en un mundo de venganza.

El título de la cinta no puede ser más acertado. Chan-wook consigue que te identifiques con todos y cada uno de los personajes que en determinado momento están fraguando sus venganzas. Les entiendes aunque posiblemente no tendrías el valor, pero quisieras tenerlo, de actuar como ellos.

En definitiva y, como ya he dicho, no importa el orden en que veas cada una de las partes de esta trilogía; de hecho yo, no he visto ninguna en su verdadero orden (fecha de estreno), pero es casi inevitable que si ves una, la que sea, te entren ganas de disfrutar de las otras dos. Al menos ese ha sido mi caso. En poco más de un mes, las he devorado.

Irremediablemente habrá detractores de Chan-wook, por su dureza visual y moral, pero lo que no cabe duda es de que es ese tipo de cine que pase el tiempo que pase no te lo puedes quitar de encima. Y ese tipo de cine me gusta. Un 7'5 sobre 10.

6 de octubre de 2012

"Route Irish". Loach flojea.

Ken Loach, el director británico del cine social y político por excelencia nos tiene acostumbrados a unos buenos productos, no excelentes, pero sí buenos. Quizá para alcanzar la excelencia debería probar con otro tipo de cine, menos pretencioso.

Dicho esto y, después de haber visto al menos una decena de sus películas, me permito afirmar que no es la mejor..., tampoco sé si es la peor, pero por la trama, algo liosa y con demasiados nombres, no he conseguido conectar con ella.

A pesar de la interpretación de Mark Womack en el papel de Fergus, un contratista de guerra -la de Irak, como telón de fondo-, no acabo de creerme esa férrea amistad existente entre él y su amigo asesinado en Irak, más aún cuando los dos están o estaban enamorados de la misma mujer. No sé, quizá al ser una cinta de Loach, esperaba algo que me llegara más, tal y como sucedió con "Tierra y libertad", "Mi nombre es Joe" o "Sólo un beso", donde el drama es más humano y social que político.

Loach parece resignarse a hacer una obra maestra, bien porque se conforme con un notable o bien porque sabe que ese tipo de cine, con defensores y detractores, nunca podrá optar al sobresaliente. Dicho todo esto, no pienso ponerle una cruz a un director que me ha hecho llorar con "El viento que agita la cebada" y reír con "Buscando a Eric". Un 5'5 sobre 10.

4 de octubre de 2012

"Tokio blues". Desmontando tópicos.

Tran Anh Hung, dirige notablemente la adaptación de la novela homónima del exitoso Haruki Murakami. 

Bien es cierto que los occidentales o, al menos con los que yo me relaciono, tenemos una noción sobre los japoneses que, a juzgar por el libro-película aquí tratado, es verdaderamente errónea. Se trata de un film que, perfectamente podría haber firmado un director occidental, no sé, francés por ejemplo,..., y si sus intérpretes no fueran nipones y fueran europeos, por ejemplo, me atrevo a afirmar que habría tenido más éxito de la misma manera que me atrevo a afirmar que quizá no tendría la misma sensibilidad.

Siempre que veo una película que está basada en un libro, trato de abstraerme de toda crítica habida y por haber sobre la versión literaria, prefiero verla como si fuera algo totalmente independiente. Sinceramente, me cansa el tópico (casi siempre cierto): "es mucho mejor el libro...". Bueno, pues casi seguro que tengan razón, pero lo que aquí estamos tratando es una película, no un libro, para eso ya hay muchos blogs dedicados a la lectura. Añado que tampoco me he leído el libro, por si no había quedado claro en mis apuntes anteriores. Aún es más, después del visionado me han dado ganas de leer el libro, como ya he hecho en muchas ocasiones: "El silencio de los corderos", "Lolita", "El talento de Mr.Ripley", "Drácula"...

Cada plano está dotado de una sensibilidad y de una atmósfera que atrapan al espectador más escurridizo. La historia es tan romántica como trágica y puede gustar más o menos, pero no hay duda de que estamos ante un buen producto. Un 6'5 sobre 10.

"Hara-kiri". Un suicidio honorable.

Remake de la película "Sepukku", dirigida en 1962 por Masaki Kobayashi, ambas basadas en la novela deYasuhiko Takiguchi. Casi cincuenta años más tarde, el realizador japonés Takashi Miike toma la novela entre sus manos y la readapta, no sólo al cine, sino al 3D. 

Partiendo de la base de que no la he visto en 3D (de momento me niego a ese "adelanto" del celuloide) y que tampoco he podido disfrutar, de momento, de la versión de 1962, la trataré como si de una obra única se tratase. 

