29 de noviembre de 2012

"The banishment". El destierro familiar.

Andrei Zvyagintsev, tras haber obtenido éxito de crítica y de taquilla con "El regreso", el cual supuso se debit, se embarca en un segundo largo donde también podemos ver a una familia desestructurada o por desestructurar, un ambiente misterioso y una música que te mantiene en vilo durante todo el metraje.

En este caso nos habla de un destierro, más que un destierro físico se trata de un viaje hacia el desarraigo familiar. Un matrimonio con dos hijos que no juegan a ser una familia feliz. Todo empeora cuando la mujer le dice que está embarazada.

Si en su primer film fue Mikhail Kritchman el encargado de la que catalogaría como una de las mejores fotografías del cine contemporáneo, ¿por qué no iba a repetir en esta situación?. Vuelve a lograr un ambiente casi incatalogable. Planos generales que parace que vayan más allá de las aristas del plano y abracen la pantalla. De la misma manera que repite en la figura masculina, con un Konstantin Lavronenko espectacular, casi tanto o más que en "El regreso", con un papel algo similar en la rudeza de sus actos y sus gestos. Le sirvió para ganar el premio al mejor actor en Cannes 2007.

Con ganas de devorar su tercer y, hasta el momento último largo titulado "Elena". Tripite Mikhail Kritchman en la fotografía. Cine que por poco ameno que sea, es recomendable al máximo exponente. Un 7'5 sobre 10.

25 de noviembre de 2012

"If you were me". Popurrí coreano.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea del Sur sufragó un proyecto en el que seis cineastas surcoreanos se encargarán a base de cortometrajes de dar un toque de atención a la conciencia social que golpea al país. Si no eres perfecto o perfecta...ya te llamaremos.

"El peso de ella": muestra las barreras con las que se encuentra una adolescente con problemas de sobrepeso.

"El hombre que tiene un romance": un pederasta acecha a un niño.

"Cruzando": un discapacitado físico trata de actuar de un modo normal. El plano final en el que trata de cruzar una calle repleta de coches y unos policías que tratan de socorrerlo como si se hubiera vuelto loco es muy simbólico.

"Nudo en la lengua": un niño coreano que no sabe pronunciar la "r" debe someterse a una operación de lengua.

"Face value": una mujer guapa trabaja en un parking. Un conductor tontea con ella y la considera demasiado guapa como para trabajar en un parking. No es oro todo lo que reluce.

"Never Ending Peace And Love": una inmigrante nepalí es enviada a un centro psiquiátrico al considerarla trastornada por el mero hecho de no hablar coreano. Este corto corre a cuenta de Park Chan-Wook.

En definitiva nos encontramos con seis cortos de temática variopinta que tienen en común una dura crítica a los valores sociales que reinan en Corea del Sur y en la gran mayoría de países; todo sea dicho. No es un producto indispensable pero sí curioso. Hay historias que añaden valor al conjunto y otras que le restan en un casi perfecto equilibrio. Si te gusta concretamente Park Chan-Wook, su aportación es de las más interesantes del conjunto pero sin pasarse. Un 5'5 sobre 10.

22 de noviembre de 2012

"Judgement". Jucio moral.

Debido a las ayudas que ofrece el gobierno a las familias de las víctimas de un terremoto que ha sacudido el país, son dos padres los que reclaman el mismo cadáver desfigurado. 

Park Chan-wook, a modo de mediometraje y con dosis de humor negro, nos sitúa ante un dilema moral. Es como si ambas familias quisieran que ese cadáver fuera su hija y poder cobrar las ayudas del gobierno. Como ya he dicho en otros comentarios sobre películas de Chan-wook, lo importante es más cómo lo cuenta que lo que cuenta. Y en el cómo es un verdadero maestro. 

Dentro de lo que es el cine de Park Chan-wook podríamos catalogar este producto como una "rareza", ya no sólo por su media duración, sino por la sencillez del rodaje con un único escenario, poco maquillaje, seis o siete personajes y en blanco y negro. Un 6 sobre 10.

