3 de abril de 2012

"Tan fuerte tan cerca" o cómo encontrar la cerradura para mi llave.


La última película de Stephen Daldry tiene a otro niño como protagonista como ya ocurrió en sus "Billy Elliot" y "El lector". En esta última el niño no era tan niño pero tampoco era un hombre por mucho que empezara a explorar en el mundo del sexo. Aquí, Oskar, interpretado por Thomas Horn me recuerda más al Jamie Bell de Billy Elliot, se mueven igual y también tiene ese carácter terco, tenaz y persistente. El niño bailarín quería dedicarse a bailar hasta que lo consigue, y en "Tan fuerte tan cerca", Oskar quiere encontrar a toda costa la cerradura que abre la llave que encuentra en un jarroncito azul que tenía su padre en el armario. 

Su padre, interpretado por Tom Hanks, es uno de los fallecidos en las torres gemelas aquel 11 de septiembre y, además tenía mucha conexión con su hijo, un niño al que no le diagnosticaron el síndrome de Asperger, pero parece tener todos los síntomas. La madre está interpretada por una actriz mejorada como lo es Sandra Bullock, mejorada no en el aspecto físico sino en el interpretativo. 

Al morir su padre, Oskar se encuantra tan perdido como la cerradura que puede abrir la llave que encuentra. Quizás lo que debe encontrar no es esa cerradura, sino alguna verdad sobre su familia. En la búsqueda de la cerradura entabla una relación con un hombre que vive escondido en casa de su abuela en el edificio de enfrente y que no habla. Este hombre está interpretado por Max Von Sydow (el padre Merrin en "El exorcista"). Me encanta este actor sueco. Es quizás lo mejor de la película. Eso y algunos momentos verdadaderamente originales en cuanto a la narración de la historia. La película no es un peliculón pero es amable de ver. Un 6'5 sobre 10.

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