Estamos ante una obra dramática, muy bien interpretada y mejor fotografiada. Los nipones saben mucho sobre cómo se debe iluminar una escena o sobre en momento del día es el más adecuado para filmar un escenario natural. Sin tratar de dar juicios de valor sobre lo que significa el "hara-kiri" para la cultura japonesa, la trama se hace atractiva desde el primer momento en que se da paso al primero de los flashbacks. 

Haciendo uso de secuencias que te quitan las ganas de comer y otras quizás demasiado melodramáticas, nos encontramos ante otro buen producto del cine nipón. Un 6'5 sobre 10.

29 de septiembre de 2012

"El hombre sin pasado". Corea Vs Hollywood.

Aunque se nos cuenta una historia infinitamente recurrida en el cine es un film imprescindible dentro del género del thriller. No sé si es porque los orientales (en este caso el surcoreano Lee Jeong-beom, su director) son más sensibles a la hora de contar las historias y cuidan más los detalles, pero lo que está claro es que no tiene nada que envidiar al mejor thriller hollywoodiense. El detalle de la uña pintada es admirable.

Una niña consigue que Cha Tae-sik (Won Bin), ex-agente especial vuelva a pisar el suelo de la realidad del que se había abstraido tras sufrir un atentado en el que asesinan a su mujer embarazada. Mafia, drogas, niña, ex-agente especial, asesinatos, sangre,..., son los ingredientes de muchos platos que se han servido en salas de cine, pero "El hombre sin pasado" tiene algo que la hace distinta y no, no es su nacionalidad, es algo que la hace más profunda, que llega más allá, al estilo de "Leon, el Profesional".

Si te gustó la obra maestra del francés Luc Besson o la trilogía alargada de Jason Bourne y, además no te importa ver cine coreano porque lo sabes apreciar, disfrutarás con esta nueva "joyita" del cine asiático. Un 7 sobre 10.

27 de septiembre de 2012

"Sympathy for Lady Vengeance". El alter ego coreano de Tarantino.

Si Quentin Tarantino tiene un alter ego en la otra parte del mundo, no puede ser otro que el surcoreano Park Chan-wook. 

En la tercera parte de su trilogía sobre la venganza ("Sympathy for Mr.Vengeance"+"Old boy" (también comentada en este blog)+"Sympathy for LadyVengeance"), Chan-wook da rienda suelta a un sinfín de recursos cinematográficos que no hacen más que añadir valor al conjunto del film. 

Si todos hemos pensado más de una vez que si en vez de juzgar a alguien por algún crimen cometido lo dejaran maniatado en medio de un lugar público al servicio de la gente, Chan-wook nos lo cuenta en imágenes. Partiendo de un guión un tanto enrevesado pero entendible al 100%, es decir, currado a conciencia, el espectador se mete de lleno en la historia hasta llegar incluso a permitirse el lujo de no querer mirar ciertas imágenes. La película es macabramente bella o bellamente macabra, según se mire. 

Recomendable para todo aquel que también disfrute del cine de Tarantino. Sabes que vas a ver sangre pero también eres conocedor que vas a disfrutar viéndola (la película, quiero decir, ejem...).

Lee Young-ae se mete en la piel de Lady Vengeance de una manera sobresaliente. La transformación de su personaje es brutal. Sin duda alguna lleva el peso de la película. La banda sonora vuelve a tener su protagonismo y encaja a la perfección. Aunque no he visto la primera de la trilogía, "Sympathy for Mr. Vengeance"- en este caso el orden no altera el producto- la tengo en la parrilla de salida y, como es de esperar, mis expectativas están a la altura de mi valoración de las otras dos. 

Algunas escenas son verdaderamente estremecedoras a la par que brillantes. Gran cine surgido de una gran mente devoradora de cine; algo así como Tarantino. Un 8 sobre 10.

26 de septiembre de 2012

"The Joneses". Una comercial familia.

A pesar de partir de un planteamiento original manteniéndote alerta sobre qué está pasando o sobre qué va a pasar, la película va decayendo poco a poco hasta convertirse en algo perfectamente prescindible.

Los diálogos son como un spot publicitario de hora y media que, aunque vengan a cuento por la temática de la película, cansan. Eso acompañado de la posiblemente peor interpretación de una Demi Moore prácticamente desaparecida del mundo del celuloide (al menos del que más suena) hasta ser rescatada para "Margin call" (también comentada en este blog), hacen que vayas echando pestes conforme avanza el metraje. Y no por la calidad de la película, que también, sino por las expectativas que vas creándote durante los diez primeros minutos de película.

Junto a Demi Moore nos encontramos con los también guapos David Duchovny ("Expediente X", "Californication"...), Amber Heard y Ben Hollingsworth.