"80 egunean". Axun eta Maite.

Jose Mari Goenaga y Jon Garaño firman un amable, divertido y sorprenderte producto del cine vasco. 

Caprichos del destino consiguen que Axun y Maite, las mejores amigas en la adolescencia, se reencuentren cuando rondan los 70. Ello ocurre en la habitación de un hospital. Axun cuida al ex-marido de su hija y Maite a su propio hermano. Este reencuentro no sólo hará que salten de alegría sino también de plantearse una nueva vida cuando ya están afrontando la última etapa de ésta.

Excelentes interpretaciones de Itziar Aizpuru como Axun y Mariasun Pagoaga como Maite. En una se ve la convicción, en la otra, la duda, pero en ambas se ve una naturalidad propia de la adolescencia que las juntó. Ochenta son los días que ambas comparten tras su reencuentro y atendiendo a que la razón es un corazón que no late, será Axun la que diga la última palabra.

Película de temática universal y muy bien hilada argumentalmente. Rodada en euskera. Un 6'5 sobre 10.

20 de noviembre de 2012

"Mademoiselle Chambon". El tren que pasa.

Él pertenece a un mundo en el que ya está asentado: una mujer, un hijo, un trabajo, un hogar...; ella, sin embargo, no pertenece a ese mundo, no tiene un fuerte núcleo familiar, es maestra y cada año cambia de escuela por no tener plaza fija. Él es Jean (Vincent Lindon) y ella es Mademoiselle Chambon (Sandrine Kiberlain).

A pesar de ello y con la frase archiconocida de que el corazón no atiende a la razón, ambos se cruzan, lo cual no es muy difícil porque ella es la maestra del hijo de Jean. Desde el primer plano que comparten se adivina lo que va a ocurrir. A él le gusta el silencio y a ella la palabra. Silencio que, en muchas ocasiones tienden a incomodar al espectador más que a cargar de dramatismo al personaje. 

Cuando él ve que su vida parece tambalearse, ha de tomar una decisión, pero justo en ese momento su mujer le dice que van a ser padres de nuevo. ¿Entonces qué?. ¿Qué debe hacer?...Son estos interrogantes lo que mueven al resto de la historia.

Con una dirección a cargo de Stéphane Brizé al que achacaría demasiada lentitud en lo que cuenta y unas dignas interpretaciones, la película se deja ver. La bondad e inocencia de Jean quizá sea lo mejor de la película. 

Haciendo alusión a una canción de Andrés Calamaro:

"Es el tren que pasa...Pasa por la puerta de la casa de la gente que no está en su casa...y por la ventana una chica que saluda con la mano ya no está, y en su lugar...hay un asiento vacío...".

El tren que llega a la estación, ella que duda, el tren que marcha. ¿Ella va dentro?...Un 5'5 sobre 10.

19 de noviembre de 2012

"Sorgo rojo". Inicios de la era Yimou.

Ya en su primera película como director, Yimou nos ofrece un retrato de una mujer fuerte y con carácter. Retrato que se verá repetido en varios de sus films. Ganar el Oso de Oro en Berlín en 1988 le abrió las puertas de la distribución internacional. De hecho en futuros trabajos se ha encontrado con más trabas en su propio país que a nivel mundial. 

En la China de los años treinta una mujer es enviada para casarse con el propietario de una bodega de vino de sorgo, que tiene la lepra. "Si te aburres, habla con alguien; si tienes problemas, canta"...Esto de lo dice uno de los porteadores de la silla en la que es transportada hasta la bodega. Además también le dice, a modo de vaticinio, que "cuando lloras en una silla, tu futuro no es seguro". Curioso que se lo diga la misma persona que más adelante se vaya a convertir en el padre de su hijo.

La actriz encargada de dar vida a esa mujer es Gong Li, que tuvo una relación más que profesional con el propio Yimou, convirtiéndose en su musa hasta "La joya de Shanghai" de 1995. Luego Yimou prefirió a la joven que protagoniza "El camino a casa" (también comentada en este blog), Zhang Ziyi.