Se trata del debut cinematográfico del director Derrick Borte. Le aconsejo desde mi ignorancia que en el próximo guión que escriba se curre un poco más los diálogos y que elimine de la historia toda aquella secuencia que no aporta nada más que metraje a la cinta. Un 4 sobre 10.

22 de septiembre de 2012

"Luces rojas". Farolillo rojo.

Tras haber cosechado mucho éxito de público y de crítica con "Buried", Rodrigo Cortés ha vuelto a la gran pantalla con "Luces rojas" y no, no podemos decir que está a la altura de su anterior proyecto. A pesar de haber demostrado al espectador que es capaz de hacer una película mucho más que interesante con un solo protagonista y en el espacio reducido de un ataúd, no parece haber seguido en la misma onda.

Contando con actores de gran talla como Robert De Niro -ahí es nada- y Sigourney Weaver no está todo hecho, hace falta un buen guión que esté al menos a la altura de sus intérpretes. Buena dirección desperdiciada en un guión que no alcanza la sorpresa ni siquiera en su "sorprendente" final. Golpes musicales al estilo Shyamalan que no sobresaltan. Quizá lo más entretenido y prometedor sea la sesión de espiritismo de la secuencia inicial.

De los tres largos de Cortés, éste ha sido sin duda el que menos me ha interesado y con el que más expectativas me había creado; y es que después de sorprenderme con "El concursante", de vibrar con "Buried", y contando en este último con De Niro y Weaver es imposible no crearse expectativas. A pesar de todo, considero que Rodrigo Cortés tiene cine en las venas y todavía tiene mucho que decir en forma de películas. Un 5'5 sobre 10.

20 de septiembre de 2012

"El solista". Talento desperdiciado.

Joe Wright, director entre otras de "Expiación" y "Orgullo y prejuicio", a pesar de contar con dos pesos pesados como Jaimie Foxx y Robert Downey Jr., nos ofrece su quiero y no puedo.

El film tiene todos los ingredientes para convertirse en algo grande: además de las dos interpretaciones -de Foxx como Nathaniel Ayers, espléndido violinista, esquizofrénico y "sintecho", y Downey Jr. como Steve Lopez, periodista de Los Angeles Times que descubre al talentoso Nathaniel-, una historia más que atractiva y una banda sonora emocionante. 

Aún así, Wright no ha sabido exprimir todos esos elementos, quiere emocionar y lo consigue a duras penas y en contadas ocasiones. Jaime Foxx, quien ya ganara un Oscar por su papel de Ray Charles en "Ray", bien podría haber vuelto a optar a la estatuilla si se le hubiera dirigido bien. Es ese tipo de papel que gusta a la Academia y, más aún, al público. 

La película entretiene pero si lo que buscas es emoción aconsejo que rebusques en la videoteca y hagas un revisionado de "Shine" (también comentada en este blog); quizás si Joe Wright lo hubiera hecho, habría sacado mucha más punta al personaje principal. Un 5 sobre 10.

18 de septiembre de 2012

"El primer día del resto de tu vida". Pasa la vida.

La vida no es más que eso, un sinfín de situaciones que nos agradan o nos disgustan que no hacen más que crear lo que fuimos, somos o seremos. 

Rémi Bezançon, realizador francés de la también comentada en este blog "Un feliz acontecimiento", nos repasa un día en concreto de cada uno de los miembros de la familia Duval a lo largo de doce años. Jaques Gamblin, Zabou Breitman, Déborah François, Marc-André Grondin, Pio Marmaï, son los actores que dan vida al matrimonio y a sus tres hijos. 

Aunque sí parte de cierta moralina familiar, está muy bien narrada, tiene momentos verdaderamente grandiosos como el plano en que la madre está desinflando el cojín del taxi de su marido, entre otros. Los actores, cada uno en su lugar, están notables. Una comedia francesa abordada con sensibilidad y no sensiblería que agradará a todo aquel que piense que cada vez más el cine europeo no tiene nada que envidiar al americano, si es que alguna vez lo tuvo.

"Le premier jour du reste de ta vie" deja satisfecho de haber visto buen cine sin demasiado aspaviento. Música más que acertada. Un 6'5 sobre 10.

16 de septiembre de 2012

"Jeff y los suyos". ¿Señales?, haberlas haylas.

Jason Segel es conocido sobre todo por la exitosa serie "Cómo conocí a vuestra madre" y, aunque tenga ya en sus espaldas varios largos, de momento a su carrera no se le puede llamar meteórica. Aquí da vida a Jeff, un papel cómico y dramático en la misma medida. Su cara y su personaje transmiten simpatía y bondad.