La película quizá no tenga la potencia visual que sí tienen otros filmes de este director, pero sí hace pensar en que a quien sí le espera un futuro prometedor es a Zhang Yimou. Veintiucuatro años más tarde puedo asegurar que así ha sido. Con algún que otro altibajo, este director chino ha sabido mantenerse a la vanguardia del cine mundial, con un cine que emociona, sobresalta y sobrecoge en la misma medida. Un 7 sobre 10.

16 de noviembre de 2012

"El regreso". Me quito el sombrero.

El título hace referencia a la vuelta del padre al hogar tras doce años sin ver a su mujer y a sus dos hijos. Pero más que regreso del padre, la película nos habla de un viaje, un viaje más metafísico que físico; un viaje donde los protagonistas no tienen más que hacer frente a sus miedos e inquietudes dando el salto a su maduración- El severo padre quiere conseguir en pocos días lo que no ha querido hacer en doce años. Los hijos, preadolescentes, claro que tienen miedos, claro que han sabido vivir sin la figura de un padre y, precisamente por ello, se preguntan por qué ha tenido que volver. Quizás haya vuelto para ofrecerles la salvación, para liberarlos de ese miedo, aunque ellos no lo sepan. 

La figura del padre es como si se tratase de un Jesucristo salvador...Les ofrece vino, no les da pescado sino que prefiere que sean ellos los que lo pesquen, les lleva a una isla que no será más que el lugar donde ellos se liberen de las mordazas del miedo y, una vez hecho, ya podrá ir en paz con los brazos en cruz.

Soberbias interpretaciones de los tres protagonistas masculinos destacando por encima de todas la de Ivan Dobronravov, como el hijo pequeño. Transmite de una forma magistral la inocencia y la chulería que podría tener un niño de esa edad y salpicado de las mismas circunstancias. Konstantin Lavronenko, el padre y Vladimir Garin, el hijo mayor, no se quedan atrás ofreciendo al espectador unas impresionantes interpretaciones. Al fin y al cabo la película es ellos tres, ya que la madre y la abuela de los niños aparecen para que sepamos que existen, pero son pocos los minutos de metraje en los que aparecen.

El cuarto protagonista podría ser la fotografía; posiblemente una de las mejores fotografías que yo haya disfrutado del cine contemporáneo. Ayuda en sobremanera a crear un clima de tensión y de incertidumbre e incluso a olvidar ciertos momentos de la película de relativa lentitud. Lentitud que, a su vez, retroalimenta a la historia.

El film, que supuso el debut como director de Andrei Zvyagintsev, obtuvo el León de Oro en Venecia en el año 2003. Gran dirección, grandes interpretaciones, gran fotografía, gran guión y gran música. ¿Es para quitarse el sombrero?. Creo de verdad que sí. Un 8 sobre 10.

15 de noviembre de 2012

"Poesía". Poesía sin contraindicaciones.

 Mija, una anciana a la que le acaban de diagnosticar principios de Alzheimer, vive con su irresponsable y desobediente nieto. Su amor por la poesía la lleva a apuntarse a un curso. "Para escribir poesía hay que saber ver"; eso es lo que les dice el profesor el primer día de clase. El problema de Mija es que al principio no sabe ver pero, poco a poco y gracias a los conflictos personales y familiares que la rodean, Mija consigue abstraerse de ese mundo y comienza a ver poesía hasta en un fruto caído del árbol. 

Quizás la poesía se debería abordar por insipración y no por vía de escape o medicina como lo hace Mija. Aunque finalmente y con su "Canción de Agnes" parece que por fin le haya llegado la primera luz.