Los hermanos Duplass, Mark y Jay, "firmantes" y "filmantes" de la agradable y soprendente "Cyrus", continúan en la senda del cine independiente pasito a pasito hasta que llegue el día que por hacer una película con gran éxito de taquilla, la gente querrá ver sus trabajos anteriores y pensarán que ya eran buenos entonces. Ambas tienen en común unos personajes singulares que se escapan del canon establecido de "gente normal", una relación madre-hijos no muy común y, como no, ese tono y ambientación que tienen la mayoría de películas "indies".

Una madre y dos hijos que a pesar de su distancia moral y/o física, luchan contra el desarraigo familiar. Jeff piensa que las señales le llevarán al punto de partida de una nueva vida sin saber que ese punto puede ser volver al inicio.

Hay secuencias que podrían sobrar, pero hay otras que son dignas de recordar como la de Susan Sarandon (madre de los dos protagonistas) empapada en la silla de su trabajo mientras sus compañeros huyen despavoridos por el aviso de un incendio en el edificio.

Si el cine ha dejado un hueco a otros hermanos (Coen, Farrelly, Wachowski, Scott,...), que haga más hueco todavía a estos Duplass que pintan muy pero que muy bien.

Lo mejor: algunas secuencias que emocionan, la música y la interpretación de Jason Segel. Lo peor: algunas secuencias protagonizadas por Ed Helms (hermano de Jeff en la película) que, aunque acabe por gustar su personaje, su presentación echa un poco para atrás. Un 6'5 sobre 10.

15 de septiembre de 2012

"Starbuck". Semental Wozniak.

Ken Scott, realizador proviniente de la televisión, debuta en el largo con "Starbuck", una película canadiense que parte de una idea algo destartalada pero que la va ordenando y estabilizando conforme se desarrolla el metraje.

David Wozniak, un cuarentón que dedicó buena parte de su adolescencia a la donación de semen, es sorprendido por un gerente de la clínica anunciándole que tiene 533 hijos, de los cuales 142 lo quieren conocer.

Patrick Huard es el encargado de dar vida a Wozniak. Es quizás lo mejor de la película. Su cara está llena de comicidad. La primera parte del film es comedia pura y dura, al estilo cine independiente americano, pero en la segunda mitad da un salto al drama que podría ser reprochable y, si no, es porque sigue teniendo destellos que provocan la risa y, a veces, la carcajada.

Los personajes y ciertos pasajes hacen de esta película una película para pasar un buen rato, no alcanza la perfección, por supuesto, pero sí que deja en el espectador una sonrisita en la cara incluso pasados unos días desde su viosionado. Un 6'5 sobre 10.

9 de septiembre de 2012

"Un feliz acontecimiento". Hormonas en montaña rusa.


Una pareja se conoce en un videoclub y concretan una cita haciendo uso de los títulos de las películas. Una idea ingeniosa.

Quedarse embarazada, un proceso de cambios, de muchos cambios, físicos y hormonales, de espacio y de tiempo...

Tema hecho celuloide en innumerables ocasiones, pero pocas veces lo verás contado de una forma tan natural como aquí. No sólo se nos muestra lo bonito que debe ser un embarazo, sino que también te muestra el desequilibrio hormonal que sufre la mujer y con ello el desequilibrio emocional hacia sus seres queridos. El problema no es que te cambie la vida, sino simplemente no saber adaptarse con ilusión a esos cambios, seguir llevando el mismo ritmo de vida que llevabas antes de esos nueve meses de gestación o ver en tu propio hijo a una especie de ladrón del espacio y del tiempo.

Aunque está repleta de tópicos sobre la maternidad/paternidad, no escucharás más de los que surgieron durante las treinta y ocho semanas más cuatro días de embarazo de tu propia pareja. Eso es así. Parece que todo el mundo (incluido hombres) hayan estado embarazados al menos una vez en su vida.

La película se hace simpática en la gran parte de su metraje. Con cierta comedia y algo de drama. La interpretación de Louise Bourgoin en el papel de Barbara, la futura madre, es natural como la vida misma, como un embarazo mismo. Se come la historia ella solita. Nicolas (Pio Marmaï), su pareja, aunque algo por debajo de ella, su personaje también se hace atractivo. No perder detalle de la madre de ella; pequeña pero brillante participación de Josiane Balasko.

Remi Bezançon, director que ya obtuvo cierto éxito con su inmediatamente anterior "El primer día del resto de tu vida" no nos descubre nada nuevo pero sí lo transmite con una naturalidad que bien agradece el espectador. Un 6'5 sobre 10.

8 de septiembre de 2012

"Shine". Geoffrey Rush deslumbra.