Indistintamente de un guión muy bien elaborado donde se mezcla el drama con el thriller y algunos arranques cómicos, nos encontramos ante un film que no esconde, que ofrece más de lo que pide. Todo ello con una discreta pero acertadísima dirección. ¿Para qué floriturear un film que ya de por sí es simple poesía?. Con una magistral actuación de Yun Junghee en el papel de Mija y un guión y una dirección a cargo de Lee Chang-dong se trata de un film indispensable para aquellos que quieren pasar un rato ameno sin miedo a algún que otro sobrecogimiento (en este caso, del alma). Un 7 sobre 10.

13 de noviembre de 2012

"Despedidas". Ayudamos a viajar.

El director nipón Yojiro Takita nos cuenta una historia tan bella en forma como en contenido.

Daigo Kobayashi (Masahiro Motoki) es un violoncelista que se ve obligado a trasladarse a su ciudad natal con la compañía de su mujer al ser disuelta la orquesta con la que actuaba. Encuentra un trabajo como amortajador, vistiendo y maquillando a los muertos con el fin de que estos emprendan su último viaje de la forma más digna posible. A simple vista el argumento puede echar un poco para atrás, pero aseguro después de haberla visto dos veces que es una gran obra. Consiguió el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en la edición de 2008 y fue la gran triunfadora de los Premios de la Cinematografía Japonesa, consiguiendo hasta 10 premios.

Un drama salpicado de ciertos momentos cómicos que no hacen más que aportar realismo a una historia hermosa, contada de una forma que atrapa al espectador. La banda sonora es tan grande como el propio film. Quizá al papel de su mujer, interpretada por Ryoko Hirosue, le habría quitado algo de inocencia. Eso sí, tanto el papel de Daigo como el de su jefe (Tsutomu Yamazaki) son dignos de celebrar llevando el peso de la historia sin lugar a dudas. Con un final a duras penas previsible, la película consigue emocionar e incluso brotar la lágrima en el espectador.

Recomendada a todos aquellos reacios de ver cine oriental. Es una buena manera de adentrarse en un cine que hará que enlaces unos títulos con otros si de verdad lo sabes apreciar. Luego será difícil pasarlo por alto. Un 7 sobre 10.

12 de noviembre de 2012

"Mother". Madre coraje.

Una madre, de la que depende su hijo retrasado, es capaz de hacer cualquier cosa para demostrar la "aparente" inocencia de su hijo en un caso criminal. Desde un primer momento cree en ella, no ve que su hijo sea capaz de cometer un asesinato. Eso lo creemos todos pero ¿y si resulta que al final es más capaz de lo que creíamos?; pues eso, que una madre y un padre harán lo posible para demostrar la "aparente" inocencia de su hijo en un caso criminal.

Con un ambiente y una trama que bien podría recordar a "Memories of murder", Joon-ho nos regala una historia más individual pero tan crítica con el colectivo como la que más. Se trata de otra denuncia al sistema policial y judicial de Corea del Sur donde, al parecer, se preocupan más de meter a alguien en prisión y cerrar el caso que de seguir con la investigación. Que quede claro que lo digo desde el desconocimiento real de esa situación, hablo desde la imagen que ha proyectado en mí cierto cine surcoreano. Si no, véasen la ya citada "Memories of murder" o "Sympathy for Lady Vengeance" de Park Chan-wook.

Con dos protagonistas principales, la madre y el hijo, Bong Joon-ho nos ofrece una lucha interpretativa genial, muy igualada y que, aunque sea por poco la gana la madre Hye-ia, interpretada por una magnífica Hye-ja Kim, suponiéndole el premio al la Mejor Actriz otorgado por la Asociación de Críticos de Los Ángeles. No es para menos.

Interesante, bello y desconcertante comienzo de película. Otro gran producto de Bong Joon-ho. Un 7 sobre 10.

9 de noviembre de 2012

"Joint Security Area". Objetividad en el objetivo.

Park Chan-wook, en el que supuso su tercer largometraje se planta en una posición de denuncia sobre la situación que se vive actualmente en las dos Coreas. Una denuncia tratada de la manera más objetiva posible, con las dificultades que ello conlleva. Aunque ambos mandos son conscientes que tras varias décadas declarado el "alto el fuego" las hostilidades deberían haber quedado para el recuerdo, ninguno de ellos es capaz de volver a enfundar el arma y convivir de la mejor manera posible.