Un por entonces desconocido actor australiano de nombre Geoffrey y de apellido Rush se mete brillantemente en la piel de un excelente y demente pianista, David Helfgott. Demente por la severidad de un padre que quería a su hijo, que sentía un extraño orgullo hacia él, que quería que triunfara pero no mucho más allá de las cuatro paredes de su casa y, mucho menos, lejos de su país.

Los otros dos actores que interpretan al David niño (Alex Rafalowicz) y al David adolescente (Noah Taylor) están casi a la altura de Rush. Pocas películas considero recomendables por la interpretación de un actor, al margen del guión, fotografía, etc..., pero es que si además de una historia atractiva podemos disfrutar del "trabajazo" de Geoffrey Rush, pues mejor que mejor. Es curioso que para haber saltado a la fama mundial en 1996 (sólo hace 16 años), me da la sensación de que es un actor de los de toda la vida, y es que después de este su posiblemente mejor papel, le llegaron muchos otros de gran nivel: "Shakespeare in live", "Elizabeth", "Piratas del Caribe", "Llámame Peter", "Munich", "El discruso del rey"..., ahí es nada. También cabe destacar el papel del padre severo de David, Armin Mueller-Stahl; grandioso.

Al margen interpretativo, la historia, basada en hechos reales, es de esas historias que suelen agradar al espectador sobre niños prodigio, en este caso, del piano. Muy bien estructurada y con más de tres grandes momentos (destaco cuando toca "El vuelo del moscardón" de Rimsky-Korsakov en un restaurante ante el asombro de los presentes; absolutamente brillante), gusta y emociona. Un 7'5 sobre 10.

"Margin call". Cavando hondo.

Buen debut de J.C. Chandor en la direccion y un elenco de actores a los que no se les puede pedir más; dan lo que esperas de ellos aun sabiendo que lo que esperas es mucho. Si alguno destaca sobre los demás ese es el siempre excelente Kevin Spacey..., pero ninguno se queda lejos de él: Jeremy Irons, Paul Bettany, Simon Baker ("El metalista"...), Stanley Tucci y Demi Moore están más que dentro de las exigencias del espectador.

Horas antes del caos financiero de 2008, un grupo de inversores demuestran que ante la mesa de un ordenador pueden cambiar no sólo sus vidas sino la del resto de la población mundial. 

Con diálogos acertados que no aburren con términos económicos que sólo conocen los del gremio sino que hacen aún más atractiva la trama de la historia, tristemente inspirada en hechos reales, hacen de esta cinta, junto con las grandes interpretaciones, un producto algo más que interesante. Ver al personaje de Kevin Sapcey cavando un hoyo no tiene precio. Un 7 sobre 10.

2 de septiembre de 2012

"Lulú on the bridge". Y la música dejó de sonar.

Harvey Keitel interpreta a un famoso saxofonista que una noche es herido de gravedad tras un tiroteo producido en el local donde actuaba. La música es su vida, está divorciado y es cuando ve cerca su muerte cuando decide aferrarse a la vida. Se hace con una caja que contiene una piedra azul que provoca una especie de orgasmo amoroso a aquellos que la contemplan. Una piedra tan irreal como parece serlo la relación surgida entre los dos protagonistas, Keitel y una espléndida Mira Sorvino. Ambos interpretan magníficamente sus papeles. Aunque el final es previsible, la forma de desarrollar la trama es tan interesante como desconcertante.

La atmósfera y la interpretación de Keitel evocan al Martin Scorsese de sus inicios. Ignoro si Paul Auster es mejor escritor que director ya que sólo he leído uno de sus libros ("Míster Vértigo") y he visto una de sus películas (ésta en concreto). Supongo que es mejor escribiendo debido a que es más conocido en esa faceta.

En resumidas cuentas se trata de un producto que entretiene, que gusta por sus interpretaciones pero que desconcierta en varios momentos. Se puede ver pero, a la vez, se puede no ver. Un 5'5 sobre 10.

"Mi vida como un perro". Como perro te tratan, perro eres.

El director sueco Lasse Hallström ("¿A quién habla Gilbert Grape?", "Las normas de la casa de la sidra", "Chocolat", "La pesca del salmón en Yemen"...) dirigió en 1985 "Mi vida como un perro", quizás la mejor de su carrera, al menos para el que esto escribe. La cinta es sueca y no americana y, además tiene casi 30 años.

Podría decirse que Hallström saltó a la fama mundial con "Las normas de la casa de la sidra" o "Chocolat", pero claro, ahí contaba con capital estadounidense y con actores de renombre como Charlize Theron, Juliette Binoche o Johnny Depp..., pero es en "Mi vida como un perro" donde un chaval llamado Anton Glanzelius interpreta fantásticamente a Ingemar, un niño que ve como su madre va consumiéndose poco a poco a raíz de una enfermedad terminal. Ingemar se abstrae de la realidad pensando en Laika, la perra que mandaron al espacio para que allí muriera. Siente cierta atracción por los perros, tanto que llega a actuar como ellos. Se ve obligado a abandonar su hogar e irse a vivir con unos familiares a un pueblo sueco donde Ingemar parece querer empezar una nueva vida. Lástima que este pequeño actor danés nunca jamás volviera a la interpretación. Ahora es propietario del mayor canal de televisión sueca, TV4.

A pesar de ser un dramón basado en hechos reales, Hallström consigue un perfecto equilibrio con la construcción de unos personajes fuera de convencionalismos y situaciones cómicas que consiguen que al término de la película no tengas un nudo en el estómago sino la satisfacción de haber visto buen cine. Un 7'5 sobre 10.

22 de agosto de 2012

"Las nieves del Kilimanjaro". Rica gente.

Tener o no trabajo depende de una tómbola. Muestra de los tiempos que corren.

Un drama de rabiosa actualidad pero contado con un optimismo y positividad que bien vendría a más de uno en la misma situación. Michel es trabajador y sindicalista en una empresa portuaria y el encargado de notificar los despidos de veinte de ellos. Se trata de un sindicalista de los pies a la cabeza, de los de antes, no de los de ahora (salvo alguna excepción). Su ideología y la defensa de los derechos de los trabajadores van mucho más allá de tener una nómina a fin de mes.

Jean-Pierre Darroussin, habitual en las películas de Robert Guédiguian (director), aunque me gustó más en "El Havre" (también comentada en este blog) interpretando al astuto inspector, aquí da vida a Michel. Una interpretación entrañable y loable pero que queda un poco a la sombra del trabajo de Ariane Ascaride en el papel de Marie-Claire, mujer de Michel. Es la nota alegre, con sus bailes y su sonrisa contagian al más inmune de los espectadores.

El último cuarto de hora es lo mejor. La comparación del ser humano con los distintos animales según su aspecto o su carácter es genial. Y es que no hace falta irse a África para poder contemplar dicha fauna. Simplemente te sientas y observas la playa. Poco a poco te sentirás como en un safari a bordo de un jeep.

Un drama actual sobre el trabajo, sobre la familia y sobre la autenticidad de la amistad y de las relaciones humanas en general que el mismo Guédiguian admite haberse inspirado en un poema de Victor Hugo, "La gente pobre". Un 7 sobre 10.

"Profesor Lazhar". Apender enseñando.

Un profesor de origen argelino se presenta a ocupar la vacante dejada por una malograda profesora en una escuela de primaria de Montreal.

Tras la imagen impactante ocurrida durante los cinco primeros minutos de metraje, impactante para el espectador, pero más aún para los niños estudiantes, esta historia te atrapa. No es la típica película donde el profesor endereza la vida de sus pupilos. Lazhar es argelino y tiene ante sí la importante misión de conseguir que los niños superen lo vivido unos días atrás. Él es el primero que debe sobreponerse al vacío que dejó su antecesora. La satisfacción que le produce enseñar a los niños se ve recompensada por la estima que poco a poco van otorgándole los pequeños.

Una gran interpretación de Mohamed Fellag en el papel del profesor argelino, una historia que extrae los sentimientos del espectador dejándoselos a flor de piel, una narración inteligente y un ligero toque de humor hacen de este film canadiense un indispensable del cine profesor-alumno. Un 7 sobre 10.

"Regreso al paraíso". Dilema vital.

Tres jóvenes amigos están de vacaciones en Malasia. Tienen diversión, chicas, playas espectaculares y...hachís. Dos de ellos deciden volver a Estados Unidos y retomar su rutina. El otro prefiere quedarse alegando su amor por los animales y la naturaleza. Dos años más tarde una abogada se pone en contacto con los que decidieron volver a Estados Unidos. Necesita su ayuda y, el amigo que se quedó en Malasia, mucho más.

Son de esas historias que hacen que te preguntes qué harías si estuvieras en el lugar de los protagonistas. Mantiene el suspense de una manera más que notable. Al frente del reparto están Vince Vaughn, Anne Heche y Joaquin Phoenix. Este último hace una interpretación sobresaliente. 

El consumo o tráfico de drogas en países donde está muy perseguido ya se ha visto en la gran pantalla en varias ocasiones. Ninguna llega a la altura de "El expreso de medianoche" de Alan Parker, donde la identificación con el personaje consigue que sufras casi tanto como él, pero esta cinta de 1998 dirigida por Joseph Ruben ("Durmiendo con su enemigo", "El buen hijo", "Asalto al tren del dinero"...) consigue que te identifiques con quienes tienen el dilema de su vida ante sí y no con la víctima.