Se nos muestra como una relación de amistad puede estar muy por encima de lo que es un conflicto político-militar. Chan-wook, un año antes de meterse de lleno en lo que supondría su trilogía sobre la venganza nos ofrece un thriller espectacular, con un guión a la misma altura y una música y fotografía que cogen de la mano a toda la historia de principio a fin. Grandioso el detalle de la foto final. Una foto que tras haber visto la película puede servir como de foto-resumen de la misma; los cuatro protagonistas miran el objetivo (foto que acompaña este comentario). Una foto en movimiento que, hoy en día, ya hemos visto más veces, pero si consideramos que esta película data del año 2000, nos damos cuenta de que Park Chan-wook no sólo merece un hueco entre los buenos directores contemporáneos, sino entre los mejores. Su talento no ha hecho más que empezar llegando a convertirse, años más tarde, en un director de fama mundial con varios premios a sus espaldas.

No sé si escribo desde la pasión, pero de lo que sí estoy seguro es que tras haber disfrutado de siete de sus films, no pienso perderlo de vista. Lo recomiendo hasta el infinito y más allá. Un 7'5 sobre 10.

8 de noviembre de 2012

"Lo imposible". Lágrima fácil.

El español Juan Antonio Bayona tras obtener gran éxito con su primer largo "El orfanato", vuelve a ponerse tras las cámaras con "Lo imposible", la historia real de una familia que sobrevivió al tsunami que sacudió la costa tailandesa en 2004. Sin ánimo de ofender, lo que parece verdaderamente imposible es que una película con sello, capital y técnicos españoles pueda derivar en una superproducción que ha batido todos los récords de recaudación durante sus primeras semanas en la cartelera. Incluso el tsunami fue recreado en los estudios de la Ciudad de la Luz de Alicante; no me lo puedo creer, si al final va a resultar que sirven para algo esos estudios. Quizás lo que no sirva para nada es la gestión que de ellos se está haciendo.

En cuanto a la historia es cierto que ayuda y mucho saber que termina bien. A pesar de eso, Bayona consigue estremecer al espectador, consigue hacerlo llorar centrándose más en el drama particular de la familia que en la catástrofe natural en la que murieron miles de personas. 

Con cierto talento, dinero y unas buenas interpretaciones no parece difícil provocar la lágrima fácil, esa lágrima que suele gustar al espectador medio que va a la sala de cine con los "kleenex" bajo el brazo. Es más fácil hacer llorar que reír. Eso es así.

En cuanto a los intérpretes, Ewan McGregor me gusta y me cae bien, pero tampoco se sale; eso sí, Naomi Watts es posiblemente una de las actrices que mejor sabe transmitir con gestos el drama personal. No creo que sea casualidad que González Iñarritu la escogiera para su "21 gramos" y Michael Haneke para su versión yanki de "Funny games"...Watts suele bordar este tipo de papeles. Al margen de McGregor y Watts y los actores que interpretan a los dos menores de la familia, está Tom Holland en el papel de hijo mayor llevando el peso de la película con muy buena nota.

Habría ayudado no saber que se trata de una familia real y con final feliz hasta pasada la hora y tres cuartos de metraje, porque al fin y al cabo una vez pasado el tsunami lo único que espera el espectador es el reencuentro de la familia.
Aunque me reconozco no muy amigo de este tipo de películas he de presuponer que pasará como un tsunami arrasando en taquilla. La verá mucha gente y la he visto yo. Dudo que repita visionado. Ya pasó el tsunami. Un 5 sobre 10.

5 de noviembre de 2012

"The host". Única en su especie.

No soy muy habitual del cine fantástico y, mucho menos del de monstruos, pero como disfruté con "Memories of murder" quise ver algo más Bong Joon-ho, director de esta cinta en la que el cine fantástico se entremezcla con el thriller y con la comedia.

¿Qué puedo decir?...pues que no llega ni de lejos a la altura de "Memories of murder" aunque sí guarda el mismo control de la cámara y del encuadre. De eso parece saber mucho Joon-ho; y es que, a fin de cuentas, ver una película no significa sólo disfrutar de las interpretaciones o el guión, sino que una buena dirección acompañada de una buena música puede hacer de una película un gran producto. En la entremezcla de géneros lo que sí consigue este film es que no te hagas ni la mínima idea de qué pasará en la siguiente secuencia. Su imprevisibilidad y su diferenciación con el resto del género, la hace única dentro de su género.

Aunque no cale tanto en el espectador sí que le dejará con ganas de seguir viendo cine de este realizador surcoreano. Un 6 sobre 10.

1 de noviembre de 2012

"Memories of murder". Thriller VS Thriller.

El director surcoreano Bong Joon-ho firma otro gran thriller del cine de su país.

En esta ocasión no es un thriller al uso...Hay un asesino en serie con sus respectivos asesinatos sin resolver, hay unos detectives un tanto cómicos en sus maneras, hay un detective que viene de fuera para ayudar en la investigación, hay testigos, hay sospechosos...pero....., hay un final tan sorprendente como el que más dentro del género del thriller.

Song Kang-Ho protagoniza esta cinta coreana erigiéndose como un actor de gran talla, por lo menos, en el cine de su país.

Estamos ante una gran película que hará las delicias de todo aquel al que gusten los thrillers de final inesperado pero que debe saber que le supondrá un mazazo no sólo a él sino también al género al que pertenece este tremendo film. Un 7'5 sobre 10.

27 de octubre de 2012

"Thirst". Cine a borbotones.

Aunque no soy nun amante del subgénero vampiresco, he de reconocer que nunca lo había disfrutado de este modo. Aquí no hay colmillos, no hay estacas, hay crucifijos que no causan efectos,..., eso sí, hay sangre y mucha, a borbotones, a sorbos, a tragos.

Park Chan-wook es capaz de pasar de un género a otro dotándoles de una nueva visión, más personal, más desquiciante pero, no por eso, menos gratificante. En algún comentario sobre la película he leido que estamos ante el "Crepúsculo" coreano. De eso nada. No tiene nada que ver. Mientras una (la saga juvenil) se hace aprovechando el tirón de las novelas y la gran afluencia de público adolescente para recaudar más y más, Chan-wook nos da otra visión, menos convencional pero más cinematográfica.

Cuesta un poco pillarle el tono a la película, pero una vez lo pillas llegas a disfrutar de la segunda mitad haciendo que olvides la lentitud de la primera. Pocas veces he visto una secuencia de cama tan realista (a excepción del cine X, claro está) como en esta cinta coreana. Chan-wook sigue dominando todo el arte cinematográfico, es un maestro. Sabe salirse del canon pero con maestría.

La interpretación de la protagonista femenina (Kim Ok-bin) es digna de aplaudir como así lo hicieron en el festival de cine de Sitges de 2009 otorgándole el premio a mejor actriz. El masculino (Song Kang-ho) tampoco deja nada que desear, pero ella se come la cámara.

Se pasa del asombro a la risa como de plano a plano. Aunque muchos critican eso, yo no creo que la intención del director coreano de "Oldboy" sea meter miedo o provocar risas, sino que ha querido dar su visión en forma de película sobre un subgénero ya muy manido y, a mi modo de ver, lo ha consegudio, con extravagancia, sin escatirmar en excesos, pero bueno, estamos hablando de Park Chan-wook, no de Nora Ephron. Un 7 sobre 10.

26 de octubre de 2012

"La delicadeza". Ser auténtico triunfa.