Buena dirección, buen suspense y buenas interpretaciones en un producto que te entretendrá de principio a fin. Un 6'5 sobre 10.


15 de agosto de 2012

"Las marismas". Andar en falso tras Stieg Larsson.

El islandés Baltasar Kormákur firma este thriller policíaco ambientado en Mýrin (Islandia) y basada en la novela de Arnaldur Indriðason. No sé si se trata de aprovecharse del éxito de la trilogía "Millenium", pero lo que sí es evidente es que no puedes verla sin que te vengan a la mente imágenes de la historia protagonizada por Lisbeth Salander. Hablando cinematográfica y no literariamente (no he leído ni unos ni otros libros) "Mýrin" (título original) se queda a la altura del betún. Aunque sí es cierto que la atmósfera creada y los paisajes islandeses te atrapan desde el minuto cero y hacen prever un producto interesante, finalmente, gracias al embrollo de tanto nombre y personaje y, aunque hayas entendido la historia, te despista mientras vas atando cabos.

Los personajes están construidos desde los tópicos de este tipo de cine; no obstante, la interpretación de Ingvar Eggert Sigurðsson, actor de renombre en Islandia y que da vida al protagonista de este thriller, es bastante notable.

Quizá si esta cinta se hubiera convertido en una miniserie de tres, cuatro o cinco capítulos habría estado mejor estructurada y no tan embotellada. Un 5'5 sobre 10.

10 de agosto de 2012

"Dolls". Caes tú, caemos los dos.

En 2002 llegó a nuestras pantallas "Dolls", película del actor y director japonés, Takeshi Kitano. Diez años después es una película que sigue siendo de culto y apareciendo en los rankings de lo mejor del cine asiático. Nunca me cansaré de reivindicar el cine oriental, aunque hace ya muchos años que él mismo se reivindicó.

Tres historias de amor con un nexo en común, el amor llevado a los extremos. Si dedicación, constancia y admiración son los ingredientes básicos para mantener viva la llama, Kitano nos lo muestra en tres actos intercalados. La belleza en la fotografía tanto con luz natural como artificial consigue que no le des marcha rápida en algunos fragmentos que llegan a cansar un poco, especialmente en una de esas tres relaciones amorosas. 

Todos somos como muñecos cuando comienza la chispa. Nos dejamos llevar tal y como hacen los titiriteros japoneses con sus figuras inertes pero capaces de transmitir. Parece que no tengamos vida, que necesitemos la ayuda de una mano para movernos y para sentir y hacer sentir. El comienzo de la película es magistral y el plano final majestuoso. Si te gusta el cine, en concreto el cine asiático, no dudes en verla, aunque quizás ya lo hayas hecho. Un 7 sobre 10.

¡No nos quitarán lo bailao!



9 de agosto de 2012

"La búsqueda". Los pasos de la redención.

No cabe duda de que Zhang Yimou ama su China, su China rural, sus costumbres, sus gentes, sus montañas, sus aldeas, todo lo "made in China"...pero, considero que da demasiadas pinceladas sobre la bondad de sus gentes y sus normas.

No sé si un acto de redención es un acto de cierto egoísmo; ¿buscas la aceptación de la persona dañada o buscas sentirte bien contigo mismo?. Considero que si no hay aceptación, no hay lugar para la redención.

Takata, un japonés al que su nuera le acaba de decir que su hijo, con el que no tiene trato desde hace tiempo, emprende un viaje a la China profunda con el propósito de grabar la ópera que tanto gustaba a su hijo y poder enseñársela antes de su muerte. Un hombre que proyecya la imagen de su propio hijo en un niño chino, al que da abrazos que ya perdió con su hijo, al que trata como nunca lo hizo a su hijo; un niño que en toda su inocencia ignora ser el poseedor de la llave del cuarto de la redención.

Un viaje a la redención dirigido enormemente por Yimou. Igualmente enorme es la interpretación de Takakura Ken como Takata, el padre viajero. Un bonito y emotivo final. Un 7 sobre 10.

8 de agosto de 2012

"Old boy". Un plato que se sirve frío.