Audrey Tautou, aunque parece haberse desprendido del icono francés que le supuso "Amelie", es casi imposible ver una película suya sin que te venga a la memoria aquella fábula parisina de Jean-Pierre Jeunet. No sé si es bueno o malo, lo que sí sé es que ella sigue fiel a sus principios y quiere seguir haciendo cine en Francia -que no es poco- sin necesidad de instalarse en Hollywood y llenarse los bolsillos a base de bazofias. Salvo "El código Da Vinci" de Ron Howard y "Negocios ocultos" de Stephen Frears, el resto de su filmografía (más de una veintena de películas) es francesa. Pocas actrices afrancesan más un film que la mera aparición de Tautou.

En esta ocasión, los hermanos Foenkinos (David y Stéphane) debutan en el séptimo arte con la adaptación de una novela del mismo David y con el mismo título. 

Nathalie (Tautou), pierde a su marido (Pio Marmaï) en un accidente de tráfico. Aferrada al duelo, parece sellar las puertas de su corazón hasta que un compañero de trabajo entra en su despacho sin ninguna intención pero que, al fin y al cabo, supondrá el punto de partida de una nueva vida para ambos.

Más allá del guión, aparentemente sencillo, nos encontramos ante una historia que gusta ver, que huye de convencionalismos y consigue que te identifiques con los personajes. Junto a Audrey Tatou está François Damiens en el papel de Markus, un tipo algo extraño pero rebosante de autenticidad, bondad y nobleza. Y será precisamente esa autenticidad la que encandile a Nathalie. Damiens se come su papel y, en determinados momentos, es el que lleva el peso de la película. 

La manera en la que se nos cuenta la historia nos desprende del tópico "el físico no es lo importante". Al fin y al cabo lo que buscamos es estar a gusto el uno con el otro, ¿no?. Sí, claro que sí. Un 6'5 sobre 10.

24 de octubre de 2012

"Three extremes". Asian power.

Fruit Chan, Park Chan-wook y Takashi Miike, tres directores asiáticos de reconocida fama unen sus fuerzas para crear un conjunto titulado "Three extremes". "Dumplings" de Chan, "Cut" de Chan-wook y "Box" de Miike, son tres historias de media duración donde más que el terror se puede apreciar el horror de la condición humana.

En "Dumplings", una mujer se resigna a envejecer siendo capaz de llevar cualquier tratamiento posible para que su piel siga tersa, y menudo tratamiento. En "Cut", un director de cine debe evitar que el extra de una película corte los dedos de su mujer, pianista por cierto, y, para ello, debe ser capaz de hacer algo que lo marcará para siempre. "Box" es, posiblemente, la que más me ha sobrecogido; dos hermanas trabajan como contorsionistas hasta que una de ellas despierta envidia en la otra. Entonces, ésta consigue hacer por accidente no evitado (¿?) lo que su envidia le pedía a gritos. 

Aunque soy un admirador incontestable de Park Chan-wook, en estos medio-relatos de horror me quedo con "Box" del japonés Takashi Miike, director de "Hara-kiri" (también comentada en este blog. En conjunto un 6'5 sobre 10. Por separado, "Dumplings" 5'5 sobre 10, "Cut" un 6'5 sobre 10 y "Box" un 7'5 sobre 10.

22 de octubre de 2012

"Acantilado rojo". Extra, mucho extra.

Con una indudable y gran fotografía, John Woo nos traslada a la China del Siglo III. Tras dar el salto a Hollywood en 1993 cuya filmografía , de dusosa calidad ("Blanco humano", "Broken arrow", "Cara a cara"..., entre otras), John Woo regresa a China para ponerse al frente de la superproducción asiática más cara de la historia (al menos en su momento); y es que no es para menos por la cantidad de extras y efectos especiales que tiene.

Al margen de ese espectáculo visual, la historia puede gustar más o menos: guerras entre los Reinos Chinos por la unificación de su país. Con mucha batalla, con mucha sangre y con mucho extra, pero que mucho y una música acorde a lo visual.

No siempre lo más caro es lo que más gusta; bueno pues eso, no es ni siquiera de las mejores películas que he visto, pero sí me ha hecho pasar un buen rato porque, en definitiva, he estado ante gran cine. Un 6'5 sobre 10.