Buen cine que bebe de otro buen cine pero que también goza de un sello diferenciador. Alusiones encuentro alguna al Hitchcock de "Recuerda" en los planos iniciales de los relojes así como en las escaleras que muestran el laberinto mental del protagonista; al Spike Jonze de "Cómo ser John Malkovich" (el escondrijo se encuentra en la séptima planta y media); al David Lynch de "Mulholland drive" en cuanto a los tonos rojizos de varias estancias de la película y en cuanto a la confusión al espectador de no saber realmente qué está pasando hasta bien llegado el tercer cuarto de la historia y, por último, al Quentin Tarantino de "Kill Bill" en cuanto a la crudeza de algunas escenas, al montaje y a la venganza en la que está inmerso el personaje principal.

El coreano Park Chan-wook nos sumerge en un universo oscuro en la que supone la seguna entrega de su triología sobre la venganza. 

Después de pasarse 15 años encerrado no saber dónde y, lo que es peor, no saber por cuánto tiempo, Dae-su Oh, no busca sólo respuestas sino venganza. Si la venganza es un plato que se sirve frío, él ha tenido quince años para interiorizarla y enfriarla, pero lo que no sabe es que fuera de ese agujero no va a ser más libre. La venganza no ha hecho más que comenzar.

Al brutal montaje y a una banda sonora acertadísima hay que añadir la sobresaliente interpretación de Choi Min-sik dando vida a Dae-su Oh. Unos primeros planos desgarradores.

A pesar de los esfuerzos de quien fuera presidente del Jurado en Cannes, de apellido Tarantino, "Old boy" no logró la Palma de Oro (se la llevó "Fahrenheit 9/11" de Michael Moore) y tuvo que conformarse con el Gran Premio del Jurado. Sí logró el galardón a Mejor Película en Sitges en 2004

Si te han gustado al menos dos de las películas a las que hago referencia en el primer párrafo, te gustará esta cinta coreana y, si te han gustado las cuatro, la verás más de una vez. Un 8 sobre 10.
(Ilustración cedida por Juanjo Casanova -mi cuñado-)

6 de agosto de 2012

"Take shelter". Tras la calma vuelve la tormenta.

El cine independiente americano también es capaz de ofrecernos productos que se salen de los moldes "indies" pero que, sin embargo, consiguen mantener su propia esencia. Alguien podría decirle al señor M.Night Shyamalan que eche un vistazo a esta película y aprenda que para hacer un buen thriller psicológico no hace falta tanta parafernalia ni tanto susto facilón; Jeff Nichols, director de esta cinta, podría darle algún apunte al respecto.

Es algo lenta, pero esa lentitud hace que te adentres poco a poco en la mente de una persona que sufre unas pesadillas apocalípticas. No se sabe si está enfermo o si realmente son imágenes premonitorias. Esa persona es Curtis, interpretado por Michael Shannon ("Boardwalk empire"...). Buena interpretación, así como la de Jessica Chastain ("El árbol de la vida", "Boardwalk empire"...) en el papel de Samantha, mujer de Curtis. Bueno él, mejor ella, aunque también es cierto que parece más sencillo hacer de mujer sufridora y prepleja que de hombre padecedor. En todo caso notables interpretaciones. 

La atmósfera que crea Jeff Nichols te atrapa y te mantiene alerta, porque aunque no creas en premoniciones sí consigue que no apartes la vista de la pantalla. La música ayuda y mucho. Un producto que sorprende y, a la vez, gratifica. Cosechó varios premios, cosa que me alegra. Un 7 sobre 10.

5 de agosto de 2012

"Ni uno menos". Educación para todos.

Zhang Yimou, como ya hiciera en su siguiente cinta "El camino a casa", abarca el tema de la educación en el mundo rural y/o marginal. En este caso es una niña de trece años que se ve obligada a sustituir al profesor titular de una escuela y, éste le promete 10 yuan si a su regreso permanecen en la escuela todos los niños. No se trata de dinero, se trata de no privar a nadie de un derecho fundamental como es la educación.

Partiendo de la base de que los actores no son profesionales, la sencillez en los diálogos, muchas veces redundantes, se pasa por alto. Wei Minzhi, la niña maestra, es la Wei Minzhi real, así como el alcalde y el niño rebelde que huye a la ciudad. Wei decide ir a la ciudad en busca del niño haciendo gala de un enorme tesón; es aquí donde la historia se traslada a un universo desconocido por los dos jóvenes protagonistas, un universo de coches, edificios altos y gente que únicamente ve en esos niños un incordio sin saber que en humanidad y valores no hay quien los gane. Yimou hace uso de cámaras ocultas que dan más realismo si cabe a las escenas.

Bailando entre el cine de ficción y el documental, Yimou realiza de manera sobresaliente, con algún exceso perdonable de moralina, un producto que emociona, transmite y da que pensar. Alguna secuencia es bella hasta decir basta. Un León de Oro del festival de Venecia más que merecido. Un 8 sobre 10.