"Soy un cyborg". ¡Fuera convencionalismos!.

Hay cierto cine que llega a preocuparme que me atraiga y el de Park Chan-Wook aún más. ¿Cómo admirar una película y dudar si la debo recomendar o no?. Me pasó con "Canino" de Lanthimos, con "Irreversible" de Gaspar Noé y, como no, con la trilogía sobre la venganza del mismo Chan-Wook, así como con esta fábula que ahora trato.

Una película cuyo título, nada sugerente, es "I'm a cyborg, but that's ok" no tiene muchas papeletas para que vaya a verla. He de reconocer que la he visto arrastrado por la admiración a la trilogía sobre la venganza de Chan-wook y porque las críticas que había leido sobre ella eran más que buenas. También es cierto que aquí el director coreano cambia radicalmente de registro sin que deje ni un ápice de su maestría en el cajón. 

"Soy un cyborg" es una fábula en la que una chica es internada en un psiquiátrico porque cree ser un ser cibernético. Con ciertas referencias a "Alguien voló sobre el nido del cuco" de Milos Forman y recordando en ciertos momentos a "Amelie", la fábula francesa de Jean-Pierre Jeunet, Chan-Wook pone en todos y cada uno de los planos su propio sello. Sabe dónde debe colocar la cámara para que no perdamos detalle. 

La jóven "cyborg" entabla una relación sentimental con otro paciente que se cree capaz de robar las conductas del resto. Ella le pide que le robe la compasión para así poder ser capaz de matar a todos los cuidadores del psiquiátrico y no sentir lástima por ello. De hecho, en una de sus ensoñaciones así ocurre. Curioso que un ser cibernético tenga compasión, ¿no?. Casi seguro que más que los humanos.

Un par de secuencias llegan a emocionar cada una en su extremo. Una, la de la matanza perpetrada por la protagonista que antes comentaba y, la otra, una bella secuencia en la que él abre la "compuerta" que ella tiene en la espalda y que da paso a su "cuadro de luces".

No pretendo que la veáis, por una parte lo entiendo, pero por otra en la que afirmo que realmente te encuentras ante buen cine, la recomiendo. Se sale del molde de las pelis "pastelito", pero eso creo que va en favor de esta película. Así que vosotros veréis. Un 7'5 sobre 10.

16 de octubre de 2012

"La cara oculta". Más (y algo mejor) de lo mismo.

Partiendo de la base que peca de muchos tópicos del género de cine al que pertenece (thriller psicológico, terror...): tormentas, una casa grande donde sólo viven dos (o tres) personas, un móvil sin cobertura..., sí es cierto que desde determinado momento de la trama no puedes obviarla.

El espectador sabe más que los protagonistas, mucho más. La trama se centra más en "¡cómo demonios va a salir ella de allí!" que en "¡quién leches está detrás de las paredes!". La tensión no mengua en ningún momento. Está bien hilada la trama aunque ciertos puntos del guión quedan huérfanos, pero bueno, esto pasa en casi todos los films de este género. 

Se trata de una coproducción Colombia-España-USA y está dirigida por el colombiano Andi Baiz, el cual contaba en su haber otro largo, "Satanás, perfil de un asesino". En el reparto nos encontramos con Quim Gutiérrez ("Azul oscuro casi negro", "Primos"...), cuyo personaje a mi modo de ver le falta cierta matización, no acaba de convencer. También está la colombiana Martina García ("Biutiful", "La mosquitera"...) que aporta aire fresco a la cinta y Clara Lago ("El viaje de Carol", "La vida que te espera"...), quizás ante su mejor papel pero le falta algo que consiga despuntar a esta actriz.

En resumidas cuentas nos encontramos ante un film que podría ser prescindible si no ves ni un minuto de su metraje, pero como te pases de esos sesenta segundos, a buen seguro la verás finalizar apoyado en el puro morbo de "¡qué pasará"!. Un 6 sobre 10.